Venció 3-1 a Boca en Madrid y levantó el trofeo por cuarta vez en la historia. Con goles de Pratto, Quinteros y Martínez, los dirigidos por Gallardo revirtieron el tanto inicial de Benedetto y festejaron a lo grande.

River escribió una de las páginas más importantes de su historia, al conseguir su cuarta Copa Libertadores de América, dando vuelta el resultado frente a Boca en alargue y ganando por 3 a 1 la revancha de la final, que se disputó en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

Darío Benedetto puso en ventaja a Boca, a los 44 minutos del primer tiempo, mientras que Lucas Pratto alcanzó la igualdad para el elenco de Núñez, a los 22 del complemento.

En la segunda etapa del tiempo extra, después de un empate 1-1 en 90 minutos de juego, Juan Fernando Quintero, a los 3 minutos, y Gonzalo Martínez, a los 16, sellaron la victoria de River.

El conjunto boquense fue mejor en el primer tiempo, con un esquema cerrado, casi sin fisuras y generando peligro, sobre todo en la pelota parada.

En tanto, River mejoró ostensiblemente en el segundo tiempo, el ingreso de Quintero le dio más vuelo y logró una merecida igualdad.

Así fueron al suplementario, período en el que la expulsión del mediocampista colombiano Wilmar Barrios, a los dos minutos, modificó la estructura del partido.

Otro colombiano como Quintero fue el encargado de romper la igualdad con un soberbio zurdazo a los cinco minutos del segundo tiempo del alargue.

Y con Boca desesperado por el empate, “Pity” Martínez corrió al arco vacío y liquidó la historia para hacer delirar a los hinchas “millonarios”.

De esta forma, River logró su cuarta Copa Libertadores, segunda bajo el mandato de Marcelo Gallardo, que se suma a las de 2015, 1996 y 1986.

Dos fuertes faltas por lado en el inicio, Pratto sobre Pablo Pérez y Lisandro Magallán sobre Ignacio Fernández, fueron un anuncio de lo que se vería sobre el césped del Santiago Bernabéu: pierna fuerte y fricción.

Así fue que en los primeros minutos abundaron las imprecisiones, con mucho nerviosismo y pases desacertados, sin acertar a los compañeros y muchas veces sin acertar siquiera la cancha.

En cuanto a los planteos, Boca parecía seguro de abroquelarse, con un esquema compacto, buscando que River no despliegue su juego, algo que el conjunto “millonario” parecía no poder resolver en el inicio.

Jugados 9 minutos, Jonatan Maidana despejó con lo justo y envió la pelota por la línea de fondo, tras un centro de Lucas Olaza. El colombiano Sebastián Villa lanzó el tiro de esquina, la pelota sobró en el primer palo y le quedó a Pablo Pérez, solo, pero su remate, forzado, salió a las manos de Franco Armani.

Con el correr de los minutos, el juego siguió sin aparecer y todo parecía remitirse a la pelota parada, algo que casi aprovecha River, a los 19, con un córner corto de “Pity” Martínez para “Nacho” Fernández, aunque su zurdazo se fue muy lejos.

Cuando el reloj marcaba 27 minutos, Maidana comprometió a Leonardo Ponzio con un pase largo, el capitán de River se tiró contra Nahitan Nández y pareció sacarle limpiamente la pelota, pero el árbitro uruguayo Andrés Cunha cobró tiro libre para Boca en la puerta del área.

La peligrosa falta, ejecutada por Benedetto, pegó en la barrera, la pelota le quedo a Pérez y el capitán “boquense” sacó un derechazo cruzado que fue salvado con lo justo por Milton Casco.

Cuando la primera parte se terminaba, Boca logró sacar una rápida contra, iniciada curiosamente por una doble falla, de Andrada y Julio Buffarini.

River estaba mal parado. Nández puso un preciso pase profundo para Benedetto, Javier Pinola calculó mal, “Pipa” dejó en el camino a Maidana con un amague y definió con categoría ante la salida de Armani, logrando el 1 a 0.

