01/02/2026

Alerta por monóxido de carbono: la “muerte silenciosa” que aún amenaza en invierno

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Aunque el frío se ha retirado por unos días, se ha advertido que puede regresar, y con él, los peligros asociados a la calefacción insegura. En la columna del Doctor Osmar Capolungo, médico pediatra, emitida por Radio Dinámica, fue remarcada la importancia de prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas letal que ha sido llamado la “muerte silenciosa”.

Este gas tóxico es producido por la mala combustión en estufas, braseros de carbón o leña y artefactos defectuosos, y no puede ser detectado por el olfato, ya que no tiene olor ni color. Se mantiene suspendido a una altura baja, alrededor de un metro, justo donde muchas personas duermen.

Es un gas que reemplaza el oxígeno en la sangre, y eso es lo que lo hace tan peligroso, explicó el doctor Osmar Capolungo.

Se han registrado casos en los que la intoxicación ha sido tan leve que solo causó somnolencia, y otros en los que se ha llegado a la muerte”.

Entre los primeros síntomas se han identificado el dolor de cabeza, el cansancio inusual, la somnolencia, rubor facial, náuseas y vómitos. “Lo más grave es que muchas veces esos síntomas son confundidos con otras molestias comunes”, advirtió el especialista.

Durante el programa, Capolungo relató una experiencia personal: cuando era niño, su familia calefaccionaba la casa con un bracero. Una noche, el viento cerró una ventana, y fue su tos la que despertó a su padre y evitó una tragedia. “Se vivió un momento muy peligroso. Mi papá logró abrir la puerta justo a tiempo”, recordó.

Además, se alertó sobre otros peligros domésticos: familias que prenden el horno de la cocina y dejan la puerta abierta para calentar el ambiente han provocado quemaduras en niños que pasan cerca.

Sobre las consultas médicas actuales, se ha señalado que la tos persistente sin fiebre podría deberse a virus como el sincicial respiratorio, el rinovirus o incluso a cuadros alérgicos. “Muchos pacientes han reportado tos seca por más de diez días, sin otros síntomas”, comentó. En estos casos, se recomiendan remedios caseros como el té de Ambay, endulzado con miel o arrope de chañar, aunque se aconseja precaución en niños pequeños.

Han sido utilizados tratamientos naturales durante generaciones, pero siempre hay que tener cuidado con los más chicos”, dijo el doctor.

Finalmente, Capolungo enfatizó que la prevención debe ser priorizada: ventilar los ambientes, mantener bien calibrados los artefactos de calefacción y evitar el uso de métodos peligrosos como los hornos o braseros mal ubicados.
“No hay que esperar a sentirnos mal para actuar. La información y el cuidado son nuestras mejores defensas”, concluyó.

Columna del Doctor Osmar Capolungo, Médico Pediatra.

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