En 11 años, la población que adhiere al culto del Papa Francisco pasó del 76,5 al 62,9 por ciento según una encuesta nacional del Conicet sobre creencias religiosas. Además, el 60% de los consultados plantea que el Estado no debe financiar a los cultos. Qué pasa con el aborto, la eutanasia y la legalización de la marihuana

En su segunda edición, una exhaustiva encuesta nacional realizada por un grupo de científicos del Conicet reveló los profundos cambios en las creencias, prácticas y actitudes religiosas en la Argentina que involucra desde eutanasia, las drogas y la confianza en las instituciones. El principal hallazgo es la caída sensible de la religión católica: los creyentes al culto del papa Francisco pasaron del 76,5 al 62,9 por ciento de la muestra en tan solo 11 años. El dato contrasta con el aumento de las personas “sin religión”, que aumentaron del 11,3 al 18,9 por ciento; y de los evangélicos, que crecieron en adherentes del 9 al 15,3 por ciento.

De manera asociada a las creencias, el informe resalta que se duplicó quienes creen que el aborto es un derecho, la pena de muerte es apoyada por el 50% de los consultados y el 70% cree que es necesario que el Estado aplique controles migratorios más estrictos.

La “Segunda Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina” fue elaborada sobre una muestra representativa a nivel país de 2.421 casos durante los meses de agosto y septiembre de 2019. El trabajo estuvo a cargo del «Área Sociedad, Cultura y Religión, del Ceil-Piette del Conicet, y financiado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

El grupo de estudiosos liderados por el director en Sociología Fortunato Mallimaci, y los investigadores Verónica Giménez Béliveau y Juan Cruz Esquivel, consideró que el catolicismo conserva el país una “mayoría atenuada”, aunque progresivamente pierde terreno. Por otro lado, 2 de cada 10 habitantes en el país se definen “sin religión”, siendo principal este rasgo entre los jóvenes de 19 a 29 años, que llega hasta el 24,7%. Ello no quita que siga presente una significativa religiosidad entre los argentinos: los creyentes abrazan una suerte de “cuentapropismo religioso” donde se deja de asistir a los templos.

«La encuesta revela que la creencia en Dios es del 80 por ciento, a la vez que estamos en un contexto de incredulidad en las instituciones en general, de la cual las organizaciones religiosas no están exentas”. “En este sentido, eso podría explicar por qué 60% de los creyentes reconocen que su relación con Dios la manejan por su propia cuenta y 30% por medio de la asistencia a un templo”, consideró Mallimaci.

Las actitudes religiosas tienen alguna correlación según la demografía del país. Por un lado, las mujeres son las que se identifican con algún credo, mientras que en los varones hay una mayoría “sin religión”. Además, el mayor nivel educativo tiende a impactar en una menor creencia hacia Dios o alguna deidad institucionalizada, en contraste con las personas “sin estudios” o con primario, que tienden a avanzar entre el credo evangélico.

La composición religiosa del país, según la segunda encuesta nacional elaborada por el Conicet.
La composición religiosa del país, según la segunda encuesta nacional elaborada por el Conicet.
En las distintas regiones del país se observan diferencias sustantivas. Por ejemplo, en el noroeste argentino, se caracteriza por ser la región más católica, donde se supera la media nacional por más de 10 puntos con el 76% de adherentes. En tanto, en la ciudad de Buenos Aires y la zona metropolitana junto a la Patagonia ese registro cae hasta el 51% de personas católicas, y donde se percibe una número de habitantes “sin religión” del orden del 26,2 por ciento y 24,3 por ciento, respectivamente.

En todos los distritos la proporción de personas católicas bajó más de 10 puntos, y en su lugar, se posicionaron con mayor presencia los evangélicos. Desde 2008, este tipo de credo creció sustantivamente en la zona metropolitana, del 9,1% al 15%; en el noreste argentino del 3,2% al 23,1%; mientras que en noroeste pasó del 3,7 al 16.9 por ciento.

Lo cierto es que los números sobre la religiosidad se distancian cada vez más de los registros históricos. Según el censo del año 1947, la proporción de católicos en Argentina llegaba al 93,6%, en 1960, 90 por ciento y en 2008, 75,5 por ciento. El descenso estimado abarca los 30 puntos.