Ya en el complemento, Boca se cerró aún más atrás, cediendo totalmente la iniciativa a River, que llegó con peligro a los 3 minutos, con un remate a colocar de “Nacho” Fernández, que pasó muy cerca.

Si bien River ya manejaba el balón, el ingreso del colombiano Quintero le dio más claridad y frescura, y a partir de sus pies el elenco de Núñez se hizo más peligroso.

A los 10 minutos se produjo una acción polémica, cuando el arquero “xeneize” Esteban Andrada salió a cortar y chocó con Pratto, jugada en la que Cunha cobró tiro libre para Boca, mientras los futbolistas de River pedían penal.

Y en ese contexto de supremacía riverplatenese llegó el empate, a través de una muy buena combinación ofensiva entre “Nacho” Fernández y Exequiel Palacios, rubricada por una precisa definición de Pratto desde el punto del penal.

Tras la igualdad, River bajó un poco el ritmo y Boca pudo llevar otra vez el partido a la mitad de la cancha, los 90 minutos reglamentarios terminaron en paridad y la definición pasó al alargue.

Apenas empezado el primer tiempo suplementario llegó una jugada que terminaría siendo decisiva para el desarrollo: la expulsión de Barrios.

El colombiano fue con vehemencia a disputar el balón con Palacios y no pareció cometer infracción, pero el juez uruguayo Cunha consideró lo contrario, le mostró la segunda amarilla y lo echó del campo de juego.

Con un futbolista menos, a Boca el partido se le hizo cuesta arriba, se metió aún más atrás para aguantar ante un River que redoblaba los esfuerzos para evitar los penales.

Y empezó a lograrlo a los tres minutos del segundo suplementario, cuando Andrada dejó corto un balón con los puños, Boca retrocedió mal, River combinó en ataque y Quintero logró el segundo gol con un formidable zurdazo a un ángulo, ante la mirada de Pavón, que pudo hacer algo más para cerrarlo.

El tanto del volante “cafetero” impactó de lleno en el ánimo boquense, el equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto mandó a todos sus hombres al ataque y hasta Andrada empezó a ir a buscar al área rival en la pelota parada.

Y como si los problemas para Boca no fuesen suficientes, Fernando Gago se lesionó solo a cinco minutos del final, dejando al equipo con nueve hombres, ya que los cambios estaban agotados.

Pese a todo esto, sobre el final casi llega el empate, en un despeje defectuoso de la defensa “millonaria”, tomado por Jara, cuyo remate se desvió en un rival y pegó en el palo.

Ya en tiempo de descuento, y con todo Boca jugado en ataque, River sacó la contra, Martínez corrió desde la mitad de la cancha en soledad y empujó el balón al fondo de la red, marcando el tercero y definitivo gol para desatar el delirio de los hinchas “millonarios”.

“Xeneizes” y “Millonarios” se verán las caras en el Santiago Bernabéu el domingo 9 de diciembre desde las 16.30 (hora argentina)

Después de las idas y vueltas entre la Conmebol y los representantes del fútbol argentino, se cerró y el duelo se celebrará en España: el estadio Santiago Bernabéu fue aprobado para albergar la Superfinal entre los River y Boca.

En las últimas horas también había acuerdo para que el Superclásico se disputara en Miami, sin embargo, las fuerzas de seguridad locales no dieron su aprobación y la posibilidad se cayó.

Tras la negativa de jugarse en Argentina porque “no estaban dadas las condiciones”, según las palabras de Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol, y de que se fueran descartando escenarios como Asunción, Miami o Doha, la Real Federación de Fútbol de España y el Real Madrid dieron el visto bueno para albergar tamaño encuentro.

