La hizo Ibope y es sobre votos válidos. El candidato de la ultraderecha supera ampliamente al aspirante del PT.

Una nueva encuesta conocida este lunes le da al candidato de la ultraderecha, el diputado Jair Bolsonaro, el 59% de los votos frente al 41% del aspirante del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad.

Era indisimulable la expectativa generada por la encuesta de Ibope, que salió este lunes a las 19 horas. Para los analistas esto es “un balde de agua fría” sobre la campaña del candidato de la coalición Brasil Feliz de Nuevo; y revela que éste “no consiguió quebrar el antipetismo”. Dijeron también que, a esta altura, sería “inédito” que hubiera una reversión el día de la segunda vuelta”. Según los expertos “nunca hubo una experiencia semejante en los comicios presidenciales del país”.

Esta investigación fue divulgada por Ibope exactamente a las 19 y los resultados confirieron los números de 2506 personas, en todo Brasil. Más temprano, una pesquisa realizada por la consultora FSB, contratada es cuestionada en por el banco BTG Pactual, hecha entre el sábado y el domingo y que abarcó 2.000 electores de los 27 estados, dio exactamente los mismos números.

Según esta encuestadora, que midió el nivel de rechazo, indicó que el de Haddad era muy superior al de Bolsonaro al registrar 53% y 38% respectivamente. Los electores de uno y otro candidato revelaron que tenían una certeza de 94% en el caso del diputado ultraconservador y de 89% en el caso del petista. Esto revela una gran fidelidad de ambos adversarios. Muestra también que es prácticamente inviable una modificación de ese escenario que le da un triunfo al diputado. Por las dudas, el general Paulo Chagas, que salió cuarto en la elecciones de gobernador para el distrito federal Brasilia y que constituye uno de los principales pilares políticos de Bolsonaro, sostuvo: “Si los próximos días las encuestas marcan cambios en la situación eso indica que habrá fraude”.

La jornada distó, con todo, de ser anodina. Mientras Haddad se presentaba en San Pablo en su primera conferencia de prensa sin banderas del PT y tampoco imágenes de Lula da Silva, en Río de Janeiro el ex capitán Bolsonaro se dirigió a la sede del Batallón de Operaciones de Especiales (Bope). En este cuerpo especializado en el combate al narcotráfico, el diputado sostuvo: “Pronto vamos a ver uno de los nuestros en Brasilia”. Se refería, como es obvio a él mismo y a su segura victoria en la segunda vuelta.

En Curitiba, en la Universidad Federal de Paraná, los estudiante intentaron organizar una reunión abierta para discutir los casos de violencia relacionados con estas elecciones. La cita sería en el Centro de Estudiantes y ya habían confirmado más de 200 jóvenes. Pero la justicia electoral paranense decidió prohibir el encuentro. El juez electoral Douglas Marcel Peres consideró que el acto era “irregular”, pues había “propaganda electoral en un inmueble perteneciente a la administración pública federal”.

Pocos días después de las elecciones, la encuesta de XP inteligencia, en conjunto con Ipespe, indicaba las mismas intenciones de voto que registró este lunes BTG Pactual. Le daba también 59% a Bolsonaro y 41% a Haddad. En cuanto al comportamiento de los dos estados provinciales con mayor cantidad de votantes: Minas Gerais y San Pablo, ambos mostraron una preferencia neta por el ex capitán del Ejército. En Minas resultó con una preferencia de 69,6% de los votos contra 30,4% de su adversario. En San Pablo, las intenciones de voto de Bolsonaro treparon a 69,9% contra 30,1% de Haddad.

El cálculo considera sólo los votos válidos, es decir, excluye los nulos, blancos e indecisos. Teniendo en cuenta el electorado total, Bolsonaro lidera con el 52% a 37% de Haddad. Hay todavía un 9% dispuestos a anular o votar en blanco, y el 2% que no han sabido responder.

