El ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, aclaró que el acuerdo por el bono de $ 5.000 excluye a los empleados estatales y anticipó que evalúan la “obligatoriedad” del pago y la apertura de una línea de financiamiento bancario para las empresas que no pueden pagarlo.

“Tuvimos una muy buena reunión entre la CGT y lo sectores empresariales. El bono sería compensatorio y no remunerativo en dos cuotas, en principio sería para el sector privado, hasta que el público no cierre sus paritarias”, subrayó el funcionario en diálogo con radio Continental. En un principio trascendió que los trabajadores del Estado también recibirían el extra de fin de año, pero se aclaró que UPCN todavía tiene una cláusula de revisión para ejecutar en la paritaria y otro bono para cobrar antes del cierre de 2018.
La idea es abonar dos bonos para el sector privado de $ 2.500 antes y después del medio aguinaldo de diciembre, es decir en noviembre y enero próximos, como paliativo ante la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores tras las subas de precios luego de la devaluación del peso. “El último acuerdo no lo cumplieron, queremos un decreto”, sintetizó el líder cegetista Héctor Daer, anfitrión del cónclave con Sica, la UIA y la CAC en la sede de la Federación de Trabajadores de la Sanidad (FATSA).

“Los gremios planteaban que podía haber algún tipo de flexibilidad. Vamos a hablar con el sistema financiero para ver si hay algún tipo de financiación para las empresas que no lo puedan pagar”, remarcó al deslizar la posibilidad de asistir a los empresarios que no pueden afrontar un desembolso de esta magnitud, en medio de la crisis, el parate del consumo y la altísima presión impositiva.

Mientras tanto, los secretarios de Trabajo, Jorge Triaca, y el de Modernización, Andrés Ibarra, continúan discutiendo salarios con Andrés Rodríguez, de UPCN. (Ministerio de Trabajo)
El secretarios de Trabajo, Jorge Triaca, y el de Modernización, Andrés Ibarra, continúan discutiendo salarios con Andrés Rodríguez, de UPCN. (Ministerio de Trabajo)
La CGT se llevó de la mesa de negociación con el Gobierno el pago de un bono de fin de año de hasta $5.000 para los trabajadores asalariados. Y aunque la cabeza del gremio de estatales estuvo en esa reunión, había dudas si la suma alcanzaría a los empleados públicos. El titular de Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez y fuentes de la Casa Rosada confirmaron que se están discutiendo las cifras.