Los evangélicos, quienes más se oponen al aborto

Entre 2008 y 2019, se duplica la proporción de quienes afirman que el aborto es un derecho de la mujer. El 27,3% está de acuerdo con que “una mujer debe tener derecho al aborto siempre que así lo decida”, el 18,7% considera que “debe estar prohibido siempre”. En tanto, una nutrida mayoría del 51,8% afirma que debe estar permitido en las causales hoy permitidas por la ley, como es violación, que la vida de la mujer esté en peligro» o “el feto sufra una malformación”.

En lo que respecta a la religión, los creyentes evangélicos son quienes más se oponen al aborto, alcanzando el 41,9 por ciento, mientras que las personas sin religión son aquellos que están más a favor, con el 58,4 por ciento. Entre los católicos, sin embargo, el rechazo total se ubica entre el promedio nacional, en torno al 17,2 por ciento.

Por su lado, la mayoría de los habitantes de Argentina cuestionan las concepciones patriarcales sobre la familia y los roles de las mujeres y los varones en el hogar. El 61,3% de los consultados acepta que una pareja de gays o lesbianas “pueda adoptar hijos”, mientras que una minoría, aunque con una significativa presencia (35,9%), considera que el “único matrimonio válido debe ser entre el hombre y la mujer”.

Entre los credos religiosos, los evangélicos se muestran más proclives (67,5%) a adoptar el modelo patriarcal. En cambio, las personas católicas (61%) y sin religión (85,6%) aparecen mayores niveles de aceptación de la diversidad familiar y el matrimonio igualitario.

Autoritarismo, inmigración y pena de muerte

El vasto informe cuenta con varios datos curiosos en lo que refiere a temas que implican un desafío para los derechos humanos. Al menos la mitad de la población se manifiesta a favor de la pena de muerte, y 7 de cada 10 reclaman controles migratorios más estrictos.

En esta dimensión, la correlación sobre actitudes conservadoras o menos liberales no es lineal según las creencias religiosas. Por ejemplo, las personas que adscriben a la religión evangélica son quienes más rechazo tienen hacia la pena de muerte (38,5%), por debajo de quienes no tienen religión (43,5%) y los católicos (55,6%).

En lo que respecta al eje de políticas sociales también se observan datos de importancia política. En el total, unas 59,3% de las personas creen que “los planes fomentan la vagancia”. Paradójicamente, casi la misma proporción (54,1%) afirma que “el Estado debe otorgarle un ingreso a quienes no tienen trabajo”.

Otro dato relevante es la relación que debe mantener el Estado nacional con los credos. La mayoría de las personas creen que no se debe financiar a las confesiones religiosas, rechazan la enseñanza confesional en la escuela pública y objeta el sostenimiento exclusivo a la Iglesia Católica.

Las instituciones, en franca caída

En cuanto a las instituciones en general, más allá de lo religioso, las universidades se erigen como las organizaciones que muestran mayor confianza de las personas. El dato es coincidente con quienes creen que la educación superior debe seguir siendo gratuita para todos, con el 94,3 por ciento.

“Vemos que mayoritariamente la sociedad argentina considera que el Estado no debe financiar a las confesiones religiosas. Esto junto con otros indicadores, muestra una tendencia favorable a la separación entre los asuntos del Estado y los de las religiones”, explica el doctor Juan Cruz Esquivel, otro de los directores de la investigación del CONICET.

En tanto, aunque cayó el nivel de creyentes , la Iglesia Católica (5,4 puntos) y el papa Francisco (5,3) le siguen en el ranking de confianza, considerando una escala de 1 a 10 donde “el 1 representa total desconfianza y el 10 total confianza”. Las fuerzas armadas resaltan también con el 5.4 puntos en ese rubro. Con bajos niveles de credibilidad, cierran el ranking la Justicia (4.4), el Congreso (4.8), los partidos políticos (2.9) y los sindicatos (3.4). En el último lugar figuran las organizaciones piqueteras, con 2.6 de confianza.

Una discusión relevante entre la dirigencia política y los estudiosos de la Ciencias Sociales apuntaban si el nombramiento del Papa Francisco como máxima autoridad de la Iglesia impactaría con fuerza en una revitalización del culto. La conclusión es que la elección “no modificó significativamente” la religiosidad de las personas.

