Pekín acusó a Washington de «crear pánico ininterrumpidamente». El gobierno de Donald Trump, en tanto, mantiene el cierre de fronteras a viajeros provenientes del gigante asiático.

China lanzó el lunes un ataque frontal a Estados Unidos acusado no solo de difundir el “pánico» sobre la epidemia del nuevo coronavirus, sino también de no haber puesto en marcha «ninguna asistencia sustancial».

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, usó un insólito informe online con los medios, adecuado al estado de emergencia y los llamados de las autoridades para no salir de casa, con el fin expresar la irritación de Pekín por la actitud de Washington, empezando por la prohibición de ingreso para algunos ciudadanos chinos y los extranjeros procedentes de China.

Desde hace algunos días el canciller chino, Wang Yi, repite que «los amigos no se comportan así» en los momentos de dificultad, trabajando hacia el aislamiento en lugar de la solidaridad.

El vocero explicitó el concepto, acusando a algunos países -especialmente Estados Unidos- de reacciones desmedidas en consideración a su estatuto de países desarrollados y con sistemas sanitarios avanzados, sin tener en cuenta además las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Washington no brindó «ninguna asistencia sustancial, sino que creó pánico ininterrumpidamente», comentó Hua, usando palabras en respuesta a lo dicho el domingo por el presidente Donald Trump, quien afirmó haber ofrecido ayuda por el coronavirus.

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos, por su parte, defendieron el lunes su decisión de cerrar las fronteras a los viajeros que recientemente fueron a China.

«La situación no tiene precedentes, estamos tomando medidas proactivas», dijo Nancy Messonnier, directora de enfermedades respiratorias en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en respuesta a las acusaciones de Pekín.

«Hace unas semanas había 41 casos en China, esta mañana había 17.000, es decir, 17.000 casos con el nuevo coronavirus contra el cual la población no tiene inmunidad», dijo. «Tenemos la oportunidad de reducir la rapidez antes de que llegue a Estados Unidos».

Estados Unidos está preparando nuevas evacuaciones de sus ciudadanos que se encuentran retenidos en la provincia de Hubei. El número de casos confirmados en el país es de 11, según un nuevo informe divulgado el lunes.

Desde el domingo, a cualquier viajero no estadounidense que haya visitado China en los últimos 14 días se le negará la entrada a Estados Unidos.

Mientras que los ciudadanos estadounidenses que hayan visitado Hubei, el epicentro de la epidemia, en los últimos 14 días, serán puestos en cuarentena también por 14 días. Las restricciones no se aplicarán a Hong Kong ni Macao.

Pekín está en problemas y necesita material de protección y equipamiento médico frente a una epidemia sostenida: los 361 muertos actuales superaron a los 349 del SARS de 2003, mientras los contagiados son más de 17.300 (el triple respecto del SARS) y los curados ascienden a 527.

Agencias