El cantidato de ultraderecha obtuvo el 46,5% de los votos frente al 28,5% de su competidor del PT, Fernando Haddad. El 28 de octubre definirán quién accederá al Jair Bolsonaro, el candidato de la derecha dura de Brasil, se impuso hoy categóricamente en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Con un 96% de las urnas escrutadas, obtuvo un 46,55% de los votos, un nivel impactante pero inferior a la mayoría necesaria para evitar un segundo turno. Así, se enfrentará el próximo domingo 28 con el postulante del Partido de los Trabajadores y heredero político de Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Haddad, que quedó con 28,58%.

“Quiero agradecer al Partido de los Trabajadores y al presidente Lula”, dijo Haddad en San Pablo, rodeado de la euforia de sus simpatizantes. estos coreaban “Brasil, urgente, Haddad presidente”, soltando un desahogo por el temor de los últimos días de campaña a una derrota irreversible.

“Queremos un proyecto amplio y democrático, pero que también busque la justicia social”, añadió en tono sereno, el que seguramente usará en las próximas semanas para no espantar a quienes piden que Brasil supere la brecha insoportable en la que ha caído.

“Estas elecciones ponen muchas cosas en juego, incluso la Constitución de 1988”, advirtió, a la vez que prometió unir al campo democrático y dar un debate respetuoso.

El hecho de que Bolsonaro, reciente víctima de un atentado y que se presentó a votar con un chaleco antibalas, se haya hecho con más de 48 millones de votos y la amplia ventaja que sacó lo posicionan como levemente favorito en la frenética campaña de tres semanas que se iniciará hoy mismo. Eso seguramente hará que el mercado financiero festeje.

Desde hace tiempo, buena parte de la comunidad de negocios se convenció de apoyarlo debido a las promesas de radical libre mercado y privatización total de quien sería su superministro económico, el ex banquero Paulo Guedes.

Sin embargo, hay que resaltar que semejante cosecha de votos lleva implícito un anticipo del segundo turno, dado el modo en que los datos de las encuestas orientaron el voto útil claramente en detrimento del exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin, quien quedó cuarto con un pobrísimo 4,81%.

El ultraderechista Jair Bolsonaro volvió a crecer en la intención de voto y ahora le saca 13 puntos de ventaja al izquierdista Fernando Haddad en la recta final de la campaña para las elecciones presidenciales de Brasil, que se celebran este domingo.

De acuerdo con el último sondeo de Datafolha, Bolsonaro reúne 35% de las preferencias y Haddad tiene 22%.Las cifras confirman la creciente polarización y la tendencia al alza de Bolsonaro, que suma apoyos pese a las fuertes protestas que organizaron en su contra el fin de semana pasado.

El exmilitar, de 63 años, es muy criticado por su discurso populista y sus comentarios misóginos y racistas. Empezó a subir en las encuestas tras ser víctima de una puñalada a comienzos de septiembre.

Haddad fue designado como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) en sustitución del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, inhabilitado por una condena a 12 años de cárcel por corrupción.

Haddad consiguió atraer a muchos de los votantes de Lula, muy popular entre las clases muy pobres, pero al mismo tiempo creció el repudio a su candidatura.

Según Datafolha, el 45% de los brasileños declara que no votaría de ninguna manera por Bolsonaro, mientras que el 40% jamás lo haría Haddad. Sin embargo, ambos se perfilan para ser el 1 y 2 este domingo, con lo cual deberían dirimir la presidencia brasileña con una segunda vuelta el domingo 28 de octubre.

Para ese escenario, se prevé una situación de empate técnico.

La última encuesta de Datafolha tiene una muestra de 10.930 electores y se hizo miércoles y jueves, con un margen de error del 2%.

Fuente: DPA.

Momentos de tristeza y tensión, con forcejeos entre manifestantes y policías, se vivieron este lunes frente al Museo Nacional de Rio de Janeiro, devastado por un incendio que colocó en primer plano el debate sobre los recortes presupuestarios en Brasil.