“El Papa Francisco motiva posiciones socio-religiosos contradictorias en la población”, sostiene el informe. En esa línea, 9 de cada 10 católicos declara que su creencia no aumentó a partir de la elección del Papa Francisco. A su vez, el 27,4% lo reconoce como un líder que denuncia injusticias, el 40,6% afirma que “le resulta indiferente”, mientras que otro 27 afirma que el Jorge Bergoglio “está demasiado metido en política en lugar de ocuparse de lo espiritual”.

Jesús, la “energía” y la astrología

Si bien crece el laicismo, Argentina continúa siendo un país con creencias mayormente cristianas. El 82,9% aún tiene alguna devoción por Jesucristo, 81,9% en Dios y 75,9% en el Espíritu Santo, aunque las tres creencias bajaron con respecto a 2008.

En contraste, durante el mismo período, se incrementó el número de las personas adhieren a la existencia de una “energía” trascendental (del 64,5% al 76%) y en la astrología (del 25,3% al 33%). Hay, además, una merma de la fe en la Virgen (-16%), los santos (-18%) y los ángeles (-12%). La figura del Diablo mantiene sus guarismos, en torno al 46 por ciento.

Este tipo de prácticas religiosas tienen una correlación con la “individualización” de los credos. Que haya católicos o evangélicos no quiere decir que sean fieles plenos, que concurren asiduamente a misa. Es decir, cada vez hay más personas que se alejan de los templos y adoptan una creencia “a la carta”.

Con respecto a esa variable, el 43% de las personas concurren a misa o a celebrar un culto “solo en ocasiones especiales”, mientras que el 29,6% lo hace “nunca”. El resto se reparte con una frencuencia variable, que puede ser mensual (9,6%), semanal (11%) o todos los días (6,2%).

Entre los que se relacionan con Dios “institucionalmente”, los evangélicos son quienes mayoritariamente asisten a celebraciones colectivas y concurren al templo (55,3%) mientras que los católicos solo uno de cada cuatro creyentes lo hacen.

En contraposición, quienes se vinculan con la deidad «por su propia cuenta” se ubica la mayoría de las personas sin religión (69,9%), le siguen los católicos (65,4%) y por último figuran los evangélicos (35,6%).

Al medir las prácticas religiosas, la encuesta muestra que casi el 60% de la población no lee la Biblia ni otro libro sagrado. Los católicos rezan y hablan más con sus seres queridos difuntos; y los evangélicos son los que más oran, leen la Biblia y escuchan música religiosa.

En el caso de quienes no profesan ninguna religión -que se dividen entre ateos (6%), agnósticos (3,2%) y sin definición (9.7%)- las actitudes religiosas que más frecuentan es rezar (24,5%), hablar con seres queridos fallecidos (21,4%) y hacer yoga o meditación trascendental (19%). En el grupo de creencias, los pensamientos religiosos que más pesan en este grupo son “la energía” (71,6%), la “suerte” (55,2%), los ovnis (36,8%) y la vida después de la muerte (34,1%).

La legalización de la marihuana y eutanasia

Otra de las creencias relevadas es la opinión del consumo de la marihuana. Según el informe, hay una amplia aceptación de la alucinógena para “uso medicinal”, con el 51,9 por ciento de las personas consultadas con una opinión favorable, independientemente del credo que profese. Sin embargo, apenas el 13,9% está de acuerdo con su plena legalización, lo cual lo ubica por debajo de quienes apoyan la prohibición de todo consumo de drogas, que se ubica en torno al 23,9 por ciento.

Como es previsible, las personas “sin religión” son quienes registran mayor acuerdo con la legalización de la marihuana ante toda circunstancia (32,2%), como así una mayor proporción de este grupo se inclina por el rechazo de toda prohibición ante la ingesta de drogas (16,4%), aunque sigue siendo minoritaria esta opinión.

Por último, la mitad de la sociedad argentina “dejaría que se haga la voluntad de Dios” ante una enfermedad terminal e irreversible. En menor medida solicitarían finalizar el proceso vital o prolongarlo. Taxativamente, solo el 18,8% está de acuerdo con pedir que los médicos “pongan fin” a la vida del paciente. Solo el 6,2% de los evangélicos y el 16,7% de los católicos están a favor de la eutanasia.

