Alerta por una nueva estafa con SMS: se hacen pasar por empresas telefónicas y pueden robar los datos de tus tarjetas

Un canal oficial puede convertirse rápidamente en una de las fuentes de mayor celada cuando se desatan las dinámicas más peligrosas de la era digital. Los ciberdelitos están a la orden del día y se diversifican conforme aumenta su práctica. Cada vez las modalidades de estafa son más sofisticadas, lo que lleva a sospechar incluso de los propios movimientos. Uno de estos nuevos fraudes se vincula con el smishing y la capacidad de los ciberdelincuentes de interceptar operadoras, enviar notificaciones por vías confiables y posteriormente vaciar cuentas.

Esta modalidad cobró fuerza en el último tiempo en la Argentina, marcada por su alta capacidad de camuflaje. El «smishing» es un tipo de ciberataque que utiliza mensajes de texto falsos para embaucar a los usuarios y conseguir que compartan información personal o ingresen a enlaces maliciosos.

Los casos afectaron a clientes de compañías de telefonía celular. Se registraron avisos remitidos desde canales oficiales —desde donde habitualmente se envían alertas verídicas— que, al ser interceptados por ciberdelincuentes, se transforman en una peligrosa trampa.

¿Cómo funciona el engaño y por qué cae tanta gente?

La peligrosidad de esta modalidad radica justamente en el remitente. La víctima recibe un SMS dentro del mismo hilo donde habitualmente le llegan las notificaciones o promociones reales de la operadora, por ejemplo, bajo la marca Personal. El texto fraudulento advierte sobre la existencia de un beneficio acumulado que está a punto de perderse: «Estimado cliente, cuenta con 9.088 puntos próximos a vencer. Canjee ahora en el siguiente enlace».

Para lograr que la comunicación ingrese por la vía genuina del cliente, existe una maniobra técnica detrás: los atacantes logran interferir de manera temporal las antenas de las operadoras móviles. En cuestión de segundos, los dispositivos celulares de la zona se conectan involuntariamente a esa falsa red, reciben la ráfaga de SMS masivos (SMS blast) y el enlace de la antena pirateada se interrumpe de inmediato.

El tramo final: el fraude con tarjetas de crédito

Una vez que la persona presiona el enlace, ingresa a una web que simula el catálogo oficial de la compañía telefónica. Allí se exhiben productos atractivos para el canje, como Smart TVs, computadoras, relojes o teléfonos celulares de última generación.

El golpe definitivo se produce en el último paso: el portal solicita ingresar los datos de una tarjeta de crédito para saldar un supuesto «cargo mínimo de envío», que suele figurar en montos bajos como $2.000 o $5.000. Sin embargo, al confirmar los datos bancarios o del plástico, los delincuentes efectúan débitos automáticos por cifras muy elevadas, frecuentemente cotizadas en dólares, dejando a los usuarios con pérdidas millonarias en cuestión de minutos.

Recomendaciones de seguridad

Ante el avance sostenido de esta estafa, las principales firmas de telefonía móvil del país emitieron comunicados oficiales e iniciaron acciones penales para dar con las redes involucradas en la interceptación de antenas. Asimismo, comenzaron a enviar alertas directas a sus usuarios para advertir sobre la situación.

Desde Personal Argentina aclararon que la firma no cuenta con un programa de canje de puntos por SMS e instaron a los clientes a mantener la cautela: si se recibe un mensaje de texto que contenga enlaces externos prometiendo premios o beneficios, no se debe hacer clic ni compartir información sensible bajo ninguna circunstancia.

Expertos en ciberseguridad aconsejan verificar siempre el dominio o dirección web (URL) del enlace antes de realizar cualquier acción, no operar en el celular mientras se realizan otras tareas que puedan distraer la atención y recordar que ninguna empresa telefónica solicitará datos bancarios o números de tarjeta de crédito a través de vías informales.

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