Crece en Argentina el interés por estudiar chino: ventajas, oportunidades y desafíos

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Aprender chino mandarín dejó de ser una curiosidad exótica para convertirse en una tendencia creciente en Argentina. Cada vez más jóvenes y adultos eligen este idioma impulsados por el interés cultural, el posicionamiento global de China y las oportunidades académicas y laborales que representa. Instituciones educativas de nivel primario y secundario, como el Colegio Nacional de Buenos Aires o la ORT, ya incorporaron el chino en sus planes de estudio. También crecen los cursos extracurriculares ofrecidos por entidades como la Asociación Cultural Chino Argentina (ACCA), donde actualmente más de 1.600 estudiantes aprenden el idioma en distintas modalidades. Ana Kuo, presidenta de la ACCA, destaca que aprender chino no solo representa una ventaja competitiva a nivel profesional, sino que también estimula el cerebro y puede ayudar a prevenir enfermedades como el Alzheimer. Además, resalta que el vínculo con China es cada vez más estratégico, especialmente por las inversiones en sectores clave como la energía, la minería, las telecomunicaciones y el entretenimiento. La enseñanza se adapta a las exigencias del examen HSK, el principal sistema de certificación oficial de China. La ACCA ofrece cursos regulares divididos en 12 niveles, además de programas especiales para niños, adultos y candidatos a certificaciones internacionales. Un curso inicial de 12 clases tiene un costo aproximado de $120.000. Aunque se lo considera un idioma complejo por su escritura basada en sinogramas y su pronunciación tonal, Kuo asegura que con una clase semanal y práctica constante se puede alcanzar un nivel básico en un año. Para un nivel intermedio, se estima un tiempo de estudio de unos cuatro años sin necesidad de viajar al país asiático. Además del idioma, muchos estudiantes tienen como objetivo viajar a China o aplicar a becas y programas de formación. Existen mecanismos accesibles, como convenios universitarios, cursos de verano o el programa «Plan de los Mil Talentos», que facilita el ingreso de profesionales calificados al mercado chino con beneficios fiscales, residencia simplificada y apoyo familiar. En un mundo cada vez más conectado, dominar el chino puede abrir puertas que van más allá del idioma: implica acercarse a una cultura milenaria y a una de las potencias globales del siglo XXI.

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