El Indec informó que en nueve meses de 2018 acumuló un 32,4%, con un fuerte aumento en el rubro alimentos. Fue la tasa mensual más alta desde el 6,7% de abril de 2016

Confirmando las expectativas privadas de un brote inflacionario, el aumento de precios durante el mes de septiembre fue de 6,5%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, el más alto en lo que va del año, muy por encima del 3,9% registrado en agosto.

La combinación de factores cambiarios y subas en tarifas generó el dato más alto en dos años y medio, desde el 6,7% de inflación en abril de 2016, entonces con la medición del IPC Congreso, a falta de datos oficiales.

En nueve meses de 2018 la inflación acumulada alcanzó el 32,4%, mientras que en la suma de 12 meses registró un salto de 40,5% desde septiembre de 2017.

La cifra del noveno mes del año estuvo influenciada por dos componentes distintivos importantes: cambios en regulados y el fuerte aumento del dólar en los últimos días del mes. En particular, los aumentos en las facturas de electricidad a comienzos del mes, y el ajuste en tarifas de transporte público lideraron el impulso sobre los precios generales.

Un ítem con mayor aumento respecto del índice general fue el de alimentos y bebidas no alcohólicas (+7%), con amplia dispersión por regiones: Gran Buenos Aires (+7%), región Pampeana (+7,3%), Noreste (+6,7%), Noroeste (+7,1%), Cuyo (+8,3%) y Patagonia (+6,8%).

Este incremento es significativo, debido a que los alimentos componen la mayor parte de la canasta de consumo de los sectores sociales de menor poder adquisitivo.

La suba más fuerte fue en el rubro transporte, con 10,4%, seguido de prendas de vestir y calzado, 9,8%, y equipamiento y mantenimiento del hogar, 9,7 por ciento.

En tanto, la Dirección General de Estadística y Censos del Ministerio de Hacienda porteño informó que durante el mes de septiembre el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró
un alza de 6,0 por ciento.

Así acumuló en los primeros nueve meses del año una suba de 31,3 por ciento. En términos interanuales este indicador se aceleró hasta 39,5% (+5,9 puntos porcentuales respecto del mes previo).

El ministro de Hacienda dijo que las nuevas medidas implican una “una política monetaria muy sana, consistente y fácil de entender”. Abogó por la aprobación del Presupuesto 2019 y celebró con énfasis el acuerdo con el FMI.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, confió este sábado en que con la nueva política monetaria que implementará el Banco Central va a “bajar la volatilidad cambiaria” y si bien admitió que hay una “pérdida del poder adquisitivo”, afirmó que “se va a recomponer en los próximos meses a medida que vaya bajando la inflación”.

“Es una política monetaria muy sana, consistente y fácil de entender. Con la base monetaria no crece por varios meses vamos a lograr bajar la volatilidad cambiaria”, afirmó Dujovne.

En declaraciones a Radio Mitre, el funcionario señaló que “la solución de fondo aquí es sanear la macroeconomía, tener equilibrio en las cuentas públicas, ir bajando la inflación”.

“Va a llevar tiempo sobre todo viniendo de tantos años de desmanejo macroeconómico pero no hay otro camino, pensamos que es este y por más que lleve mucho tiempo tenemos que evitar los obstáculos”, señaló Dujovne.

El ministro indicó que hay una “pérdida del poder adquisitivo” pero que “se va a recomponer en los próximos meses a medida que vaya bajando la inflación”.

“Es una situación que a veces los países tienen que atravesar”, afirmó Dujovne, quien explicó que “todavía quedan unos meses donde la recesión se va a sentir”.

El ministro aseguró que de acuerdo a los relevamientos que realiza el Gobierno nacional, el “empleo privado está aguantando” y que no se ve una “caída del empleo”. Sin embargo, los datos oficiales de la última Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de la Secretaría de Trabajo permiten anticipar que para el tercer trimestre de 2018 el desempleo podría regresar a niveles de dos dígitos, situación que no se registra desde 2006.

Comparó la situación del país con la de “un barco que venía navegando por un río” pero “de repente entró en una zona de rápidos donde navega muchísimo más rápido, hay rocas, uno se puede golpear contra las rocas”.

Además, sostuvo que el nuevo esquema de bandas cambiarias anunciado por el Banco Central porque es, según consideró, el “adecuado para la situación actual de la Argentina”. En ese marco, argumentó que para tener un tipo de cambio fijo, el país debería tener “reservas infinitas”.

