El fallecimiento del papa Francisco fue anunciado oficialmente por el Vaticano en la madrugada del lunes 21 de abril. El comunicado fue emitido desde la Capilla de Casa Santa Marta por el cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.
“Con profundo dolor, debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma regresó a la casa del Padre”, expresó el cardenal en representación de la Santa Sede. La información fue compartida a través de los canales oficiales.
En el mensaje oficial, se destacó la vida del pontífice como una entrega total al servicio de la Iglesia y de los más necesitados. “Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados”, se remarcó.
La muerte de Jorge Mario Bergoglio se produjo tras un prolongado cuadro clínico, marcado por diversas internaciones a causa de problemas respiratorios y de movilidad. El 14 de febrero, el pontífice había sido hospitalizado por una bronquitis que derivó en una neumonía bilateral.
Según los médicos, se aplicaron distintos tratamientos farmacológicos que lograron estabilizar su estado en una primera etapa. No obstante, el 28 de febrero se informó una nueva crisis, esta vez provocada por un broncoespasmo, lo que empeoró de manera repentina su salud.
El pronóstico fue calificado como “reservado” por fuentes cercanas, aunque en las últimas semanas se había transmitido tranquilidad sobre su evolución. A pesar de ello, su estado general ya era considerado delicado por el entorno vaticano.
Concluido el mensaje, el cardenal Farrell expresó: “Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso de Dios”.
El mundo entero ha sido conmovido por su partida, y su legado será recordado como el de un pontífice que supo acercar la Iglesia a los más humildes y promover una visión pastoral centrada en la inclusión y la misericordia.