Infobae

Víctor Fernández cruzó al presidente electro Alberto Fernández por haber anunciado que apenas asuma impulsará un proyecto de ley de despenalización del aborto. «Le preguntaría si vale la pena comenzar su mandato con un tema que tanto divide a los argentinos», lanzó.

El arzobispo de La Plata, Víctor «Tucho» Fernández cruzó a Alberto Fernández por haber anunciado que apenas asuma impulsará un proyecto de ley de despenalización del aborto, y recordó que al presidente electo le había escuchado decir antes de las elecciones que «no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia» y que además «dividía al país».

«Si yo pudiera hablar con Alberto le preguntaría si vale la pena comenzar su mandato con un tema que tanto divide a los argentinos y que tanta tensión ha provocado», planteó el religioso en su cuenta de Facebook.

Y agregó: «Pero me preocupa más otra cosa, yo le escuché decir, antes de las elecciones, que no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia, que dividía al país y que había que analizarlo bien y con tiempo».

Al respecto, el arzobispo platense remarcó que a su juicio «muchos» lo votaron a Fernández «confiando en estas palabras».

«Escribo esto con toda sinceridad. Podemos estar codo a codo defendiendo los derechos sociales, buscando un país productivo e inclusivo, pero es mi derecho decir lo que pienso sobre este tema, aunque sé que también me expongo a una nueva catarata de descalificaciones, como me ocurrió cuando di la bienvenida a quienes venían al encuentro de mujeres en La Plata», agregó «Tucho» Fernández.

El arzobispo recordó además que en Uruguay «el presidente Tabaré Vázquez, de izquierda y agnóstico, vetó una ley de aborto».

«Me preguntan si no estoy en contra del aborto. Siempre lo estuve, desde que tengo 12 años. No por ser conservador o misógino o machista, sino porque creo que esa niña que está creciendo dentro de su madre también tiene derechos», remarcó en la red social

Al respecto, dijo que «si se dice que se trata sólo de un tema de salud pública, entonces estamos poniendo el carro antes que el caballo porque de las muertes maternas que hay en el país, una pequeña parte es por aborto procurado», y planteó que «más del 80 por ciento de estas mujeres se mueren por llegar al parto desnutridas, diabéticas sin tratar, etc».

«Una cosa es despenalizar a la mujer que ya abortó y otra cosa es legalizar el aborto. La realidad es que casi ninguna mujer va presa por haber abortado. Despenalizar sería simplemente blanquear esa situación. Pero otra cosa es legalizar el aborto libre, facilitar el aborto para quien quiera hacerlo por cualquier causa.

Eso era en definitiva la ley que se estuvo discutiendo el año pasado. Pero eso implicaría que afirmemos que el niño por nacer es sólo un montón de células animales y que no tiene ningún derecho», evaluó.

Este domingo, Alberto Fernández anunció que enviará al Congreso nacional un proyecto para legalizar el aborto, al considerar que «es un problema de salud pública».

El próximo 6 de octubre el papa Francisco encabezará un sínodo de tres semanas con obispos amazónicos, bajo el título “Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”.

Pese a que el cónclave estará enfocado en tratar la grave crisis que está atravesando esa región en Sudamérica, en el mismo el Sumo Pontífice podría terminar con una tradición centenaria.

Luego de recibir solicitudes de las áreas amazónicas más remotas, el Vaticano dejó abierta la posibilidad de permitir que hombres casados sean ordenados como sacerdotes católicos en esas zonas.

¿En qué consiste esta iniciativa que es muy criticada por los sacerdotes más conservadores? La propuesta aplicaría para hombres casados, con hijos, que cuenten con una posición sólida en la Iglesia. La misma sería a través de la ordenación “viri probati” (hombres probados).

El objetivo sería permitir que esos hombres sean ordenados para llenar el vacío religioso que existe en comunidades escasamente pobladas.

FUENTE: Infobae

Este sábado, a partir de las 15, se realizará la XVIIª edición de la “Marcha Peregrina Gaucha” en honor a la Virgen de la Merced, Generala del Ejército Argentino y Patrona de los tucumanos.

La peregrinación se iniciará en las puertas de la Basílica de Nuestra Señora de la Merced y realizará un recorrido que incluirá las cuatro avenidas principales de la Capital y su casco histórico.

