Una verdadera locura se desató en San Andrés, cuando policías de la comisaría local se enfrentaron a tiros con agentes de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop). Aparentemente, los policías de ambos bandos se confundieron entre sí con presuntos delincuentes.

El hecho sucedió el pasado jueves, pero tomó estado público a través de las declaraciones del Fiscal Washington Navarro Dávila sobre este episodio, que podía haber terminado con la vida de uno de los involucrados.

Todo comenzó cuando el agente Hugo Oscar Medina, quien se desempaña en la Digedrop y estaba de franco aquel jueves, salió a comer con su pareja a un local de San Andrés. Al llegar al local, le dijeron que acababan de ser víctimas de un robo y le señalaron el lugar por donde se habían fugado los delincuentes. Medina salió en busca de los ladrones en su moto particular y, al dar con ellos, les dio la voz de alto. Detrás de los delincuentes, que también se movilizaban en una moto, circulaba un auto Ford Fiesta negro, donde viajaban policías de la comisaría de San Andrés, que también perseguían a los delincuentes.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir en base a testimonios, Medina pensó que en el auto circulaban los delincuentes. Tras una persecución que se extendió por siete cuadras, los ladrones se fugaron por un callejón al que no pudo ingresar el auto de la policía. Medina se bajó de su moto y se acercó al auto, creyendo que allí estaban los ladrones. A su vez, los policías del auto pensaron que Medina era uno de los delincuentes. Fue en ese momento cuando comenzó el tiroteo. De acuerdo a los testimonios, Medina realizó dos disparos, uno al aire y otro a la tierra, antes de resguardarse de los disparos que recibía desde el auto. Medina cayó a un canal y sufrió una herida en la nuca. De acuerdo a su declaración ante el fiscal, Medina aseguró que esa herida fue producto de una bala que lo rozó.

Cuando los policías de San Andrés se acercaron a Medina con intenciones de detenerlo, el agente de la Digedrop intentó explicarles que él también era policía, pero los efectivos de San Andrés le pusieron las esposas y lo llevaron a la comisaría. Medina pasó toda la noche detenido y el viernes prestó declaración ante Navarro Dávila. El fiscal consideró que su relato era creíble y no encontró elementos que lo vincularan al robo ni a ninguna otra actividad ilícita. Bajo la hipótesis de una doble confusión, el agente Medina recuperó su libertad.

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