El reciente acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires encendió una señal de entusiasmo dentro del espacio opositor a nivel nacional. La posibilidad de replicar ese esquema en otras jurisdicciones comienza a cobrar fuerza, especialmente en distritos como Tucumán, donde la oposición busca fórmulas para disputarle poder al oficialismo peronista.
La alianza, que tiene como objetivo intentar quebrar la hegemonía legislativa del gobernador Axel Kicillof, es vista como una muestra de lo que ambos partidos pueden lograr trabajando en conjunto. En Tucumán, sin embargo, el entusiasmo convive con la cautela: las conversaciones están abiertas, pero todavía no hay una definición concreta sobre cómo podría materializarse una coalición local entre el PRO y los libertarios.
El diputado nacional e interventor del PRO en Tucumán, Alejandro Finocchiaro, destacó que el acuerdo en Buenos Aires busca «vencer al kirchnerismo» y reconoció que hay voluntad de construir alianzas similares en otras provincias. “Tenemos ideas similares y una serie de puntos en los que estamos trabajando juntos hace tiempo. Pero cada proceso es autónomo”, señaló el dirigente en declaraciones recientes.
Finocchiaro remarcó que la prioridad es lograr que los votantes se sientan representados y que cada presidente partidario tiene instrucciones de avanzar en esa dirección. En el caso de Tucumán, valoró la apertura al diálogo del presidente del PRO local, Lisandro Catalán, y sostuvo que ya hubo avances significativos para bajar tensiones internas.
“Tenemos que seguir conversando. Quienes pensamos de forma similar tenemos que ir juntos. Algunos tienen más predisposición, otros menos, pero en Catalán encontré una gran disposición”, indicó. Afirmó también que, en las reuniones preliminares mantenidas hasta el momento, la disposición mostrada por el Gobierno nacional fue positiva.
Así, aunque la posibilidad de un frente opositor unificado en Tucumán genera expectativa en la dirigencia, la concreción de un acuerdo dependerá de nuevas rondas de negociación y de la resolución de diferencias internas. Por ahora, hay más ilusiones que certezas.