“No sirve solo llorar. Es necesario que el gobierno federal, que dispone de recursos, ayude al Museo a reconstruir su historia”, afirmó ante el devastado edificio el director de la bicentenaria institución, Alexandre Keller.

“Clamamos por ayuda. Que las personas se indignen por lo que sucedió acá. Parte de esta tragedia pudo evitarse. No sirve solo llorar. Ahora tenemos que actuar”, insistió.

La UNESCO lamentó “la mayor tragedia para la cultura brasileña en los últimos tiempos” y denunció que el incendio “expone la fragilidad de los mecanismos nacionales de preservación de sus bienes culturales”.

Inaugurado en 1818, el Museo Nacional era el mayor museo de historia natural y antropológico de América del Sur, con más de 20 millones de piezas y una biblioteca de más de 530.000 títulos.

El gobierno de Michel Temer, cuestionado por los recortes, anunció la creación de una “red de apoyo económico” con grandes empresas públicas y privadas para facilitar la reconstrucción de esta joya del acervo brasileño, aunque sin detallar los recursos previstos.

Vinculada a la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), la institución había sufrido recortes en la financiación, que le obligaron a cerrar al público varios de sus espacios, y estaba pendiente de recibir un patrocinio por valor de 21,7 millones de reales (USD 5,3 millones de dólares) firmado en junio por el BNDES (el banco de fomento brasileño).

Pasado el mediodía, unas 500 personas concentraron frente a las rejas de la Quinta de Boa Vista, el recinto que alberga el museo en el norte de Rio de Janeiro, para protestar contra los recortes que habrían retrasado la modernización de los dispositivos de seguridad.

Cuando los manifestantes consiguieron abrir las rejas, la policía se retiró y les permitió el ingreso hasta el jardín que da acceso al edificio, que ocupa una superficie de más de 13.000 metros cuadrados.

Entre cantos de protesta contra el gobierno de Michel Temer, los manifestantes, entre los que había investigadores y estudiantes, escenificaron un “abrazo” al edificio en forma de cadena humana.

El siniestro se declaró el domingo hacia las 19H30 locales (22H30 GMT) por causas por el momento desconocidas, cuando ya había cerrado las puertas al público. Sus cuatro vigilantes consiguieron salir y no se ha dado parte de víctimas.

Pero las llamas se extendieron rápidamente por sus tres plantas, que contenían materiales altamente inflamables. La veintena de cuarteles de bomberos movilizados tardó seis horas en controlarlo.

Según medios de prensa, ese despliegue encontró serios problemas de logística para actuar rápidamente. La asesoría de comunicación de los bomberos se abstuvo hasta ahora de cualquier comentario al respecto.

Visiblemente chamuscada, la fachada del imponente edificio resistió a las llamas, pero poco quedó en el interior. Los hierros retorcidos y los escombros se acumulan en la planta baja, el techo desapareció y una de las alas del segundo y del tercer piso se derrumbó.

Luis André Moreira, coordinador técnico de defensa civil de la alcaldía de Rio Janeiro, descartó un riesgo inminente de “colapso estructural” de la fachada; en el interior del edificio, en cambio, “existe riesgo de derrumbe” de paredes internas y partes de los suelos que no cayeron durante el incendio”, dijo a la AFP.

Por la mañana, los bomberos empezaron a ingresar con prudencia en las ruinas del edificio, para verificar si aún se podía “salvar algo” de su inmenso patrimonio, dijo a la AFP un portavoz del cuerpo.

El museo tenía una particular reputación por la riqueza de su departamento de paleontología, con más de 26.000 fósiles, entre ellos un esqueleto de dinosaurio descubierto en Minais Gerais (centro) y numerosos especímenes de otras especies extinguidas (perezosos gigantes y tigres dientes de sable).

Una de las piezas más lloradas es la del más antiguo fósil humano descubierto en Brasil, conocido con el nombre de “Luzia”.

“Luzia es una pérdida inestimable para todos los interesados en la civilización”, dijo a la AFP Paulo Knauss, director del Museo Histórico Nacional, otra institución de Río