Las temperaturas extremas continúan causando estragos en Tucumán. En la última semana, más de 100 personas por día han acudido a la guardia del Hospital Padilla con síntomas de deshidratación y golpe de calor. Así lo confirmaron el director del centro de salud, Mario Sardón, y la subdirectora médica, Mirta Coronel.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, la provincia se encuentra bajo alerta naranja debido a las altas temperaturas. «Estamos teniendo un incremento en la incidencia de pacientes que acuden a la guardia por golpes de calor. Normalmente, atendemos un promedio de 200 personas por día en consultorios externos, pero en la última semana, la cifra ha aumentado a entre 240 y 256 pacientes, la mayoría afectados por la exposición al calor», explicó Sardón.
Síntomas y prevención
Por su parte, Coronel detalló los principales síntomas: «Sudoración excesiva, hipotensión arterial, mareos, malestar general y dolores articulares. Es fundamental evitar la exposición al sol entre las 10 y las 17, aunque muchos deben salir por trámites o trabajo y terminan expuestos. Los signos de alarma incluyen sequedad en la boca y mareos, lo que indica que ya estamos tarde para hidratarnos».
La subdirectora destacó la importancia de una hidratación adecuada: «No basta con beber solo agua, también es necesario reponer minerales. Las sales de rehidratación oral, disponibles en farmacias, son una opción económica y efectiva. Se deben consumir en pequeñas cantidades para una mejor absorción».
El director del hospital advirtió que algunos pacientes requieren internación. «Dependiendo del grado de deshidratación, algunos permanecen en observación con suero, mientras que los casos más severos, especialmente aquellos con enfermedades preexistentes como diabetes o hipertensión, pueden necesitar hospitalización».
En cuanto a la situación del dengue en la provincia, Sardón aseguró que la campaña de vacunación impulsada por la gobernación ha evitado un aumento significativo de casos. «Seguimos atendiendo a accidentados y pacientes con otras patologías, pero el dengue no representa una amenaza grave en este momento. Es importante completar la segunda dosis de la vacuna y continuar con medidas de prevención como el uso de repelentes y la eliminación de criaderos de mosquitos».
Sardón, quien asumió la dirección del hospital en diciembre, explicó que está en marcha un proceso de reestructuración de los servicios. «Estamos renovando jefaturas de departamento y servicio, trabajando con objetivos claros marcados por el Ministerio de Salud. Queremos consolidar al hospital como un centro de alta complejidad en la región, fortaleciendo especialidades como neurotrauma y accidentes de tránsito. Además, seguimos comprometidos con nuestro rol como hospital donante, lo que nos ha permitido recibir reconocimientos a nivel nacional».
Finalmente, el director destacó que el objetivo a largo plazo es convertir al Hospital Padilla en el mejor centro de alta complejidad desde Córdoba hasta el norte del país. «Esperamos que con la colaboración del equipo médico y las nuevas estrategias de gestión podamos lograrlo en el menor tiempo posible».

