Las fuentes judiciales informaron que los presuntos autores del mortal ataque contra Martín Quipildor (el chofer de colectivos ultimado semanas atrás en un hecho de inseguridad ocurrido en San Cayetano), también son investigados por otros dos violentos asaltos a motociclistas, uno de los cuales permanece internado en grave estado tras haber sido baleado.

Con la captura de Iván Díaz (21), alias “Moco verde”, registrada la semana pasada, ya son tres los detenidos como miembros de una asociación ilícita dedicada a cometer violentos robos para apoderarse de las motocicletas de las víctimas. Antes, habían sido atrapados Pablo Pastrana y un tal “Maxi”.

Tras ser aprehendido, Díaz fue trasladado a los tribunales penales para ser presentado ante las Fiscalías en Robos y Hurtos II (a cargo de Ernesto Salas López) y Homicidios I (a cargo de la doctora Adriana Giannoni). La primera de esas unidades judiciales investiga la participación de la banda de motochorros en los robos; y la segunda, intervino tras la muerte de Quipildor.

Medidas y pericias

Los voceros del MPF indicaron que se solicitaron nuevas medidas de allanamiento y detención para dar con el resto de los integrantes de esa organización criminal. Según trascendió, serían al menos siete las personas que están siendo buscadas.
La semana pasada, la Policía había detenido a otro sospechoso del crimen del chofer Quipildor. En ese momento fueron secuestradas un arma de fuego y varias motocicletas. Uno de los rodados que se recuperó había sido sustraído a una de las víctimas.
En tanto, personal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del MPF, se encuentra realizando las pericias balísticas sobre el arma incautada. Se intentará establecer si la misma fue la utilizada en el crimen de Quipildor, y para herir a otra víctima.

Los casos

En uno de los hechos, un motociclista fue baleado y permanece internado en delicado estado en el hospital Padilla. En otro de los casos, la víctima fue interceptada por la banda, que empuñando armas de fuego lo despojaron de su rodado. Quipildor, en tanto, se encontraba junto a su mujer dentro de su casa de San Cayetano, cuando los delincuentes, que intentaron robarle la moto a un vecino, abrieron fuego. Una bala atravesó el portón y le pegó en la nuca.

El conductor murió por un disparo en la nuca el 31 de mayo pasado en el barrio San Cayetano de San Miguel de Tucumán.

Efectivos de la División Delitos contra la Propiedad detuvieron este lunes a un nuevo sospechoso por el crimen de Martín Quipildor.

Se trata de Iván Díaz “Moco Verde”, de 21 años, quien tenía una orden de detención por parte del Juzgado de la III Nominación del Centro Judicial Capital.

Mientras realizaban recorridos preventivos en horas de la tarde, los efectivos alertaron que el sospechoso se encontraba jugando a la pelota en una cancha ubicada al costado del Mercofrut, por lo que inmediatamente montaron un operativo en el lugar bajo la supervisión del comisario Daniel Robles, a cargo de la División Delitos contra la Propiedad.

Se trata del segundo sospechoso detenido en el marco de la causa. El primero fue Pablo Pastrana, quien está sospechado de ser el cabecilla de una banda que se dedica al robo agravado de motos, en la que estarían involucradas varias familias del barrio de San Cayetano.

El hecho ocurrió alrededor de la medianoche del viernes 31 de mayo en avenida Brígido Terán 1430, cuando Quipildor se encontraba en el interior de su vivienda, guardando su motocicleta y en el momento en que cerraba el portón de su casa, observó que dos delincuentes amenazaban con un arma de fuego a un vecino para quitarle su moto.

Su primera reacción fue comenzar a gritarles para evitar el robo y los delincuentes le respondieron con un disparo que impactó en la zona de la cabeza. Luego se dieron a la fuga.

En el hecho tomó intervención la Fiscalía I del Centro Judicial Monteros (CJM), a cargo de la doctora Mónica García de Targa. El prosecretario Eduardo Borquez supervisó todas las tareas en el lugar del hecho. A requerimiento de la fiscalía, se solicitó la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), que se abocó a las tareas en la escena de los hechos.

Una vivienda ubicada en las calles Hipólito Irigoyen y Alfredo Palacios de la ciudad de Simoca fue el escenario de un femicidio seguido de suicidio. El sangriento suceso se registró en la noche de ayer. La víctima fatal fue identificada como María Guadalupe Iñigo (30). La mujer habría sido ultimada por su ex pareja, Heraldo Daniel Albornoz (38). Ambos presentaban heridas de arma de fuego a la altura de la sien.

