Israel confirmó este miércoles la muerte de Muhammad Shaheen, un destacado jefe militar de Hamas, en el marco de la operación “Carros de Gedeón”. El objetivo: desmantelar las estructuras clave del grupo islamista y poner fin al conflicto armado que sacude la región desde los ataques del 7 de octubre. Shaheen, identificado como líder de la unidad Nuhba en la Brigada de Jabalia Oriental, participó directamente en el asalto que provocó más de 1.200 víctimas civiles en territorio israelí.
La ofensiva que terminó con su vida se desarrolló durante la madrugada, con un bombardeo quirúrgico en el norte de la Franja de Gaza ejecutado por la División 162 de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Según el comunicado oficial difundido por el Ejército en la red X, esta acción se enmarca en los operativos sistemáticos que buscan desmantelar el aparato militar de Hamas y eliminar a sus principales referentes.
Durante las últimas 24 horas, las fuerzas israelíes llevaron a cabo 115 ataques en distintos puntos estratégicos del enclave palestino. Además de la eliminación de Shaheen, los bombardeos permitieron localizar y destruir lanzaderas de cohetes, túneles operativos, células armadas y depósitos militares utilizados por el grupo islamista.
La operación no se limitó al aire: tropas terrestres avanzan sobre el norte del territorio, mientras que unidades navales intensifican sus maniobras en zonas consideradas bastiones de Hamas. La ofensiva coordinada refleja la estrategia del Gobierno israelí de ejercer una presión constante y sostenida sobre el Movimiento de Resistencia Islámica.
En paralelo al avance militar, crece la preocupación internacional por la grave crisis humanitaria en Gaza. Naciones aliadas como Estados Unidos han emitido fuertes advertencias al gobierno de Benjamin Netanyahu, exigiendo garantizar el ingreso de ayuda humanitaria ante la escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos en el enclave.
La comunidad internacional presiona para que Israel modifique su política de asedio. Ante estos reclamos, el Ejecutivo israelí accedió a permitir un ingreso limitado y supervisado de suministros esenciales.
No obstante, organismos humanitarios advierten que la situación sigue siendo crítica.La eliminación de Muhammad Shaheen representa un nuevo golpe al corazón operativo de Hamas. Para Israel, se trata de un paso clave en su objetivo de erradicar a los responsables de los ataques del 7 de octubre y sentar las bases para una eventual resolución del conflicto.