La predisposición es total: Pedro Sánchez Castejón, presidente del gobierno español, publicó en su cuenta de Twitter que “España está dispuesta a organizar la final de la Copa Libertadores entre el Boca Juniors y el River Plate. Las FCSE y los servicios implicados, con amplia experiencia en dispositivos de este tipo, trabajan ya en el despliegue necesario para garantizar la seguridad del evento”. Lo hizo desde el avión que lo trasladaba a Buenos Aires para la cumbre del G20.

El enfrentamiento entre los equipos de Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Gallardo se jugará el domingo 9 a partir de las 20:30 horas local, 16:30 en Buenos Aires, con el arbitraje de Andrés Cunha.

El calendario juega a favor de los poderosos de Europa ya que el Barcelona visitará al Espanyol el sábado 8, mientras que los de Santiago Solari viajarán a Huesca el día después.

Los dos clubes no sólo están al tanto de la sede, sino que además ya actuaron en consecuencia. Boca reservó 40 plazas en el hotel Euro Stars y solicitó autorización para entrenarse en el complejo Las Rozas de la Federación Española. Viajaría el lunes. River, en tanto, se hospedaría en el hotel donde suele haber base Barcelona cuando le toca jugar en Madrid. Y negocia para trabajar en el predio del Merengue en Valdebas.

Las posibles sanciones van desde la descalificación hasta suspensiones para futuras competencias. Además, hay graves multas económicas.

Boca insiste con su posición de no disputar la superfinal de la Libertadores frente a River por la agresión que sufrieron sus jugadores. Si el Tribunal de disciplina de la Conmebol no le da la razón al club de la Ribera y este decide no presentarse, este podría sufrir duras sanciones.

El reglamento de la Conmebol es muy claro en este aspecto: el equipo que no se presente a jugar un encuentro será descalificado. Además, podrá ser suspendido para futuras competencias y sufrir severas multas económicas.

El artículo 179
Si un equipo no se presenta a un partido (excepto en caso de fuerza mayor) o se niega a continuar a jugar o deja el campo antes del final del partido, se considerará que el equipo pierde el partido y como regla general será excluido de la participación de la competición.

Igualaron 2-2. Para el local marcaron Wanchope Ábila y Darío Benedetto, mientras que los goles de la visita fueron de Lucas Pratto y Carlos Izquierdoz, en contra. El campeón se definirá en la revancha en el Monumental el 24 de noviembre

Pasó el capítulo uno de la gran Superfinal de la Copa Libertadores y el panorama está más abierto que nunca. Boca Juniors y River Plate empataron 2-2 en la Bombonera y el campeón se definirá el próximo sábado 24 de noviembre en la revancha, que se disputará desde las 17 en el estadio Monumental de Núñez.

Vale recordar que en la definición no tiene peso el gol de visitante. De empatar en resultados en el duelo de vuelta, habrá un alargue de dos tiempos de 15 minutos. Y si se mantiene la paridad, habrá penales. Pero eso será el 24. La Bombonera le abre la puerta al episodio 1.

En los primeros minutos se impuso el nerviosismo típico de estos encuentros. Sin embargo, River -que tenía a Matías Biscay en el banco por la prohibición a Marcelo Gallardo de ingresar al estadio- parecía algo más claro y lograba ser más preciso en sus transiciones entre defensa y ataque. Así creó dos chances: la primera, un tiro libre de Gonzalo “Pity” Martínez que Agustín Rossi mandó al córner y, la segunda, un cabezazo de Lucas Martínez Quarta a la salida de un córner que se fue apenas afuera.

En esa etapa, la más clara para “El Xeneize” fue un intento de Ramón “Wanchope” Ábila en el área en el que pasó a Jonatan Maidana y sacó un remate que pegó en Martínez Quarta. la visita respondió con un centro desde la izquierda y un cabezazo de Rafael Santos Borré que salvó Rossi. El arquero local comenzaba a convertirse de esa manera en una de las grandes figuras del encuentro.

Sobre los 25′ minutos se produjo una jugada clave del partido: Cristian Pavón debió salir por lesión (una molestia muscular en la pierna izquierda) y el entrenador Guillermo Barros Schelotto decidió el ingreso de Darío Benedetto, lo que implicó un cambio de esquema para jugar con dos nueves.