Dujovne explicó de todos modos que al llegar la cotización del dólar al límite superior de la banda cambiaria anunciado “obviamente se defiende” esa cotización a partir de una “intervención diaria” del Banco Central.

Asimismo, subrayó que “la tesorería va a tener un fortísimo excedente de dólares” por el ingreso de fondos provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Con respecto al acuerdo con el organismo internacional, insistió en que “claramente este es el programa de la Argentina apoyado por el Fondo”.

“Es claramente nuestro programa y estamos muy contentos de que la comunidad internacional nos apoye”, dijo Dujovne, quien dijo que “lo que no tenemos que hacer es prometer” sino “seguir trabajando todos los días navegando esta situación que ha sido difícil”.

“Poco a poco iremos viendo una estabilización, una mejora”, añadió el ministro, quien señaló que el Gobierno trabaja “para que la sociedad argentina sufra lo menos posible esta situación”.

Además, insistió en que se necesita la aprobación del Presupuesto para 2019 “lo antes posible” para demostrar que “hay una oposición responsable”. El funcionario advirtió que la Argentina necesita “dar una señal de que realmente se toma en serio la situación, no solo el gobierno, sino también la oposición”.

 

Ambito

El Gobierno recibirá este año unos US$ 7.400 millones más de lo previsto en el acuerdo firmado en junio y para 2019 serán US$ 11.400 millones extra. El monto final del préstamo es US$ 57.100 millones. Se comprometen a no emitir más.

En el consulado argentino en Nueva York se acabaron este miércoles los interrogantes que se abrieron hace 24 días, cuando Mauricio Macri anunció en un video de un minuto y en medio que el Fondo Monetario adelantaría los fondos que había comprometido tres meses antes. Había expectativa por conocer los detalles, el monto, las condiciones y el desembolso adicional que el Gobierno negoció en las últimas semanas con el organismo multilateral de crédito, aunque no demasiada ansiedad. El Presidente antes de abandonar esta ciudad, había explicitado -aún sin decirlo del todo- que el acuerdo era una realidad.

Para despejar el misterio, la directora del organismo Christine Lagarde compartió una conferencia de prensa en la sede diplomática nacional junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. La titular del organismo se quedó 10 minutos: el tiempo suficiente para escuchar una declaración inicial de Dujovne, hacer una propia y contestar dos preguntas. “Tenía compromisos en agenda”, explicaron los voceros de la ex ministra francesa. “El gran cambio está en dos números, 19-19: 19 mil millones de dólares adicionales para 2019”, sentenció sobre el acuerdo stand by renegociado. El nuevo préstamo representa un apoyo contundente de los países miembro al Gobierno de Macri. En 2019 también se jugará su reelección.

A la expectativa del anuncio, el dólar subió ayer 56 centavos y cerró en $39,43. El riesgo país aumentó 11 puntos, hasta 614. Este jueves se jugará un test en el mercado cambiario. El ministro Dujovne, que llegó una hora y media antes del acto en Nueva York, había explicado brevemente el alcance del acuerdo. Algo nervioso, leyó a toda velocidad el documento informativo del acuerdo. Enfatizó que la Argentina recibirá un nuevo préstamo de US$ 7.100 millones, que se sumarán a los US$ 50 mil millones anunciados en junio pasado de los que ya el Fondo transfirió US$ 15 mil millones.

El Presidente había dicho el lunes en la gala en Wall Street, donde fue honrado, que esperaba que todos los argentinos quedaran “flechados”, como él con la titular del Fondo. Lagarde pareció hacer su intento al leer un mensaje en castellano, por cuyo nivel se disculpó. “Apoyo el plan revisado de Argentina y creo que puede ser fundamental en restaurar la confianza del mercado en los ambiciosos planes de reforma económica, y proteger a los más vulnerables de la carga del necesario ajuste de políticas”, sostuvo.

La abogada experta en finanzas partió tras afirmar que el nuevo desembolso de US$7100 millones distaba de ser insignificante en el marco del crédito más grande que haya otorgado la institución con sede en Washington. La conferencia se interrumpió mientras el ministro acompañó fuera del salón a Lagarde. “Todo puede ser usado en el Presupuesto”, había dicho.

