Las tensiones entre el gobierno argentino y la administración de Donald Trump, expuestas el martes por la partida anticipada del enviado de Washington al acto de asunción de Alberto Fernández, se agudizaron hoy, a partir de fuertes declaraciones de ese funcionario estadounidense, Maurice Claver-Carone.

«Queremos saber si Alberto Fernández va a ser un abogado de la democracia en la región o apologista de las dictaduras y caudillos de la región, sean Maduro, Correa o Morales», lanzó Claver-Carone, director para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, en una conferencia telefónica con medios de la región. Hasta el momento, no hubo respuesta de parte del gobierno de Fernández.

Referente del ala dura de la diplomacia estadounidense, Claver-Carone se había ido intempestivamente de la Argentina el martes, al percatarse de la presencia en las celebraciones del expresidente de Ecuador Rafael Correa y del ministro para la Comunicación y la Información de Venezuela, Jorge Rodríguez, uno de los funcionarios de Nicolás Maduro sancionado el 3 de diciembre, a instancias de Washington, por los países que forman parte del Tratado de Asistencia Recíproca (TIAR), un instrumento de la época de la Guerra Fría.

Las declaraciones de Claver-Carone se produjeron después de que el gobierno argentino decidiera darle refugio político a Morales. En el entorno de Fernández sospechan que el mismo martes el funcionario estadounidense estaba enterado de la inminente llegada al país del expresidente de Bolivia. «Desafortunadamente, debido a unas invitaciones y a algunas sorpresas que recibimos al llegar, decidí no ir y me voy temprano. No voy a tener las reuniones de trabajo que tenía programadas», dijo Claver-Carone, antes de abandonar Buenos Aires, en declaraciones al diario Clarín.

En la conferencia de hoy volvió sobre ese punto: «Tuvimos una situación desagradable en la toma de posesión. El gobierno [argentino] violó el acuerdo del TIAR permitiendo la presencia de una persona sancionada no solo por los Estados Unidos sino por las democracias de la región». A modo de advertencia, agregó: «Hace falta que no haya sorpresas en nuestra relación».

Claver-Carone habló con la prensa de la región para presentar «América Crece», una iniciativa de Washington para impulsar la inversión en el sector privado en energía, infraestructura y telecomunicaciones en América Latina y el Caribe. El funcionario sostuvo que el gobierno de Trump «busca ayudar» a los países de la región, a diferencia, dijo, de lo que pretenden dirigentes como Morales, Correa y Maduro. «Son parásitos que le quitan a la Argentina. Fernández es un hombre inteligente, ojalá vea que las relaciones le quitan a la Argentina», dijo.

Claver-Carone, que se había reunido con Fernández en noviembre en México, insistió hoy que la administración de Trump tiene la intención de «tener una relación productiva» con el gobierno argentino, pero avisó que «juzgarán a Argentina por sus hechos». Se manifestó además en contra de la presencia de Morales en la Argentina. Sostuvo que sería «muy negativo para la región y la democracia» y algo que su gobierno vería «como un grave problema», si Morales estuviera en la Argentina «fomentando la inestabilidad y la violencia en Bolivia».

La posición crítica de Estados Unidos contra Morales ya había sido planteada el miércoles por Michael Kozak, subsecretario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, durante el encuentro que mantuvo con Fernández. Horas después de la llegada de Morales a la Argentina, Kozak dijo en Twitter: «Evo renunció porque sabía que el pueblo boliviano no aceptaría una elección fraudulenta, con serias irregularidades como ‘alteraciones en las actas y falsificación de firmas’ por parte de sus funcionarios electorales. Su versión puede cambiar, pero los hechos, no. No al fraude».

Infobae