Salud
La importancia del vínculo durante la lactancia: ‘Amamantar es mucho más que alimentar'
La lactancia es una práctica que trasciende la alimentación y está atravesada por aspectos emocionales, vinculares y sociales. Desde la Maternidad remarcan la importancia del acompañamiento interdisciplinario durante el nacimiento y el puerperio.
Por Gobierno de Tucuman · 2026-08-07T00:00:00.000Z

La lactancia es una práctica que trasciende la alimentación y está atravesada por aspectos emocionales, vinculares y sociales. Desde la Maternidad remarcan la importancia del acompañamiento interdisciplinario durante el nacimiento y el puerperio.
La institución cuenta con un consultorio de lactancia y un abordaje interdisciplinario que acompaña a las familias durante el nacimiento y el puerperio.
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la licenciada Sofía Casella, jefa de la Unidad de Salud Mental de la Maternidad, destacó la importancia de comprender la lactancia desde una perspectiva integral, que contemple no solamente sus beneficios para la salud física, sino también la dimensión emocional y vincular.
“Cuando pensamos en la lactancia solemos imaginar un momento en el que un bebé recibe alimento. Pero, desde la psicología y el psicoanálisis, sabemos que en ese instante ocurre mucho más”, explicó.
La profesional señaló que dar el pecho constituye uno de los primeros encuentros profundos entre una madre y su hijo, o entre el bebé y quien cumple esa función de cuidado. En ese contacto, además de recibir alimento, el niño recibe una mirada, una voz, un abrazo y la experiencia de sentirse protegido.
“Cada vez que el adulto responde a las necesidades del bebé con sensibilidad y disponibilidad, le transmite un mensaje fundamental: ‘Estoy aquí para vos’. Esa experiencia repetida es la base sobre la que el niño irá construyendo su mundo emocional”, sostuvo Casella.
En este sentido, remarcó que lo fundamental no es únicamente la forma en que se alimenta al bebé, sino la calidad del vínculo que se construye durante esos momentos de cuidado. Por eso, cuando existen dificultades o circunstancias que impiden la lactancia materna, también es posible favorecer un vínculo seguro a través de otras formas de alimentación y, especialmente, mediante la presencia, el contacto y la respuesta sensible a las necesidades del niño.
“Ya sea con lactancia materna o con mamadera, cuando hay presencia, afecto y una respuesta sensible a las necesidades del niño, también se fortalece un apego seguro”, afirmó.
La Maternidad cuenta con un consultorio de lactancia materna, donde se brinda asesoramiento y seguimiento a las mujeres desde el momento del nacimiento y durante el puerperio. Este trabajo se desarrolla de manera interdisciplinaria junto a los equipos de Salud Mental, Servicio Social y Neonatología.
En el marco de las actividades por la Semana de la Lactancia, además, se organizó un taller destinado a la comunidad hospitalaria para abordar una problemática que requiere cada vez mayor atención: la lactancia y el consumo problemático de sustancias.
Casella explicó que en los últimos tiempos se ha registrado un incremento de situaciones de consumo problemático durante el embarazo y el puerperio, por lo que la institución trabaja en protocolos y estrategias de abordaje junto a otras instituciones del país.
Ante la detección de un consumo, explicó, puede ser necesario suspender de manera transitoria la lactancia, de acuerdo con cada situación particular y la evaluación de los equipos profesionales. En estos casos, se realiza un seguimiento para acompañar tanto a la mujer como al bebé.
“Es importante comprender que, si por alguna circunstancia se tiene que suspender la lactancia, esto no significa que se suspenda el vínculo”, remarcó la profesional.
En estos casos, el equipo de Salud Mental tiene un rol fundamental para acompañar la construcción del vínculo materno-filial. El contacto piel a piel, la mirada, la voz y la presencia constituyen herramientas que permiten sostener ese encuentro aun cuando la lactancia no pueda concretarse.