Fuentes del organismo de crédito terminaron por aceptar que el mensaje acaso no hubiera sido del todo claro. Destacaron que el eje de este nuevo acuerdo descansa en la disponibilidad de fondos de la que gozará el Gobierno. Concedieron que para que llegar a la necesidad de esta negociación hubo más que factores externos. Enumeraron la política monetaria errática, la decisión argentina de que los desembolsos fueran precautorios y el impacto en el corto plazo de la causa de los cuadernos en la economía, un argumento que comparten con los funcionarios oficiales. En el FMI no había caído bien ni aquel anuncio de Macri que todavía no estaba cerrado ni las intervenciones poco exitosas del saliente Luis Caputo. El nuevo tipo de cambio flotante -entre bandas- es una apuesta conjunta.

En Buenos Aires, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, explicó el alcance de la medida, en una conferencia inmediatamente posterior a la de su ex jefe Dujovne y Lagarde. El Central no intervendrá en el mercado a menos que el dólar baje de los $34 o supere los $44. También anunció que no habrá emisión monetaria.

Como contrapartida, el Gobierno deberá cumplir con sus metas fiscales, que busca fijar con el Presupuesto.

Dujovne, minutos después del encuentro con Lagarde -mucho más relajado- en el despacho del cónsul, confirmó el swap negociado con China que engrosarán en US$ 9 mil millones las arcas del banco oficial, para aumentar el oxígeno financiero. Por otra parte, fuentes oficiales destacaron que el Gobierno descartó por ahora un ofrecimiento de los países miembros del Club de París para postergar el pago de vencimientos. “Ahora sobran dólares y la idea es cubrir los gastos”, dijeron.

Entre los escasos asistentes al anuncio en una jornada en la que Manhattan otra vez estuvo colapsada por el tránsito y con una humedad agobiantes, sobresalieron el mexicano Alejandro Werner, jefe del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, y el embajador argentino en Washington, Fernando Oris de Roa.

El Gobierno cosechó más apoyos de peso. La administración de Donald Trump saludó el acuerdo alcanzado con un comunicado del secretario del Tesoro Steven Mnuchin. “Damos la bienvenida a los fuertes ajustes de política monetaria y fiscal propuestos por el gobierno argentino en el nuevo acuerdo con el Staff del Fondo Monetario Internacional”, decía el texto oficial. Estados Unidos, es por cierto, el principal accionista del organismo.

No fue el único contacto entre el magnate republicano y las autoridades argentinas. En el plano diplomático y en el marco de la ONU, Juliana Awada, que permaneció en esta ciudad tras la partida del Presidente, había asistido a una recepción para primeras damas organizada por Melania Trump. El canciller Jorge Faurie tenía agendada una reunión con Ivanka, la hija del Jefe de Estado estadounidense. En el Gobierno volvió el optimismo.

Clarín

El saliente titular de la entidad monetaria tenía diferencias con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. La negociación con el FMI y el manejo de tipo de cambio, clave en la renuncia.

Luis Caputo dio un portazo y presentó su renuncia a la conducción del Banco Central, en medio de una disputa interna -nunca blanqueada- en las entrañas del Gobierno por el manejo de la política monetaria. El momento, sorpresivo, le suma más incertidumbre a un mercado que desde hace tiempo no encuentra calma. Su reemplazante será Guido Sandleris, un hombre que hasta las últimas horas fue uno de los encargados de negociar con el Fondo Monetario Internacional. En tanto que Gustavo Cañonero continuará como vicepresidente primero de la institución.

Según el comunicado oficial, Caputo le presentó la renuncia al presidente Mauricio Macri, quien se encuentra aún en Nueva York junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una misión que busca cerrar un nuevo acuerdo con el FMI para ampliar el préstamo de u$s 50.000 millones y llevar calma a los mercados en medio de la “tormenta” financiera que atraviesa el país.

Sin embargo, el trasfondo de poder que hay detrás del alejamiento es el del rumbo de la política económica. Nunca se blanqueó en público, pero son conocidas las diferencias entre Caputo y Dujovne. Tanto es así que el saliente titular del Central, uno hombre netamente de los mercados, se bajó semanas atrás de la misión que encabezó el ministro de Hacienda para negociar el nuevo acuerdo con el FMI. “Esta renuncia se debe a motivos personales, con la convicción de que el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional reestablecerá la confianza acerca de la situación fiscal, financiera, monetaria y cambiaria”, dice el comunicado oficial difundido por el BCRA. Según pudo saber este medio, la renuncia causó sorpresa en círculo de la alianza Cambiemos. Macristas y aliados llamaron a varios ministros para saber qué había ocurrido con la salida de Caputo.

