El Parque 9 de Julio, ícono de la ciudad, enfrenta una serie de desafíos tras los recientes actos vandálicos que afectaron su fauna local. El robo de patos del lago San Miguel y un insólito intento de cocinar un ganso en el lugar encendieron las alarmas de las autoridades municipales, quienes ya trabajan en un plan para proteger el espacio verde y concientizar a la población.
En este contexto, el municipio anunció medidas que incluyen limitar el tránsito vehicular en la zona del lago, reforzar la seguridad con mayor presencia de guardias y cámaras, y promover la educación ciudadana sobre el cuidado del medioambiente.
Contención vehicular para proteger el lago
La primera acción definida consiste en instalar una “contención natural” alrededor del lago San Miguel para evitar el ingreso de vehículos. “Queremos cercar el área con troncos, arbustos y árboles para que los autos no puedan acceder al embalse. Esto no afectará a los peatones, pero ayudará a proteger el ecosistema”, explicó Cecilia Albo, coordinadora del Parque 9 de Julio.
El único acceso permitido será el destinado a los camiones que realizan tareas de limpieza y recolección de algas en el lago, en un esfuerzo por mantener el espacio en óptimas condiciones.
Incremento de la seguridad
Para evitar nuevos episodios de vandalismo, el municipio reforzará la vigilancia, especialmente durante los fines de semana y las noches de verano, cuando aumenta la afluencia de visitantes. “Tenemos seguridad privada y patrullas municipales, pero vamos a sumar cámaras para monitorear la zona. No podemos colocar oficiales permanentes en cada rincón, pero haremos lo posible por intensificar los controles en los horarios críticos”, destacó Albo.
Las autoridades también buscan fomentar un cambio cultural entre los visitantes. “El lago y el parque son de todos, pero no todos los cuidan. Debemos trabajar en la concientización para que las personas comprendan la importancia de preservar estos espacios verdes”, expresó Juan Rojas, director de Vía Pública.
Rojas recordó que, además de los daños a la fauna, se han registrado otros problemas como la acumulación de basura, personas bañándose en el lago y actos vandálicos, como la pintura de esculturas durante Halloween.
Un esfuerzo para devolverle el esplendor al parque
Pese a estos desafíos, la Municipalidad continúa con sus tareas de restauración y ordenamiento del parque. Desde el mantenimiento de esculturas hasta la regulación de la venta ambulante, el objetivo es crear un entorno limpio, seguro y accesible para que los vecinos y turistas disfruten del principal pulmón verde de la ciudad.
Con estas medidas, se espera que el Parque 9 de Julio recupere su esplendor y se convierta nuevamente en un espacio de esparcimiento y disfrute para todos los ciudadanos, respetando a la fauna y flora que lo hacen único.