La imagen de la Virgen de la Merced, que será transportada en un antiguo carruaje, encabezará la procesión.

La edición de este año del evento será en memoria de Augusto Díaz, ex presidente de la Federación Gaucha Tucumán, y a “Belo” Andrade, un gaucho destacado de Amaicha del Valle.

La peregrinación es organizada conjuntamente por la Basílica Nuestra Señora de la Merced, la Junta Patriótica Tradicionalista y Mariana, la Federación Gaucha Tucumán y el Fortín Gaucho “Virgen Generala”.

Los Primeros

El próximo sábado habrá un taller a cargo del cleretiano Fernando Kuhn. Preinscripciones disponibles.

«Corazones Nuevos», el Centro de Espiritualidad Ignaciana de las Hermanas Esclavas de Tucumán invita a la comunidad laica y religiosa a un nuevo taller.
Se trata de «Repensar la Eclesiología desde el Servicio y la Misión».

La propuesta, que tendrá lugar el próximo sábado, de 9 a 18 horas en Alberdi y Lavalle, estará a cargo de Fernando Kuhn, Hermano de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, popularmente conocidos como Claretianos.

Los interesados pueden preinscribirse y conseguir más información vía WhatsApp, al 381 5 17 2009.

Se realizará la tradicional bajada de la imagen de la patrona de Tucumán y del Ejército Argentino. Por la noche, el monseñor Carlos Sánchez presidirá una misa.

Este jueves a las 19.30 se realizará la tradicional bajada de la imagen de la Virgen de la Merced de su camarín para dar inicio a la celebración del mes de la patrona de Tucumán.

Bajo el lema «María, acércanos a Jesús en el hermano», este jueves iniciarán las celebraciones por Nuestra Señora de la Merced en la Basílica en su honor. «La bajada es un signo de la cercanía de nuestra madre, hacia nosotros, sus hijos. Siempre está de nuestro lado y nos guía, nos protege y nos alcanza del Señor la auténtica libertad de los hijos de Dios. Es una madre que nos ama», indicaron desde el Arzobispado de Tucumán sobre la ceremonia.

Durante el día, habrá misas a las 7.15 y a las 18.30. Además, a las 20, monseñor Carlos Sánchez presidirá otra liturgia y a las 21 se realizará la adoración eucarística.

Fuente: El Tucumano

El Padre Javier Rojas se presentará del viernes al domingo con sus propuestas.

El autoconocimiento para alcanzar nuestra mejor versión según la voluntad de Dios, es la temática que abordará el sacerdote jesuita Javier Rojas, invitado por el Centro de Espiritualidad Ignaciana de las Hermanas Esclavas, «Corazones Nuevos».

El próximo viernes, Rojas ofrecerá una conferencia «Vivir en plenitud, en el principio del amor». La cita es a las 20 horas en el colegio de Alberdi y Lavalle. En tanto, el sábado y el domingo, también en Alberdi y Lavalle, Rojas brindará un Taller de Autoconocimiento (TAU). Será de 9 a 18 horas el sábado y de 9 a 13hs el domingo.

Por inscripción previa, escribir vía WhatsApp al 381 517-2009.

El Sínodo de los obispos sobre la Amazonía volverá a proponer uno de los temas casi tabú para el ala conservadora de la Iglesia católica, como es la ordenación sacerdotal de hombres casados a fin de garantizar los sacramentos en las «zonas más remotas» del mundo, señala un documento presentado en el Vaticano.

El «Instrumentos laboris», el texto sobre el que trabajarán los obispos de los países involucrados en el Sínodo sobre la Amazonía, que se realizará en Roma del 6 al 27 de octubre, recoge formalmente la sugerencia y por tanto será tema del debate, pero quiere la aprobación de la asamblea, analiza un despachó de la agencia EFE.

«Armando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana», dice el texto.

El jesuita argentino Humberto Miguel Yáñez, profesor titular de teología moral de la Ponticia Universidad Gregoriana de Roma, que participó hoy en la presentación de este documento,confirmó que, aunque el tema se debatió ya incluso en el Concilio Vaticano II, «es la primera vez que se habla de manera tan explicita y aparece como forma de propuesta» en un documento.

«El papa Francisco ha abierto los canales de escucha donde aparecen cuestiones que ya estaban, pero no se escuchaban» añadió Yáñez, quien destaca que no se trata de abolir el celibato porque «la excepción a la regla no quiere decir abolir».