La sorpresiva salida de Caputo encuentra a Macri, de quien es amigo personal, en Nueva York negociando con el FMI, junto a Dujovne, una ampliación del crédito de u$s 50.000 millones acordado meses atrás. Si bien se hablaba de añadir unos u$s 20.000 millones extra y adelantar los desembolsos, ayer desde un ala del Gobierno dejaron trascender que el refuerzo sería de no más de u$s 5.000 millones. Otro sector salió a aclarar que se seguía negociando. Esos fondos son clave para estabilizar el tipo de cambio y despejar las dudas sobre la capacidad de pago de la Argentina. De hecho, el propio Macri tuvo que garantizar que la Argentina no entrará en default.

La salida de Caputo es, en términos políticos, una victoria para Dujovne. Sandleris, un hombre de su confianza, es quien tomará las riendas de la entidad monetaria. Y se podría decir que hasta hace minutos estuvo negociando con los técnicos del FMI las condiciones del nuevo acuerdo.

Ayer, en diálogo con periodistas en Nueva York, Dujovne reiteró que no hay cambio de reglas y que no existe ninguna posibilidad de llevar adelante un cambio en el sistema cambiario en Argentina pero sí reconoció que se está hablando con el FMI sobre la fijación de bandas de flotación peso, una suerte de segunda etapa dentro de un proceso que se había iniciado con un sistema de metas de inflación que el Gobierno ahora considera que fue insuficiente y no adecuado para el para el momento.

Ambito

Lo afirmó la presidenta de la cámara de concesionarios de Quiniela de Tucumán, Mary Volpi de Radusky.

En dialogo con LV7, la empresaria afirmó que “la gente sigue jugando porque se distrae, cree en un número y está esperanzado de sacar unos pesitos”.

Aun con crisis, Volpi señaló que “la actividad está estable desde octubre del año pasado y lo que realmente impacta es la inseguridad”.Consideró que “nos asaltan porque saben que siempre tenemos plata, pero no es nuestra, es de la Caja” dijo y agregó que “otro tema que complica es la quiniela clandestina, el gobierno de la provincia no hace nada con respecto a esto”.

El titular de Capega, Gonzalo Rodríguez, precisó que en las naftas el porcentaje es del 1.80% y en el Gasoil Premium, un 0.88%.

Los nuevos valores solo están en las estaciones de servicio de YPF, pero se espera que en las próximas horas también lo hagan las otras petroleras.

Rodríguez aclaró que “no tenemos una comunicación oficial que nos diga el motivo por el que se incrementan los precios, pero es de público conocimiento que estos aumentos se vienen dando debido al aumento que tuvo el petróleo y por la devaluación del peso“.

En cuanto al precio del GNC, indicó que ya se produjo una en agosto y que la próxima será en octubre. “Seguramente que el GNC va a tener algún aumento porque está previsto un incremento del costo del gas en boca de pozo a partir de agosto, y a partir de octubre se prevé otro incremento importante por el sendero de precios que está establecido por el gobierno“, concluyó.

El domingo pasado, la petrolera nacional aplicó un nuevo cuadro tarifario, con un aumento que variaba entre un 5% y un 8%, siendo este el tercer aumento significativo de la firma desde el inicio del segundo semestre.

El primer incremento de los combustibles fue programado junto al Gobierno nacional para el 1 de julio; en aquella oportunidad YPF aplicó suba de un 5% de promedio, una semana después la petrolera estatal volvió a subir los valores de sus refinados en un 1%. Como consecuencia, este aumento es el tercero en un mes y el séptimo en lo que va del año.

El Gobierno determinó que a partir del primero de septiembre, las jubilaciones, pensiones y la AUH aumentarán 6,68%.

Expertos previsionalistas estiman que si la inflación anual cierra por arriba del 35%, como proyectan las consultoras privadas, los abuelos perderán hasta 8% de poder adquisitivo real.

La jubilación mínima actual es de $ 8.096,30 y la máxima, de $ 59.314,97. Con el nuevo ajuste pasarán a $ 8.637,10 y $ 63.277,20, respectivamente. La AUH, que beneficia a unos 4,3 millones de niños y adolescentes de todo el país, subirá apenas $ 105, de $ 1.578 a $ 1.683 por mes.

El porcentaje de aumento se determina en un 70% por las variaciones del Nivel General del Índice de Precios al Consumidor Nacional elaborado por el INDEC y en un 30% por el coeficiente que surja de la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).

El primer incremento, que comenzó a aplicarse con la nueva fórmula el primero de marzo pasado, fue del 5,71%, en base al exIPC y el RIPTE de octubre, noviembre y diciembre de 2017 (cuarto trimestre).
En junio se aplicó el segundo, de 5,69%, según los datos oficiales de enero, febrero y marzo de 2018 (primer trimestre). Hasta ese momento el incremento acumulado fue de 11,73%.