A pesar de que no encontraba los circuitos de juegos, Boca iba a lograr la ventaja a partir de la potencia de una de sus figuras: Ramón “Wanchope” Ábila. Sobre los 33′, el delantero ingresó al área por la izquierda y sacó un remate que detuvo el arquero Franco Armani. Pero, en el rebote, se impuso la reacción del jugador de Boca, que marcó el 1-0 con un certero disparo.

River no iba a tardar mucho en alcanzar el empate. A los 35′, Lucas Pratto definió cruzado y selló el 1-1 que volvió las cosas como al principio, pero que cambió la tónica del partido.

Todo se volvió más frenético, peleado y, sobre todo, intenso. “El Millonario” generó oportunidades para revertir el marcador, pero se topó con la gran tarde de Rossi. Primero, Montiel sacó un gran centro atrás desde la derecha y “Pity” Martínez definió desde una posición similar a la de su gol del último clásico en cancha de Boca para encontrarse con la gran reacción del arquero. Luego, fue Borré el que quedó mano a mano para que gane, una vez más, el guardametas local.

Parecía que la visita estaba para más, pero fue Boca el que logró el gol en un momento clave del encuentro. Sobre los 45′, en un tiro libre, Benedetto le ganó a la marca de Borré y cabeceó para el 2-1.

Ya en la segunda parte, Biscay decidió romper la defensa de cinco hombres y sacó a Martínez Quarta para poner a Ignacio Fernández en el medio.

El encuentro no iba a dar respiro. Sobre los 15′, River contó con un tiro libre que ejecutó “El Pity” Martínez. Izquierdoz fue a marcar a Pratto con tanta mala fortuna que terminó metiendo la pelota en contra de su propia valla y marcando el 2-2.

El complemento fue incluso más luchado y parejo. Muestra de eso es que River perdió a un jugador clave de cara a la revancha: el colombiano Borré vio la tarjeta amarilla por una falta en la mitad de la cancha, llegó a tres en el certamen y se perderá el encuentro en el Monumental.

Los entrenadores apostaron a los cambios sobre el cierre del encuentro para intentar buscar variantes con el objetivo de llevarse el triunfo, pero el marcador ya no se movió.

Gran responsable de la igualdad final fue Franco Armani, que tapó un mano a mano decisivo ante Benedetto en el minuto 90 del encuentro.

La primera Superfinal terminó en empate y todo queda abierto de cara a la revancha, que será dentro de 13 días en Núñez. Serán 90 minutos para sellar la historia y definir a un campeón que, por vencer a su clásico rival, se llevará mucho más que un título.

Infobae

Boca puso ayer en venta las entradas para la primera final frente a River, que se jugará el sábado próximo en la Bombonera, por la ida de la final de la Copa Libertadores.

La venta estará destinada a los abonados hasta mañana y desde el jueves se habilitará la venta de generales para socios activos.

En este caso se les venderá entradas a los abonados que hayan ido a cuatro de los últimos seis partidos como local por Libertadores.

Hay que destacar que Boca duplicó para la final el precio de las entradas respecto de la semifinal ante Palmeiras.

En la semifinal las populares en Boca para abonados costaban $320 mientras que en River $600. Los valores para la categoría de socios xeneizes se mantuvieron, mientras que para los del millonario aumentaron a $800.

La platea preferencial para la final tendrá un valor de 2.700 pesos; los palcos, la media central, baja central y terrazas 2.200 pesos; el sector M, baja lateral y media lateral 1.700 pesos; la alta central 1.500 pesos y las altas extremo 1.300.

Aún no fueron determinados los valores de las generales y de las localidades para los socios adherentes.

A pesar de que River aún no lanzó los precios probablemente se registrará un aumento en comparación con la semifinal ante Gremio y no distarán demasiado de los que estableció su rival.

