Con una sonrisa en el rostro y paso firme, Juan Manuel López ya trabaja a fondo con el plantel de Atlético Tucumán como nuevo preparador físico. Su llegada marca el inicio de una nueva etapa en la preparación del equipo para el Torneo Clausura, y su objetivo está claro: mejorar la resistencia, prevenir lesiones y lograr que los jugadores alcancen su mejor forma física en las próximas semanas.
El entrenador físico, que reemplaza a Marcelo Oyarzún tras su salida al finalizar el Apertura, asumió sus funciones en el complejo José Salmoiraghi, donde ya lidera las primeras sesiones de entrenamiento. En sus palabras y acciones se nota la experiencia: saluda al personal, conversa con el técnico Lucas Pusineri y organiza cada detalle con precisión. Durante las prácticas, López guía al grupo con ejercicios de coordinación, pasadas rápidas y movimientos técnicos que sirven para evaluar la condición actual de los futbolistas.
López es profesor de Educación Física egresado de la Universidad de La Plata y cuenta con una trayectoria amplia a nivel internacional. Su primer paso fue en Atlas de México, en 2008. También trabajó en Sporting Cristal, Sport Recife, Melgar y Alianza Lima, y fue coordinador de ciencias aplicadas al deporte en las juveniles de la selección peruana. Más recientemente, formó parte del cuerpo técnico de Newell’s Old Boys junto a Mariano Soso. Aunque esa etapa duró apenas seis partidos, fue suficiente para sumar experiencia en el fútbol argentino.
El preparador físico valora haber llegado en esta etapa del año. “En 12 o 18 días es muy difícil poner un equipo a punto. Ahora vamos a tomarnos las primeras semanas para adaptarnos: a los entrenamientos, a la metodología, al modelo de juego”, explicó. Según detalla, el trabajo se dividirá en fases: diagnóstico inicial, adaptación progresiva y luego una etapa de carga intensiva. Su metodología no solo contempla lo físico, sino también lo técnico: observa gestos individuales, habilidad con el balón, giros, golpeos y respuestas motoras específicas.
Entre los jugadores, ya conoce a Carlos Auzqui, a quien dirigió en Estudiantes, y destaca especialmente la figura de Luis Miguel Rodríguez. “Es un crack, un ejemplo dentro y fuera de la cancha. Verlo con tantas temporadas encima seguir entrenando con ilusión y profesionalismo es admirable”, afirmó López con entusiasmo.
Además, considera fundamental incorporar partidos amistosos como parte de la preparación. Atlético Tucumán ya estaría en negociaciones para disputar un encuentro con Independiente, con fecha tentativa para el 21 de junio. También se menciona la posibilidad de enfrentar a Instituto. La meta del cuerpo técnico es clara: disputar al menos seis amistosos antes del reinicio oficial del campeonato.
De esta manera, Juan Manuel López se convierte en el primer refuerzo tangible del ciclo de Pusineri para el Clausura. No es un jugador, pero su impacto puede ser determinante en el rendimiento del equipo. Su llegada simboliza un cambio en la preparación física del club y abre la puerta a un proceso que promete ser exigente, metódico y estratégico. En Atlético Tucumán, todos esperan que esa transformación se vea pronto reflejada en el juego y en los resultados.

