ORGULLO TUCUMANO
La ultramaratonista de Concepción, madre de tres hijos y trabajadora de tiempo completo, completó 142 vueltas en una carrera de 24 horas. Con su tercera marca Sparta, sueña con competir en Grecia.
Andrea tiene 41 años, es oriunda de la ciudad de Concepción, y en las últimas horas se convirtió en protagonista de una hazaña deportiva. Mientras se desempeña como secretaria en un consultorio médico y cría a sus tres hijos, también construye una carrera como ultramaratonista.
El pasado fin de semana, corrió durante 24 horas seguidas en una exigente competencia celebrada en Formosa. Allí completó 142 vueltas, recorriendo un total de 184,6 kilómetros, y se quedó con el primer puesto.

“Fue en homenaje a César Contreras, un ultramaratonista muy querido. Comenzó a las 9 de la mañana y fue mi segunda experiencia en una carrera de 24 horas. Antes venía corriendo pruebas de 6 y 12 horas. Este año me animé a las 24 y en abril competí en Uruguay, donde salí segunda. Ahora gané en Formosa con 184,6 km”, relató Andrea a eltucumano.com.
Todos los climas, en un solo día
La carrera no solo fue demandante por el tiempo de duración, sino también por las condiciones meteorológicas: sol, calor, lluvia, humedad y frío, todo en 24 horas.
“Fue muy duro, el más exigente que corrí. Uno entrena con todos los climas, pero no espera vivirlos todos en un mismo día. Fue una carrera de mucha cabeza. Tuve que cambiar de estrategia varias veces. Es mi octava ultramaratón, y sin dudas la más difícil de todas”, aseguró.

Una marca con destino a Grecia
Gracias a su rendimiento, Andrea obtuvo su tercera marca Sparta, lo que le permite participar en el sorteo para competir en la mítica Spartathlon en Grecia, una de las carreras más prestigiosas del mundo.
“Ya tengo marcas en 12 y en 24 horas. Este año participé en el sorteo, y el año que viene tengo doble chance. En septiembre me voy a competir a Brasil”, adelantó.
Entrenar, trabajar, criar: la rutina de una atleta
Andrea divide su tiempo entre el trabajo, el deporte y su familia. Es madre de Lucila (21), León (12) y Ciara (9), y entrena todos los días con una disciplina admirable.
“Entreno cinco veces por semana running, tres veces gimnasio y descanso dos días. En semanas de carga, hago entre 20 y 50 km por día, a veces en doble turno. Trabajo a la mañana y a la tarde, así que hago magia con los horarios”, contó.
Además, detalló que el alto costo de esta disciplina es otro desafío: suplementos, ropa técnica, viajes y zapatillas que duran solo dos meses. “El mes pasado corrí 500 kilómetros en total. Tuve apoyo de Luz Rodríguez, de mi jefe y de muchos que me ayudan a seguir”.

Una promesa que cambió su vida
Su historia con el ultramaratón comenzó de forma inesperada: “Un amigo me regaló una remera de ultramaratón con la condición de que algún día la usara corriendo. Cumplí la promesa y nunca más paré”, recuerda.
“La ultradistancia me conecta con Dios y me enseñó a ver la vida de otra manera. Cuando el entrenamiento se hace largo, siempre aparece algún atleta que me acompaña unos kilómetros. El reconocimiento de mis pares es muy importante para mí”.
Su mensaje para quienes sueñan en grande
Andrea Galván hoy es ejemplo de perseverancia, compromiso y esfuerzo. Como cierre, deja un mensaje que resume su filosofía de vida:
“No existe lo imposible. Con constancia, disciplina y sacrificio, todo llega”.