Eso si, la locura por conseguir un lugar en la Súperfinal llega también a la reventa y en algunos sitios ofrecen entradas a precios insólitos que llegan a más de 100.000 pesos.

En el sitio viagogo.com se pueden comprar entradas para la final entre Boca y River entre los más buscados.

Entre los valores que circulan por una platea se puede ver desde 50 mil pesos hasta 180 mil. El sitio no sólo vende entradas para la final en cancha xeneize sino que también tiene disponibilidad para la vuelta en el Monumental, aunque el club aún no haya lanzado la venta.

Por el momento, los valores de la revancha llegan hasta los 80 mil pesos

Con goles de “Wanchope” Ábila y Darío Benedetto, el “Xeneize” igualó 2 a 2 con Palmeiras, que marcó a través de Luan y Gustavo Gómez, de penal. El martes, River le había ganado a Gremio en Porto Alegre.

Tras los dos goles emotivos que cosechó Darío Benedetto en la Bombonera, Boca llegó a Brasil con la misión de capitalizar la ventaja de local y sellar la clasificación a la final de la Copa Libertadores, donde espera River.

El esquema de 4-1-4-1 que dispuso Guillermo Barros Schelotto sirvió para imponer su presencia ante el Palmeiras. Con el antecedente que dejó el duelo con Cruzeiro, donde el Mellizo imaginó un encuentro en el que las claves estuvieron por las bandas, el técnico volvió a apostar por la velocidad de Villa y Pavón. Sin embargo el destino del espectáculo pudo haber sido otro si el VAR no hubiera intervenido.

A los 10 minutos Bruno Henrique despertó al público del Allianz Parque con un gol que dejó de rodillas al Xeneize. Sin embargo, una posición adelantada anterior anuló la conquista local.

La tranquilidad porteña llegó unos instantes después, cuando Sebastián Villa recuperó una pelota en campo opuesto, construyó una pared con Jara y desarticuló a la defensa rival para abastecer a Ramón Ábila. Wanchope, con la efectividad que lo caracteriza, tocó ante los esfuerzos de Weverton y festejó el 1 a 0. Para quedar afuera del torneo, el combinado boquense debía recibir 4 goles, algo insospechado por cómo se dio el cotejo.

En el complemento Boca demostró que tuvo uno de los mejores partidos del certamen. El intento de media distancia de Lucas Lima hizo lucir a Rossi, con una tapada que despertó el aplauso espontáneo en las tribunas. Hasta el arquero que había recibido innumerables críticas en el pasado tuvo una producción notable.
El grito de Luan sirvió para que el espectáculo adquiera una carga emotiva superior. Los constantes gritos de la parcialidad local contribuían a una gesta argentina más épica. Del mismo modo que lo hizo River en Porto Alegre, el Xeneize quería repetir la hazaña en San Pablo.

Al igual que en el Alberto J Armando, tuvo que aparecer Darío Bendetto para que el Xeneize deje de sufrir. El ídolo trascendental que encaminó la serie, confeccionó una réplica del segundo tanto que había convertido ante su gente para volver a doblegar a un arquero que se estiró de la misma manera que en Buenos Aires. Otro golazo del Pipa que selló la clasificación boquense.

El trofeo más codiciado del continente se dirimirá con una superfinal inédita. Xeneizes y Millonarios se enfrentarán en un mano a mano épico que cambiará la historia del fútbol argentino. Serán los días en los que se paralice el mundo detrás de una pelota. El que se quede con la corona, terminará con la polémica que cuestiona la grandeza entre ambos.

Infobae

Los Técnicos de River y Boca, que tienen que enfrentar los partidos de vuelta por la semifinal de la Copa Libertadores, no podrán estar sentados en el banco porque fueron suspendidos por la CONMEBOL.

A poco más de 24 horas del trascendental duelo contra Palmeiras, por la vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores, Boca recibió una mala noticia: Guillermo Barros Schelotto fue sancionado por la Conmebol por la salida tarde del equipo y no podrá estar este miércoles en el banco de suplentes.
De esta manera el que ocupará su lugar será su hermano Gustavo, actual ayudante de campo.

