Por una falla estructural en medio de un vendaval que castigaba a la ciudad de Génova, se derrumbó un puente a las 11.37 de este martes (cinco horas menos en la Argentina) por el que transita la autopista A10 que atraviesa a Génova. Automóviles y camiones cayeron desde una altura de cien metros sobre una zona industrial y casas a ambos márgenes del río Polcevera.

“Es una tragedia terrible”, dijo uno de los socorristas, que llegaron inmediatamente. La cifra oficial de muertos fue creciendo durante la mañana hasta llegar, por el momento, a 22, y 5 los heridos, todos ellos graves. El número podría crecer ya que podría haber más personas entre los gigantescos escombros de cemento.

La oficial de bomberos Amalia Tedeschi dijo a la televisora estatal RAI que una veintena de vehículos, entre autos y camiones cayeron. Y agregó que al menos dos personas fueron rescatadas con vida de los autos.

Los bomberos y otros socorristas lograron sacar de los vehículos a varios heridos y muertos. Todos los hospitales de Génova y sus alrededores se han preparado para la tragedia.

Cientos de ambulancias y camiones de bomberos, más grúas y máquinas para el movimiento de tierra llegaron y están llegando al lugar.

Desde las ciudades vecinas están también arribando La Protección Civil italiana ha organizado desde Milán, Turín y otras ciudades columnas de socorro por la magnitud del desastre y el pésimo tiempo que dificulta las tareas de auxilio.

Los genoveses que se acercan a ver la tragedia quedan como atontados y repiten “No puede ser, Dios mio, no puede ser”.

“Esto es el infierno”, repiten los socorristas que buscan rescatar a las personas bajo los escombros.

“El hecho de que haya dejado de diluviar por suerte ahora puede facilitar las búsquedas y auxilios”, agregaron.