El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que la Argentina aprobó la segunda revisión del programa vigente desde abril de 2025. Así, se encamina a destrabar un desembolso por US$1000 millones para el país. Sin embargo, los fondos no llegarán inmediatamente, ya que el directorio del organismo debe dar su conformidad a la evaluación técnica. Una vez obtenida esa confirmación, se recibirá el desembolso.
“El personal del FMI y las autoridades argentinas han llegado a un acuerdo a nivel técnico sobre la segunda revisión del programa, lo que abre la posibilidad de acceder a unos US$1000 millones”, indicó el FMI a través de un comunicado.
En ese mismo documento, el Fondo valoró la aprobación del Presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal y la reforma laboral, así como los acuerdos comerciales y el fomento a las inversiones en minería.
El FMI destacó el proceso de acumulación de reservas, a través del cual el Banco Central compró US$5500 millones en lo que va del año. También proyectó que las reservas netas aumenten al menos US$8000 millones en 2026.

A su vez, detalló que el superávit fiscal seguirá siendo el pilar fundamental del programa y que se deberá alcanzar un superávit primario del 1,4% del PBI este año a través de un “control del gasto riguroso y continuo”. “Con el tiempo, se espera que las reformas bien planificadas del marco tributario, de pensiones y fiscal mejoren aún más la calidad y la solidez de este pilar fiscal”, indicó el organismo.
En relación con la política monetaria, el Fondo expuso que se mantendrán una estrategia “suficientemente estricta” y con “medidas preventivas para contener la volatilidad de las tasas de interés”. Por otra parte, puntualizó que la estategia para cubrir los vencimientos de deuda en dólares se basarán en la emisión de bonos en moneda dura, la venta de activos públicos, operaciones de recompra con bancos centrales y préstamos externos con otros organismos internacionales.
Por último, el FMI advirtió que el directorio aprobará de forma definitiva la segunda revisión “una vez concluídas las medidas pendientes”, aunque no precisó cuáles son esas medidas.
La habilitación de la instancia técnica de la segunda revisión del acuerdo se da unos días después desde que se cumplió un año de la firma del programa por US$20.000 millones.
En esta instancia, el organismo evalúa el cumplimiento de dos metas centrales: el resultado fiscal y la acumulación de reservas. Sobre la primera variable, el resultado fiscal del año pasado marcó un superávit primario cercano al 1,4% del PBI cuando la meta pactada era de 1,3% del producto, aunque el equipo económico había arrojado la posibilidad de llegar a 1,6% del PBI.
Sin embargo, sobre las reservas se cree que no se alcanzó el objetivo, por lo que el Gobierno deberá acudir a unwaiver o perdón del FMI por ese incumplimiento. A raíz del reclamo del organismo, el Banco Central anunció a comienzos de este año un plan para reforzar sus reservas en unos US$10.000 millones.