Por protocolo, y a pedido de las fiscalía, los investigadores del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal (MPF) se abocaron a la inspección del lugar del hecho, donde levantaron las muestras correspondientes y secuestraron diferentes elementos de valor para la investigación, entre ellos las prendas de vestir y los teléfonos celulares de ambos.

A partir de las primeras averiguaciones se pudo establecer que los protagonistas del luctuoso suceso estaban separados desde hacía unos años. Ella trabajaba en un comedor y él era albañil. Ambos residían en Simoca. Ayer, la mujer habría salido a realizar un trámite, aparentemente en Las Talitas, y el hombre quedó al cuidado de las dos hijas del matrimonio.

El ataque se registró cuando la mujer regresó al hogar. Las circunstancias en las que se produjo el hecho se encuentran en plena etapa de investigación.
Según precisaron las fuentes judiciales, la víctima y el victimario fueron hallados en la habitación principal de la propiedad. Allí encontraron a la mujer, que ya había fallecido y su ex pareja, quien estaba en estado agonizante con un disparo de arma de fuego y cortes en los brazos. También fueron encontrados un revólver y un cuchillo de carnicería con manchas de sangre en el filo.

El dramático hecho fue descubierto cuando las hijas del matrimonio habrían llegado de la casa de unos vecinos y encontraron cerrada la habitación. En esa circunstancia pidieron ayuda y los vecinos ingresaron y los encontraron tirados en medio de un charco de sangre. La mujer falleció en el acto y el hombre fue derivado al hospital de Simoca y luego al Padilla, donde murió.

Personal de la Fiscalía en Homicidios II, subrogada por la doctora Adriana Giannoni, se desplazó alrededor de la 01.30 horas de este sábado hasta el lugar del mortal suceso.

De acuerdo a las primeras averiguaciones, la víctima fatal fue identificada como Sandro Reyes, de nacionalidad peruana.

Si bien el móvil del asesinato se encuentran en plena etapa investigativa, trascendió que Reyes se habría dedicado al cobro del servicio de vigilancia en esa barriada. También se supo que fue interceptado por cuatro sujetos en dos motocicletas.

El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (MPF) y la División Homicidios de la Policía trabajaron en la escena. Por protocolo, se abocaron a la recolección de elementos que puedan aportar al esclarecimiento del asesinato. En principio, no sé descarta que se trate de un homicidio en ocasión de robo.

Los restos de la víctima fueron trasladados a la Morgue Judicial, donde el Cuerpo Médico Forense (CMF) del MPF le practicará la autopsia.

Lucas “Peque” Pérez, había forzado la puerta del calabozo de la Comisaría 1° y escapó por los techos. La denuncia de una mujer permitió encontrarlo.

El joven se encontraba alojado en la dependencia de calle San Martín al 200 acusado de encubrimiento.
Estaba detenido con prisión preventiva por el caso que conmocionó al oeste de la capital.

Para el abogado de la familia Paz, Javier Lobo Aragón, este tuvo complicidad de los policías para logarlo. “Están remodelando y aprovechó para fugarse como un cowboys”, dijo a LV7.

A horas nomas de haberse fugado una mujer lo denunció en la Comisaría 3° por amenazas, haciendo conocer también que el joven se encontraría en una casa del barrio Néstor Kirchner.

Se conformó un grupo de trabajo con personal de la Comisaría 1° y de la Comisaría 3° junto a un equipo de investigaciones a cargo del comisario Walter Salvatierra y, alrededor de la 1:30, tras un minucioso recorrido por la zona señalada encontraron a Pérez y lo aprehendieron.

Un cabo de la Policía de Tucumán fue aprehendido y es investigado por la muerte de su pareja, quien fue hallada ahorcada en una vivienda de El Manantial.

Según informaron fuentes del caso, Francisco Maximiliano Rojas se despertó este lunes por la mañana y se encontró con su pareja sin vida. El hombre de 33 años le habría explicado a la Policía que el domingo por la noche mantuvieron una fuerte discusión y que, cuando se levantó, descubrió que María Gabriela Gutiérrez, de 26, se había suicidado.

Pero el clima se puso tenso cuando el médico de Policía examinó el cuerpo de la joven, ya que habría advertido que las lesiones que presentaba no coincidían con las de una persona que se ha quitado su propia vida.

Las fuentes agregaron que Gutiérrez presentaba marcas en el cuello que indicarían que pudo haber sido asfixiada manualmente, según publica La Gaceta.

Cuando le comunicaron esta situación al fiscal Washignton Navarro Dávila, este ordenó que Rojas sea aprehendido. Este martes le tomará declaración y en base a ese testimonio resolverá si pide su detención.

Rojas es cabo de la Policía y se desempeña como chofer de la comisaría de El Manantial.

Los Primeros