Mientras tanto, el Muñeco Gallardo fue suspendido a un día de la revancha con Gremio por la CONMEBOL.
La Confederación Sudamericana notificó la suspensión por un partido y, de esta manera, el entrenador de River, Marcelo Gallardo no podrá estar en el campo de juego en la semifinal de este martes.

EL COMUNICADO DE CONMEBOL

El Juez Único del Tribunal de Disciplina,

RESUELVE

1º. IMPONER al CLUB ATLÉTICO RIVER PLATE una multa de USD 20.000 (VEINTE MIL

DÓLARES ESTADOUNIDENSES). El importe de esta multa será debitado automáticamente del

monto a recibir por el CLUB ATLÉTICO RIVER PLATE de la CONMEBOL en concepto de

derechos de Televisación o Patrocinio.

2º. SUSPENDER al Señor MARCELO DANIEL GALLARDO por un partido. La presente

sanción se deberá cumplir conforme a lo dispuesto en el Artículo 76.1 del Reglamento Disciplinario

de la CONMEBOL.

3º. IMPONER al Señor MARCELO DANIEL GALLARDO una multa de USD 1.500 (MIL

QUINIENTOS DÓLARES ESTADOUNIDENSES), en virtud al Artículo 12.6 del Reglamento

Disciplinario. El importe de esta multa será debitado automáticamente del monto a recibir por el

CLUB ATLÉTICO RIVER PLATE en concepto de derechos de Televisación o Patrocinio.

4º. ADVERTIR expresamente al CLUB ATLÉTICO RIVER PLATE y al Señor MARCELO

DANIEL GALLARDO que en caso de reiterarse cualquier infracción a la disciplina deportiva

de igual o similar naturaleza a la que ha traído causa el presente procedimiento será

considerada como situación agravante.

Contra esta decisión cabe recurso ante la Cámara de Apelaciones de la CONMEBOL en el

plazo de siete días desde el siguiente a la notificación de los fundamentos de esta decisión

conforme al Art. 63.3 del Reglamento Disciplinario de la CONMEBOL. El recurso deberá

cumplir con las formalidades exigidas en los artículos 59 y siguientes del Reglamento

Disciplinario de la CONMEBOL. De conformidad con el Art. 63.5 del Reglamento

Disciplinario de la CONMEBOL, la cuota de apelación de USD. 1.000 (DOLARES

ESTADOUNIDENSES MIL) ha de ser abonada mediante transferencia bancaria.

El Muñeco se mostró optimista de cara a la revancha, luego de la derrota ante Gremio en el Monumental. “Ellos suelen jugar a otra cosa y se llevaron un premio demasiado grande en un detalle”, afirmó. Además, sobre el duelo que se viene en Porto Alegre, agregó: “No podemos ni sabemos especular”.

Marcelo Gallardo se mostró dolido por la derrota frente a Gremio por 1-0 en el Monumental, aunque aseguró que es optimista de cara a la revancha. “Estoy convenido que podemos ir y ganar en Brasil”, afirmó en la conferencia de prensa tras el encuentro.

El Muñeco explicó que “ellos suelen jugar a otra cosa y se llevaron un premio demasiado grande en un detalle”. Además, agregó: “Tuvieron oficio. Salieron a cortar nuestros circuitos y nosotros no estuvimos como de costumbre. No vimos a un rival que se haya plantado de igual a igual. Fueron inteligentes”.

Con respecto a su idea de cara a la revancha, el entrenador fue contundente. “No queda otra que ganar de visitante y es algo que ya hemos hecho. No podemos ni sabemos especular. Somos fuertes, lo hemos demostrado. Iremos con esa ilusión y esa mentalidad. Lo vamos a intentar”, cerró.

