La provincia paralizada, incluida la policía, por la final entre Boca y River fue el clima ideal para que los maleantes ingresaran al local de Grido de Avenida América y Pasaje Tagle para llevarse la recaudación.

La agobiante jornada ayudó, la gente encerrada en sus casas o en las piscinas hizo que unos pocos vecinos circularan por la zona. Algunos decidieron entrar a comprar un helado en el local y se llevaron un susto cuando aproximadamente a las 18 de este domingo ingresaron dos maleantes con pasamontañas en la cara y a punta de pistola fueron directamente a la caja registradora.

Testigos aseguraron haber visto que portaban una masa de gran tamaño y buscaban la caja fuerte, pero desistieron y salieron rápidamente a la fuga.

La cajera, embarazada, pidió a sus familiares que la busquen. Los otros empleados no se podían comunicar con los dueños y por supuesto, tampoco atendían en el 911.

Claro, era la superfinal histórica, la que nadie se quiere perder. El partido estaba 2 a 2 y Boca atacaba con más ganas que futbol y afuera de la heladería una niña lloraba asustada por lo que había pasado.

30 minutos después llegó la policía al lugar, hicieron las preguntas correspondientes y se fueron. En la tele comentaban el partido y comenzó la expectativa para la revancha que no sé cuándo será pero le recomendaría a la heladería que, ese día, no habrá sus puertas.