Estados Unidos impuso este martes una nueva ronda de sanciones a Irán para castigar su economía, meses después de retirarse unilateralmente del acuerdo histórico sobre el programa nuclear iraní firmado en 2015.

“Las sanciones iraníes fueron lanzadas oficialmente. Estas son las sanciones más fuertes jamás impuestas y en noviembre aumentarán todavía. Todo aquel que haga negocios con Irán NO hará negocios con Estados Unidos”, tuiteó el presidente estadounidense, Donald Trump.

Rusia se declaró “profundamente decepcionada” por el restablecimiento de las sanciones y aseguró que hará “todo lo necesario” para salvar el acuerdo sobre el programa nuclear iraní cuya aplicación Washington quiere “socavar”.

“Estamos profundamente decepcionados por la decisión de Estados Unidos de restablecer sus sanciones contra Irán”, declaró en un comunicado el ministerio de Relaciones Exteriores ruso, afirmando que Moscú “hará todo lo necesario” para proteger el acuerdo y sus lazos económicos con Irán.

Por su parte, Gran Bretaña se distanció de Estados Unidos y reiteró su fidelidad al acuerdo con Irán sobre la cuestión nuclear.

“No seguiremos a Estados Unidos en materia de sanciones”, dijo tajantemente Alistar Burt, viceministro de Exteriores de Londres a cargo de Medio Oriente.

En su opinión las nuevas sanciones no tienen fundamento porque “Irán está respetando este acuerdo”.

“Hay otras cuestiones que involucran a Irán y que preocupan en la región”, puntualizó, pero esto no significa poner en discusión “un acuerdo realizado con un grupo de otros socios internacionales”, que el Reino Unido sigue “considerando muy importante”.

Horas antes de la aplicación de esas medidas, el presidente iraní, Hasan Rohani, acusó a Washington de “querer lanzar una guerra psicológica contra la nación iraní y provocar disensiones” entre los ciudadanos del país.

La primera ronda de sanciones incluirá bloqueos a las transacciones financieras y a las importaciones de materias primas, así como medidas para impedir las compras en el sector automotor y en la aviación comercial.

En noviembre se aplicarán otras medidas que afectarán al sector petrolero y gasístico y al Banco Central.

Esas sanciones tendrán probablemente graves consecuencias para la maltrecha economía iraní, que sufre de una alta tasa de desempleo y una importante inflación. La moneda iraní, el rial, ya perdió cerca de la mitad de su valor desde que Trump anunció su decisión de volver a castigar a la República Islámica.

El presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró dispuesto a aplicar nuevos aranceles a todas las importaciones procedentes de China.

“Estoy listo para ir por los 500”, dijo Trump en una entrevista con la cadena CNBC. La cifra se refiere al valor de u$s 505.500 millones de las importaciones chinas en Estados Unidos en 2017. Según Washington, ese año Estados Unidos sólo exportó u$s 129.900 millones a China.

“Hemos sido estafados por China durante mucho tiempo”, dijo Trump, que justifica sus aranceles adicionales por el déficit comercial que su país mantiene con el gigante asiático.

“No quiero que se asusten, quiero que les vaya bien”, dijo sobre los chinos. “Me gusta el presidente Xi (Jinping) pero fue muy injusto”, añadió.

Trump ya implementó nuevos aranceles del 25% a productos chinos por un valor de u$s 34.000 millones y este mes entrarán en vigor impuestos a importaciones por otros u$s 16.000 millones.

Además, el presidente estadounidense amenazó con introducir antes de finales de agosto nuevos aranceles del 10 por ciento a productos chinos por u$s 200.000 millones.

Tras la emisión de la entrevista, la mañana del viernes, los futuros de la Bolsa estadounidense cayeron a niveles mínimos.