TyC Sports

Ganaba con gol de Scocco, igualó Romero y le daba el pase al Rojo, y luego Quintero y Borré rubricaron el 3-1 final para meter al Millonario en la próxima fase, donde enfrentará a Gremio. El encuentro tuvo una gran polémica.

River se convirtió en semifinalista de la Copa Libertadores después de liquidar con un 3-1 no exento de polémicas y suspenso a Independiente en el Monumental, después del 0-0 de la ida.

En el primer tiempo salió mejor el conjunto de Marcelo Gallardo, y el árbitro Anderson Daronco mostró su peor faceta al permitirle fuertes a Nicolás Figal e Ignacio Scocco y no cobrar un penal -y expulsión- de Javier Pinola sobre Martín Benítez habiendo recibido asistencia del equipo de VAR y decidido no revisar personalmente la jugada.

En el medio, la chance más clara fue un disparo de Lucas Pratto que controló muy bien Martín Campaña, aunque también se lució Franco Armani ante un cabezazo de Benítez.

En el complemento, Ariel Holan metió a Emmanuel Gigliotti y enseguida golpeó River: a los dos minutos, el Puma perdió una chance y la contra terminó con un pase de Rafael Santos Borré hacia Scocco para que éste definiera a la izquierda de Campaña. El pase, así, era para el anfitrión.

Después, la visita se lo perdió con un tiro alto de Silvio Romero, y encontró la igualdad con una patriada de Gigliotti por derecha que terminó con un remate que Armani controló mal y que, tras el rebote, metió Romero con un tiro fuerte que terminó en la red tras pegar en el travesaño. El boleto, entonces, se iba para Avellaneda.

Pero entonces se agrandó el Millonario y justificó su triunfo final. Primero amenazó con Pinola y, a los 23, el recién ingresado Juan Fernando Quintero definió a la derecha de Campaña para devolverle la clasificación al local. Ya sin reacción del rival, a los 40 en otra contra otro ingresado, Nicolás De La cruz, terminó por habilitar a Borré para que definiera al tercero. Por último, en tiempo cumplido, Figal pegó un cabezazo furibundo en el travesaño.

Así, River tuvo ese plus que necesitaba para bancar una serie durísima y se metió entre los cuatro mejores de América. Su próximo escollo será Gremio.

Gremio acabó con la ilusión del Decano, se impuso por 4 a 0 y terminó con el camino de los tucumanos en la Libertadores. Fue expulsado Lucchetti.

Gremio revalidó su actuación en el partido de ida y se impuso en la definición de los cuartos de final ante Atlético Tucumán. Con goles de Luan, Cícero, Alejandro Miguel Sánchez en contra y Jael Ferreira el conjunto brasileño liquidó la serie y se metio en semis, donde enfrentará a River.

En un partido con dominio absoluto por parte de los locales, el tri se hizo sentir desde el comienzo y salió a buscar la definición de la llave. Si bien Atlético Tucumán lo aguantó e incluso tuvo las suyas, fue en el minuto 36 cuando todo empezó a tomar su rumbo. Luan, en primera instancia, abrió el resultado y Cícero luego lo abultó con un disparo desde el punto penal a los 45 minutos, capitalizando una infracción que dejó a los tucumanos con 10 y mandó a Luchetti al vestuario.

Si bien en la segunda mitad el Decano siguió probando y buscando una victoria épica, el tiro le salió por la culata. Es que avocado en dar pelea comenzó a ceder espacios, algo que los del tri aprovecharon con más énfasis al contemplar su superioridad de jugadores. Así, siguió dando pelea hasta que la suerte lo doblegó con un gol en contra.

Ya con el resultado global ampliamente a favor de los locales, Jael Ferreira sumó un tanto y liquidó la llave, que producto de otro penal a favor de los de Porto Alegre, terminó 7 a 0 a favor del campeón defensor.

De esta manera, Gremio avanzó a semifinales del certamen y aguarda por el River de Gallardo, que atraviesa un gran momento. No obstante, cuenta con la querida carta a favor de definir como local.