Venció 3-1 a Boca en Madrid y levantó el trofeo por cuarta vez en la historia. Con goles de Pratto, Quinteros y Martínez, los dirigidos por Gallardo revirtieron el tanto inicial de Benedetto y festejaron a lo grande.

River escribió una de las páginas más importantes de su historia, al conseguir su cuarta Copa Libertadores de América, dando vuelta el resultado frente a Boca en alargue y ganando por 3 a 1 la revancha de la final, que se disputó en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

Darío Benedetto puso en ventaja a Boca, a los 44 minutos del primer tiempo, mientras que Lucas Pratto alcanzó la igualdad para el elenco de Núñez, a los 22 del complemento.

En la segunda etapa del tiempo extra, después de un empate 1-1 en 90 minutos de juego, Juan Fernando Quintero, a los 3 minutos, y Gonzalo Martínez, a los 16, sellaron la victoria de River.

El conjunto boquense fue mejor en el primer tiempo, con un esquema cerrado, casi sin fisuras y generando peligro, sobre todo en la pelota parada.

En tanto, River mejoró ostensiblemente en el segundo tiempo, el ingreso de Quintero le dio más vuelo y logró una merecida igualdad.

Así fueron al suplementario, período en el que la expulsión del mediocampista colombiano Wilmar Barrios, a los dos minutos, modificó la estructura del partido.

Otro colombiano como Quintero fue el encargado de romper la igualdad con un soberbio zurdazo a los cinco minutos del segundo tiempo del alargue.

Y con Boca desesperado por el empate, “Pity” Martínez corrió al arco vacío y liquidó la historia para hacer delirar a los hinchas “millonarios”.

De esta forma, River logró su cuarta Copa Libertadores, segunda bajo el mandato de Marcelo Gallardo, que se suma a las de 2015, 1996 y 1986.

Dos fuertes faltas por lado en el inicio, Pratto sobre Pablo Pérez y Lisandro Magallán sobre Ignacio Fernández, fueron un anuncio de lo que se vería sobre el césped del Santiago Bernabéu: pierna fuerte y fricción.

Así fue que en los primeros minutos abundaron las imprecisiones, con mucho nerviosismo y pases desacertados, sin acertar a los compañeros y muchas veces sin acertar siquiera la cancha.

En cuanto a los planteos, Boca parecía seguro de abroquelarse, con un esquema compacto, buscando que River no despliegue su juego, algo que el conjunto “millonario” parecía no poder resolver en el inicio.

Jugados 9 minutos, Jonatan Maidana despejó con lo justo y envió la pelota por la línea de fondo, tras un centro de Lucas Olaza. El colombiano Sebastián Villa lanzó el tiro de esquina, la pelota sobró en el primer palo y le quedó a Pablo Pérez, solo, pero su remate, forzado, salió a las manos de Franco Armani.

Con el correr de los minutos, el juego siguió sin aparecer y todo parecía remitirse a la pelota parada, algo que casi aprovecha River, a los 19, con un córner corto de “Pity” Martínez para “Nacho” Fernández, aunque su zurdazo se fue muy lejos.

Cuando el reloj marcaba 27 minutos, Maidana comprometió a Leonardo Ponzio con un pase largo, el capitán de River se tiró contra Nahitan Nández y pareció sacarle limpiamente la pelota, pero el árbitro uruguayo Andrés Cunha cobró tiro libre para Boca en la puerta del área.

La peligrosa falta, ejecutada por Benedetto, pegó en la barrera, la pelota le quedo a Pérez y el capitán “boquense” sacó un derechazo cruzado que fue salvado con lo justo por Milton Casco.

Cuando la primera parte se terminaba, Boca logró sacar una rápida contra, iniciada curiosamente por una doble falla, de Andrada y Julio Buffarini.

River estaba mal parado. Nández puso un preciso pase profundo para Benedetto, Javier Pinola calculó mal, “Pipa” dejó en el camino a Maidana con un amague y definió con categoría ante la salida de Armani, logrando el 1 a 0.

Ya en el complemento, Boca se cerró aún más atrás, cediendo totalmente la iniciativa a River, que llegó con peligro a los 3 minutos, con un remate a colocar de “Nacho” Fernández, que pasó muy cerca.

Si bien River ya manejaba el balón, el ingreso del colombiano Quintero le dio más claridad y frescura, y a partir de sus pies el elenco de Núñez se hizo más peligroso.

A los 10 minutos se produjo una acción polémica, cuando el arquero “xeneize” Esteban Andrada salió a cortar y chocó con Pratto, jugada en la que Cunha cobró tiro libre para Boca, mientras los futbolistas de River pedían penal.

Y en ese contexto de supremacía riverplatenese llegó el empate, a través de una muy buena combinación ofensiva entre “Nacho” Fernández y Exequiel Palacios, rubricada por una precisa definición de Pratto desde el punto del penal.

Tras la igualdad, River bajó un poco el ritmo y Boca pudo llevar otra vez el partido a la mitad de la cancha, los 90 minutos reglamentarios terminaron en paridad y la definición pasó al alargue.

Apenas empezado el primer tiempo suplementario llegó una jugada que terminaría siendo decisiva para el desarrollo: la expulsión de Barrios.

El colombiano fue con vehemencia a disputar el balón con Palacios y no pareció cometer infracción, pero el juez uruguayo Cunha consideró lo contrario, le mostró la segunda amarilla y lo echó del campo de juego.

Con un futbolista menos, a Boca el partido se le hizo cuesta arriba, se metió aún más atrás para aguantar ante un River que redoblaba los esfuerzos para evitar los penales.

Y empezó a lograrlo a los tres minutos del segundo suplementario, cuando Andrada dejó corto un balón con los puños, Boca retrocedió mal, River combinó en ataque y Quintero logró el segundo gol con un formidable zurdazo a un ángulo, ante la mirada de Pavón, que pudo hacer algo más para cerrarlo.

El tanto del volante “cafetero” impactó de lleno en el ánimo boquense, el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto mandó a todos sus hombres al ataque y hasta Andrada empezó a ir a buscar al área rival en la pelota parada.

Y como si los problemas para Boca no fuesen suficientes, Fernando Gago se lesionó solo a cinco minutos del final, dejando al equipo con nueve hombres, ya que los cambios estaban agotados.

Pese a todo esto, sobre el final casi llega el empate, en un despeje defectuoso de la defensa “millonaria”, tomado por Jara, cuyo remate se desvió en un rival y pegó en el palo.

Ya en tiempo de descuento, y con todo Boca jugado en ataque, River sacó la contra, Martínez corrió desde la mitad de la cancha en soledad y empujó el balón al fondo de la red, marcando el tercero y definitivo gol para desatar el delirio de los hinchas “millonarios”.