Salud
Más de 220 voluntarios se formaron para acompañar el final de la vida
El Ministerio de Salud Pública y el Arzobispado de Tucumán culminaron las Jornadas de Acompañamiento al Final de la Vida.
Por Gobierno de Tucuman · 2026-08-15T00:00:00.000Z

El Ministerio de Salud Pública y el Arzobispado de Tucumán culminaron las Jornadas de Acompañamiento al Final de la Vida.
El Ministerio de Salud Pública y el Arzobispado de Tucumán culminaron las Jornadas de Acompañamiento al Final de la Vida, una propuesta destinada a fortalecer las herramientas de la comunidad para cuidar, acompañar y sostener a personas que atraviesan situaciones de enfermedad, sufrimiento, final de vida y duelo.
En el anfiteatro del Hospital Centro de Salud se realizó el acto de cierre de las Jornadas de Acompañamiento al Final de la Vida, una iniciativa impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Salud Pública y el Arzobispado de Tucumán, a través de la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Tucumán.
La propuesta comprendió cinco jornadas y diez módulos de formación, en los que participaron 228 voluntarios. Durante el encuentro de cierre se entregaron certificados a quienes completaron esta instancia formativa, que tuvo como objetivo brindar conocimientos y herramientas adecuadas para acompañar a personas y familias que atraviesan procesos de enfermedad, sufrimiento, final de vida y duelo.
La actividad contó con la presencia de la subsecretaria de Salud, doctora Cristina Majul; directores de hospitales; capellanes de los establecimientos sanitarios; integrantes de la comisión ejecutiva del Arzobispado de Tucumán; representantes de la Pastoral Social y de los centros pastorales hospitalarios; profesionales que participaron como expositores y los responsables de los servicios de Cuidados Paliativos del Hospital Centro de Salud y del Hospital Avellaneda.
Las capacitaciones estuvieron a cargo de un equipo interdisciplinario integrado por enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales y médicos, que aportaron herramientas desde distintas áreas para fortalecer el acompañamiento integral.
Durante el acto, el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, destacó el valor humano de la iniciativa y sostuvo que acompañar a una persona durante la última etapa de su vida también forma parte de la atención sanitaria. “Desde la salud estamos con la prevención, con el acompañamiento, con el tratamiento de enfermedades y con calmar dolores, pero también con acompañar en la última etapa de la vida, que es un momento que forma parte de la vida”, afirmó.
En este sentido, remarcó que la propuesta permitió reunir a más de 220 personas con un objetivo común: construir una comunidad comprometida con acompañar a quienes más lo necesitan. “Se trata de comprometernos a que, en donde estemos, seamos no solamente testigos, sino protagonistas de acompañar al que lo necesita”, expresó.
El funcionario puso en valor además la participación de profesionales de la salud, referentes comunitarios, integrantes de la Pastoral de la Salud y de la Pastoral Social, representantes de distintos credos y personas que, más allá de sus creencias, comparten una vocación de servicio. “Eso la verdad que nos llena de orgullo y de emoción y nos da esperanza”, señaló Medina Ruiz, quien destacó que esta iniciativa se encuentra alineada con el pedido del gobernador, contador Osvaldo Jaldo, de fortalecer la cercanía del sistema sanitario con la comunidad. “Que nadie esté solo cuando sufre, cuando tiene una enfermedad, cuando está pasando un mal momento y menos en la última etapa de la vida”, sostuvo el ministro.
Por su parte, el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, agradeció a quienes hicieron posible las jornadas y destacó el compromiso demostrado durante los cinco sábados de capacitación. “Profesionales de la salud, voluntarios y gente interesada en poder acompañar a tantos hermanos en esta última etapa de su vida” participaron de una formación que, según señaló, busca evitar que la indiferencia gane espacio frente al sufrimiento.
El arzobispo remarcó que el acompañamiento debe estar basado en la escucha, la compasión y la cercanía. “Que podamos seguir también acompañando, escuchando, compadeciéndonos de uno y cada uno de nuestros hermanos que más sufren”, expresó.
Asimismo, consideró que esta experiencia constituye un punto de partida para continuar ampliando la formación y el compromiso comunitario. “Esto es un inicio para seguir capacitando a tantos más”, afirmó.
La coordinadora diocesana de la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Tucumán, Estela Paz, explicó que el voluntariado tiene un carácter ecuménico y que no es necesario pertenecer a una determinada confesión religiosa para participar.
En ese sentido, remarcó que la voluntad de ayudar debe estar acompañada por una formación adecuada. “No se puede uno acercar con el solo voluntarismo o la sola necesidad de querer ayudar al otro. Tiene que tener las habilidades y las herramientas correctas para hacerlo”, explicó.