El Senado le puso fecha a la histórica votación sobre la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Será el 8 de agosto, luego del receso invernal. En un clima de tensión, así lo acordaron en la tarde de ayer los jefes de las distintas bancadas, en reunión de Labor Parlamentaria.

También hubo acuerdo en que la iniciativa será dictaminada una semana antes, el 1° de agosto. Ambas fechas fueron propuestas por el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, quien de esta manera quiso “evitar suspicacias” de que el ala del oficialismo contraria a la legalización del aborto buscaba dilatar el tratamiento de la ley.

En un tema transversal, que enfrenta senadores dentro de las propias bancadas -como ya pasó en Diputados, donde el proyecto obtuvo media sanción- no se pudieron limar diferencias sobre la decisión de la vicepresidenta Gabriela Michetti que, como titular del cuerpo, giró a cuatro comisiones la iniciativa.

Así lo reclaman de acuerdo al artículo 90 del Reglamento del Senado, el jefe de la bancada del peronismo federal, Miguel Pichetto, y el de la bancada cristinista, Marcelo Fuentes. Ambos están a favor del aborto y acusaron a la vice de buscar “dilatar” el debate con el giro a las comisiones de Justicia y Asuntos Penales; Salud; Asuntos Constitucionales; y Presupuesto. Consideran que sólo deberían intervenir las dos primeras.

Pero la polémica por los giros podría darle un cariz inesperado. Habrá en la mañana de este miércoles una reunión entre Michetti y el interbloque Cambiemos para buscar acercar posiciones.

Que no haya habido acuerdo es señal de la tensión en esa Cámara donde las cosas suelen resolverse sin llegar a niveles de “estrés” en el recinto como podría suceder si hay que resolver los giros por votación en el pleno. Cuentan que en Labor, Michetti se mostró “irreductible” -el reglamento la habilita a decidir los giros- y Pichetto “muy firme” dando a entender que tiene los votos.

Lo que quiere evitar el oficialismo es esa votación en el recinto porque se expone a perder, lo que sentaría un mal precedente para futuros giros en el Senado. De eso buscarán convencer este miércoles a Michetti.​

Como sea, se llegaría al 8A, fecha que tampoco da por ahora certeza definitiva de sanción: sólo habrá ley si hay mayoría, desde ya; pero también si no se hacen cambios al texto que tiene media sanción. En ese caso debería volver a Diputados.

Fuente: Clarín