Con el próximo 6,68% al que se llegó por las cifras de abril, mayo y junio de 2018 (segundo trimestre), el haber jubilatorio se habrá ajustado en total un 19,19% en nueve meses.

El economista tucumano Eduardo Robinson señaló que el ajuste propuesto por la Nación para el presupuesto no contempla si la provincia tiene sus cuentas equilibradas.

Robinson aclaró que, ante la insistencia del gobernador Manzur que la provincia no tiene déficit, no se discute eso, “se propone una reducción del presupuesto de 300 mil millones para reducir el déficit fiscal”.

En el marco de la serie de reuniones que se llevan a cabo en Casa Rosada para conseguir apoyos al texto del Presupuesto 2019, el Gobierno propuso a las provincias asumir el 66% del total de los $ 300.000 millones que pretende de ajuste, dejando en manos de los gobernadores el restante 33%. De esta manera, en Balcarce 50 decidieron dejar atrás la idea inicial de dividir fifty-fifty los cargos del ajuste.
“La coparticipación no se toca porque es una ley”, dijo Robinson y agregó que el recorte será en obras públicas y otras partidas discrecionales.

La inflación de junio fue del 3,7%, el nivel más alto en dos años, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), un nivel que se ubicó por debajo de lo estimado por consultoras privadas, que calculaban un 4%.

En el indicador de junio impactaron fuerte el alza en el rubro de Alimentos y Bebidas no alcohólicas del 5,2%, que llega al 17,3% en los primeros seis meses del año.

También crecieron fuerte en junio el rubro “transportes”, con una fuerte alza del 5,9% por el aumento en el boleto mínimo, el de “Salud” del 4,3% por los incrementos en las cuotas de prepagas, y el de Equipamiento y Mantenimiento del Hogar con un 4%.

De esta manera, el indicador muestra un avance anualizado del 29,5% mientras que el primer semestre cerró con un alza del 16% y la inflación núcleo se ubicó en el 4,1%.

El resultado de junio es el más alto en dos años, considerando que en mayo de 2016 se había ubicado en el 4,2%.

El precio de la carne “no aumentará” en los próximos meses le informó este lunes la Cámara que enrola a los frigoríficos al presidente Mauricio Macri durante una reunión en la Casa Rosada.

“Se le contó al presidente que aumentó la producción entre 8% y 10%, las exportaciones y el consumo 6%, y el precio de la carne quedó muy por debajo de la inflación”, afirmó el titular de la Cámara de la Industria de Carnes (CICCRA), Miguel Schiariti, tras el encuentro.

Dijo que “afortunadamente las exportaciones evitaron que el precio de la carne cayera, porque si no el precio de carne y el novillo hubiera caído, lo cual no hubiera sido una buena noticia, a pesar que el público se contentara”.

Tras el encuentro, junto al ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere y el secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Lopetegui, el empresario brindó detalles del encuentro realizado en el Salón Norte de la sede gubernamental.

“Desde diciembre de 2015 hasta hoy la inflación fue del 90% y el aumento del 50%”, indicó Schiariti, pero aclaró que el producto “no va aumentar en los próximos meses”, tras indicar que “hay un aumento de oferta muy importante que ha generado que se pudieran aumentar las exportaciones” en un 60%.

Además, explicó que del encuentro realizado con la presencia de Costas “se habló como aumentaron las exportaciones el 60 por ciento y sin ninguna duda tuvo una fuerte incidencia de la modificación del tipo de cambio”.

Macri recibió a los representantes del sector cárnico en el Salón Norte de la Casa Rosada, donde entre otros problemas plantearon las diferencias entre la industria para el consumo interno y la exportación, por la implementación del Remito Cárnico Electrónico (REC) que buscará llevar adelante la AFIP a partir del 1° de septiembre próximo.

Al respecto, Schiariti afirmó sobre dicha medida que “no es un buen momento para aplicarla”, a pesar de que “el Estado insiste”, y sostuvo que “si no se blanquea al carnicero es de difícil aplicación”.

Afirmó que “la provincia y los intendentes deberían tener vocación política para pasar la información a ARBA y no la industria o el matarife quien deba ser quien diga qué carnicero compra”.

Además, informó que se habló de reducir la “percepción del 8 por ciento” para el sector cárnico, pero confirmó que ese tema quedó pendiente para una posterior reunión con los organismos de fiscalización.