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Los investigadores del narcotráfico, desde hace tiempo, ponen bajo la lupa la ruta Catamarca – Tucumán – Santiago del Estero – Buenos Aires. Estas tres provincias norteñas formarían una tríada para que las sustancias lleguen a Buenos Aires, uno de los principales centros de comercialización, distribución y consumo.

En julio pasado, un megaoperativo volvió a poner la atención en esta narco-ruta. Un megaoperativo antinarcóticos ordenado por la Justicia Federal de Tucumán desbarató a una importante red en Resistencia, Chaco. Como resultado del despliegue hubo 16 detenidos, entre ellos, tres líderes que abastecían a las provincias de Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca. De esta manera, cayó el líder catamarqueño de esta narcobanda Edgardo Ernesto “Tom Jones” Figueroa, junto con “El Loco” y “El Porteño”.

Secuestraron más de 370 kilos de marihuana, detuvieron a unas 16 personas y decomisaron más de 10 vehículos, varios de ellos de alta gama. La misma fuente indicó que la investigación comenzó hace casi dos años cuando se analizó la venta de drogas en un quiosco de la ciudad de Aguilares, en el sur tucumano. Con el tiempo determinaron que el grupo viajaba regularmente a Corrientes a comprar la droga, que adquirían a proveedores paraguayos.

Días previos, luego de reunir $2.000.000, la venta se concretó en Corrientes pero quedaba fijar fecha de regreso. El martes por la noche, durante el partido Argentina-Brasil, en el puesto de peaje de Resistencia, Chaco, detuvieron la marcha de un camión que era conducido por el líder del grupo. Estaba acompañado de dos personas y tenían casi 400 kilos de marihuana. Horas después, comenzaron con la mayoría de los allanamientos en Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.

El camino

Tucumán – Catamarca no es la única ruta narco que quedó al descubierto. En mayo de 2016, el fiscal federal Pedro Simón había pronunciado una frase que levantó una enorme polémica: “Tucumán se ha transformado en un lugar de acopio, procesamiento, estiramiento, fraccionamiento y distribución de droga”.

Para los investigadores, la banda interprovincial quiso copar el mercado. “El Porteño”, “El Loco” y “Tom Jones”, según la hipótesis que manejó el fiscal Carlos Brito, se unieron para comprar marihuana en grandes cantidades en el Litoral.

Un mes antes de este megaoperativo, personal de Gendarmería Nacional detuvo en Romera Pozo (Tucumán) un auto que había partido desde Buenos Aires con destino a Tucumán. Al requisarlo, le encontraron unos 30 kilos de marihuana. Ese hallazgo disparó una serie de procedimientos que se realizaron en Yerba Buena y en Santiago del Estero. Si bien es cierto que no se encontró más droga, secuestraron documentación, dinero y armas. Según la pesquisa dirigida por el juez Miguel Ángel Contreras, se trataba de una organización que traía esa sustancia desde el Litoral y que la distribuía en esta provincia, Santiago del Estero, Catamarca y posiblemente Buenos Aires. En los procedimientos se detuvo a seis personas, varias de ellas paraguayas.

En otro procedimiento, en mayo de 2018, se habían allanado unas viviendas en Concepción, al sur de Tucumán, en el límite con Catamarca. Detuvieron a dos de los hermanos Paradi, sospechosos por el tráfico de droga hacia Catamarca.

Una semana después, se dirigieron hacia un campo de Monteagudo donde ubicaron más de 270 kilogramos de marihuana. La situación procesal de ambos se agravó. Se sospecha que los hermanos, que ya habían sido condenados por comercialización de drogas, pagaban vuelos narcos para que les arrojaran marihuana, que luego distribuían en esta provincia y en Santiago del Estero.

En abril de 2018, en un control que se realizaba en el puesto de La Merced, Gendarmería Nacional hizo detener a un joven que se trasladaba en una camioneta Fiat Strada. Al requisarlo, descubrieron que llevaba una cantidad no precisada de cocaína, pastillas de éxtasis y marihuana que supuestamente había adquirido en Tucumán para comercializarla en la vecina provincia.

Después fue identificado como Pablo Rivera, abogado catamarqueño que, según la pesquisa, habría sido el líder de una organización que vendía la sustancia entre consumidores de alto poder adquisitivo. La fuerza de seguridad federal detuvo al menos a tres jóvenes menores de 30 años. Estos últimos habrían formado parte de la estructura delictiva.

Plata en mano – Entre invertir y ganar más

La detención de los narcolíderes dejó al descubierto las importantes ganancias que conseguían con este negocio. Según confirmaron fuentes judiciales, compraba el kilo de marihuana a $ 6.000 y lo comercializaban a $ 15.000.

En las calles de la provincia, el año pasado, el valor de los 25 gramos de marihuana (la dosis que más se vende) es de $ 800. Para entender la magnitud del negocio, si los 370 kilos no hubieran sido secuestrados, el grupo habría obtenido una ganancia neta de más de $ 3 millones. El valor en la calle de esa cantidad, comercializada al por menor, es de casi $ 12 millones.

FUENTE: El Ancasti