El policía, Francisco Maximiliano Rojas, esta sospechado de asesinar a su esposa María Gabriela Gutiérrez en el barrio San Roque de El Manantial, Tucumán.

El equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) realizó los exámenes toxicológicos y deberá elevar un informe al fiscal Washington Navarro Dávila, explicando las consecuencias y efectos que puede producir el consumo de cocaína.

El dosaje alcohólico, en cambio, habría determinado que el uniformado no ingirió bebidas. En el mismo informe, los expertos deberán expedirse sobre las causas de la muerte de la joven.

Gutiérrez habría fallecido entre la noche del domingo 15 de julio y la madrugada del lunes 16, en su casa del barrio San Roque. Rojas fue aprehendido tras el hecho. Contó que su mujer se quitó la vida, ahorcándose. Agregó que en las horas previas habían discutido.

El cuerpo de la mujer fue examinado por los forenses, quienes observaron una serie de lesiones que no serían compatibles con ahorcamiento, sino con una asfixia manual.

Héctor Gutiérrez, padre de la joven fallecida, tampoco cree en la versión de Rojas. “Para nosotros hay elementos que muestran que se trató de un homicidio. Creo que quisieron encubrir la verdad. Tuvieron tiempo para hacerlo. Los primeros policías en llegar fueron sus compañeros de trabajo”, explicó.