En el documento se ha cuidado mucho que no aparezca el termino «viri probati», los hombres de fe comprobada que pueden ser ordenadas y cuya figura se remontaría a los primeros cristianos, ya que en otras ocasiones se desestimó que pudiera ser aprobado.

La escasez de sacerdotes y misioneros es notoria en las grandes extensiones de Latinoamérica y sobre todo en la Amazonía, que comprende parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia,Venezuela, Guayana, Suriname y Guayana Francesa, donde cerca el 70% de las comunidades no tiene acceso a la misa semanal.

Telam

«Apagar voluntariamente la vida en su florecimiento es, en cualquier caso, una traición a nuestra vocación, así como al pacto entre generaciones», dijo .

El papa Francisco volvió a condenar el aborto y fustigó a quienes consideran esa práctica como un derecho humano.

«La vida se reduce al bien para el consumo, para ser utilizada y arrojada, para nosotros y para los demás. Como esta visión es dramática, desafortunadamente está muy extendida y arraigada, incluso presentada como un derecho humano, y ¡cuánto sufrimiento causa a los más débiles de nuestros hermanos!», afirmó.

«Si se viola la vida en su surgimiento, lo que queda ya no es la recepción grata y asombrada del don, sino un cálculo frío de lo que tenemos y de lo que podemos disponer», sostuvo Francisco en una audiencia con el Movimiento por la Vida en la víspera del Día Nacional de la Vida, que se celebra este domingo en Italia.

«Apagar voluntariamente la vida en su florecimiento es, en cualquier caso, una traición a nuestra vocación, así como al pacto entre generaciones. El pacto nos permite mirar hacia adelante con esperanza», sostuvo.

«En su acción cultural, subrayó Francisco, ustedes declararon con franqueza que los que son concebidos son hijos de toda la sociedad, y su muerte en gran número, con la aprobación de los Estados, es un problema grave que socava la construcción de la Justicia, comprometiendo la solución correcta de cualquier otro problema humano y social», añadió.

Francisco dijo que «en vista del Día de la Vida aprovecho esta oportunidad para dirigir un llamado a todos los políticos para que, independientemente de las creencias de fe de todos, pongan como primera piedra del bien común la defensa de la vida de aquellos que están por nacer y hacer su ingreso a la sociedad, a la que vienen para traer noticias, futuro y esperanza».

«No se dejen condicionar por la lógica que apunta al éxito personal o solo a intereses inmediatos o partidistas, sino siempre miren a lo lejos, y con el corazón vean a todos», concluyó.

El Papa Francisco condenó este miércoles la interrupción voluntaria del embarazo y lo comparó con quien contrata «un sicario para resolver un problema», durante su catequesis en la audiencia general celebrada en la plaza de san Pedro.

Francisco reflexionó sobre el quinto mandamiento: «No Matarás» y entonces condenó la «supresión de la vida humana en el seno materno en nombre de la salvaguardia de otros derechos». «¿Pero cómo un acto que suprime la vida inocente puede ser terapéutico, civil o sencillamente humano?», se preguntó el pontífice argentino.

«Interrumpir un embarazo es como eliminar a alguien. ¿Es justo eliminar una vida humana para resolver un problema?», preguntó el papa a los numerosos fieles congregados en la explanada.

«¿Es justo contratar a un sicario para resolver un problema?, ¡No, no se puede!».prosiguió saliéndose del texto que tenía preparado. «Eliminar a un ser humano es como contratar a un asesino a sueldo para resolver un problema», insistió.

Criticó «que los padres, en estos casos dramáticos, necesitan una verdadera cercanía, de verdadera solidaridad, para afrontar la realidad superando los comprensibles miedos y que, sin embargo, lo que reciben son rápidos consejos para interrumpir el embarazo».

«La llegada de un niño enfermo, como cualquier persona necesitada y vulnerable, más que un problema es un don de Dios, que nos puede sacar de nuestro egoísmo y hacernos crecer en el amor», dijo.

Según Francisco, «toda violencia y daño contra la vida provienen del miedo» y de que se tienen ídolos como «el dinero, el poder y el éxito», que son «parámetros equivocados para valorar la vida».

TN