Emmanuel Gigliotti puso punto final a su carrera como futbolista profesional y lo anunció este lunes, cerrando un camino de casi 20 años vinculado al gol. La confirmación llegó en una entrevista distendida en el programa Todo Pasa, donde el delantero explicó que la decisión fue el resultado de un largo proceso personal, acompañado por trabajo psicológico, y no una determinación tomada en caliente.
“No sé si estoy contento, pero tampoco estoy triste”, resumió el “Puma”, dejando en claro el equilibrio emocional con el que transita el retiro. Su último desafío fue con Colón de Santa Fe, en la Primera Nacional, donde intentó aportar liderazgo y experiencia en un contexto deportivo complicado. Aunque en el último mercado surgieron rumores sobre un posible regreso a All Boys, el club que lo vio explotar, Gigliotti entendió que ya había cumplido su ciclo dentro del fútbol profesional.
Una carrera en ascenso y un paso clave por Atlético Tucumán
El recorrido del atacante comenzó en General Lamadrid en 2006 y se fue construyendo paso a paso hasta llegar a los grandes escenarios. En ese trayecto, Atlético Tucumán representó un punto de inflexión. En la temporada 2009-2010, el delantero disputó 28 encuentros, convirtió cinco goles y entregó dos asistencias, números que le abrieron las puertas del fútbol europeo.
En 2011 emigró al Novara de Italia y, tras su experiencia en el Viejo Continente, regresó al país para jugar en San Lorenzo. Más tarde recaló en Colón, donde se transformó en máximo artillero del campeonato, rendimiento que despertó el interés de Boca Juniors. Con la camiseta azul y oro anotó 23 goles, aunque su paso quedó atravesado por el penal fallado ante River, atajado por Marcelo Barovero en la semifinal de la Copa Sudamericana 2014.
Luego de un período en el fútbol chino, volvió al país para sumarse a Independiente, donde alcanzó uno de los puntos más altos de su carrera al ser protagonista en la conquista de la Copa Sudamericana 2017, con goles decisivos y una fuerte identificación con el público de Avellaneda.
El tramo final lo encontró sumando títulos internacionales: fue campeón en México con León y en Uruguay con Nacional, además de vestir las camisetas de Unión La Calera, en Chile, y de vivir una segunda etapa en Colón, ya en la Primera Nacional.
La constancia a lo largo de los años también le permitió cumplir el sueño de vestir la camiseta de la Selección Argentina. En 2011, bajo la conducción de Alejandro Sabella, formó parte del equipo que enfrentó a Brasil en el Superclásico de las Américas. Aquel empate sin goles en Córdoba dejó constancia de su lugar entre los delanteros más destacados del fútbol argentino de su generación.

