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Nueve años del BEGI: el boleto que acercó a 100 mil estudiantes a sus sueños y transformó la educación en Tucumán

Esta política pública, impulsado por el gobernador Osvaldo Jaldo en marzo de 2018 (cuando se desempeñaba como vicegobernador) alcanza a estudiantes de los niveles inicial, primario, secundario y de formación profesional, incluidos universitarios, terciarios y formación artística.

Por Gobierno de Tucuman · 2026-07-03T00:00:00.000Z

Nueve años del BEGI: el boleto que acercó a 100 mil estudiantes a sus sueños y transformó la educación en Tucumán

Esta política pública, impulsado por el gobernador Osvaldo Jaldo en marzo de 2018 (cuando se desempeñaba como vicegobernador) alcanza a estudiantes de los niveles inicial, primario, secundario y de formación profesional, incluidos universitarios, terciarios y formación artística.

El Boleto Estudiantil Gratuito para el Interior (BEGI) cumple nueve años de funcionamiento con un impacto que trasciende el transporte. El programa beneficia en la actualidad a más de 100.000 estudiantes de todos los niveles educativos y permite que miles de jóvenes del interior lleguen cada día a las aulas de San Miguel de Tucumán para formarse, graduarse y proyectar un futuro mejor.

Esta política pública, impulsado por el gobernador Osvaldo Jaldo en marzo de 2018 (cuando se desempeñaba como vicegobernador), mediante la Resolución 08/2018, alcanza a estudiantes de los niveles inicial, primario, secundario y de formación profesional, incluidos universitarios, terciarios y formación artística. Además, incorpora mayores mecanismos de control para garantizar la asistencia y permanencia escolar.

En su noveno año consecutivo, el programa se fortalece y da un nuevo paso, firmando la continuidad de este compromiso junto a la Universidad Tecnológica Nacional y la Universidad Nacional de Tucumán, con mejoras concretas que amplían derechos: en el nivel universitario, a partir de 2025, y en respuesta al pedido de los estudiantes, se redujo el requisito académico a dos materias aprobadas, permitiendo que muchos más jóvenes puedan acceder al Boleto.

El beneficio también se amplía, incorporando a estudiantes de Formación Profesional y Artística, integrando nuevas trayectorias educativas y fortaleciendo el alcance del programa. Además, se refuerzan los mecanismos de control para garantizar la asistencia y permanencia en las aulas.

El programa también crece en el territorio. A través de nuevas articulaciones, se implementan recorridos especiales de transporte que permiten que estudiantes de distintas localidades lleguen a sus establecimientos educativos, incluso en zonas donde no existe transporte público regular.

Los resultados reflejan el alcance de esta herramienta. En la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), la matrícula de estudiantes provenientes del interior creció un 97%, con una tasa anual del 10%. El rendimiento académico aumentó un 117%, los ingresantes crecieron un 119% y los egresados un 160%. En la Universidad Tecnológica Nacional - Facultad Regional Tucumán (UTN - FRT), el 59% de los ingresantes provino del interior y el ingreso de mujeres aumentó más del 36% durante 2025.

Detrás de esos números hubo historias de esfuerzo, sacrificio familiar y superación. Cada viaje representa una posibilidad más de permanecer en la universidad.

Cristian Saso, ingeniero electrónico de Río Seco y egresado de la UTN, recuerda que el programa fue determinante para sostener su formación cuando atravesaba dificultades económicas.

"Hace cinco meses me recibí y conté con el boleto estudiantil todos estos años. Eso me permitió empezar y culminar con mis estudios, porque en ese momento mi situación económica no era la mejor y el boleto me ayudó mucho para ir a clases, para presentar mi proyecto, mi tesis de grado. Gracias al boleto me recibí de ingeniero electrónico".

Cristian Saso, ingeniero electrónico.

La historia de Yahir Lia también muestra cómo una oportunidad puede cambiar el destino de una familia. Comenzó la carrera de Ingeniería Electrónica en el anexo de Concepción de la UTN y completó los últimos años en San Miguel de Tucumán. Su padre, trabajador de la cosecha de limón y caña de azúcar, decidió romper con una tradición familiar para que su hijo pudiera estudiar.

"Es una gran ayuda para que todos los estudiantes del interior puedan tener un título y luego ejercer una profesión que les guste. La educación tiene que ser pública, para todos, y pagar un boleto no tiene que ser un limitante de ello".

Yahir Lia, ingeniero electrónico.