Barcelona venció 2-1 a Sevilla en un partido emotivo que se definió en los últimos minutos y se quedó con la Supercopa de España , el título número 33 para Lionel Messi, que desde hoy es el hombre con más títulos en la historia del club.

Barcelona conquistó la Supercopa gracias a un espectacular gol del francés Ousmane Dembelé a 12 minutos del final y un penal parado por Marc-André Ter Stegen en el tiempo de descuento. Pablo Sarabia adelantó al Sevilla a los nueve minutos, Gerard Piqué igualó a los 42 minutos y Dembelé dio al Barcelona su primer título la temporada con un gran disparo antes de que Ter Stegen resolviera definitivamente el choque.

El encuentro, disputado en la ciudad marroquí de Tánger, fue el esperado para dos equipos todavía cortos de forma y sin el ritmo propio de los partidos de alto nivel. Sobre todo en el caso del Barcelona.

Barcelona sometió a su rival con la posesión, aunque circuló la pelota con mucha lentitud. Pero su dominio fue suficiente para llevar al Sevilla muy atrás. El empate era cuestión de tiempo y éste llegó a tres minutos del descanso. Messi ejecutó una falta, el balón fue el palo y Piqué estuvo más listo que nadie para empujar a la red.

La segunda parte tuvo muy poca calidad, aunque la emoción del marcador fue suficiente para mantener el interés. El paso de los minutos introdujo el choque en un letargo por la fatiga. Sevilla tuvo una gran ocasión con un remate de Franco Vázquez que se pegó en el travesaño.

El trofeo estaba para una jugada personal y finalmente apareció a los 78 minutos. Dembelé tomó la pelota cerca del área, pareció sorprendido de que ningún sevillista le presionara, aceptó la invitación y soltó un fuerte disparo para dar vuelta el marcador definitivamente. Con apenas una semana de entrenamientos, el francés fue la sorpresa del once titular de Ernesto Valverde y el jugador respondió.

Sevilla tuvo todavía una última oportunidad para llevar el partido a la prórroga con un extraño penal en el tiempo de descuento. Lanzó mal el francés Wissam Ben Yedder y lo atajó Ter Stegen. La última escena de otro capítulo emotivo entre Barcelona-Sevilla.

Luis Enrique , se llama en realidad Luis Enrique Martínez García. Nació hace 48 años en la asturiana Gijón y fue, en su momento, goleador de la selección nacional.

Como jugador vistió la camiseta blanca del Real Madrid y la rojiazul del Barca. Pero aseguran que no quiere a los merengues y que lo que lleva en el corazón es el club de Barcelona. Allí, como técnico, supo mantener a raya a las principales estrellas internacionales. Entre ellas, el argentino Lionel Messi , el brasileño Neymar y el uruguayo Luis Suárez . Con todos ellos llevó al equipo a sus mejores momentos.

Tres cosas dicen los españoles de su nuevo entrenador apenas se consulta a pie de calle: que sabe un montón de fútbol y que tiene probada trayectoria para el cargo para el que acaba de ser designado.

Luis Rubiales, el presidente de la Federación Española de Fútbol, despejó toda duda. Para él, la opción de Luis Enrique está clarísima. “Fue una decisión unánime”, dijo, en conferencia de prensa. En el camino quedaron otras opciones también en danza en su momento. Entre ellas, la de Roberto “Bob” Martínez , el español que entrena en la actualidad al conjunto nacional belga. El desempeño del equipo belga en el Mundial de Rusia y el hecho de colocarse ya entre las cuatro mejores para disputar las semifinales no hizo sino subir sus puntos.

Pero, pese a que a Rubiales no le disgustaba para nada, la opción de Martínez descarriló antes de que pudiera tomar velocidad por la simple razón de que tiene contrato por otros dos años con la Federación Belga y, con eso, nada más que decir. Otras opciones también quedaron en el camino. “Luis Enrique cumple todos los requisitos”, aseguró Rubiales.