La CGT llamó a profundizar la lucha: «Se terminó la paciencia»

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En la antesala del Día del Trabajador, la CGT se movilizó este jueves a Plaza de Mayo para enviarle un contundente mensaje al gobierno de Javier Milei. «Se acabó la paciencia», advirtieron los dirigentes sindicales, que además amenazaron con profundizar las medidas de fuerza si continúan el ajuste y el avance de la reforma laboral.

La central obrera también hizo un llamado a la unidad con los empresarios nacionales y las pymes, con la mirada puesta en el escenario político de 2027. «Queremos ir hacia un nuevo contrato social, donde la justicia social sea central en un nuevo programa de gobierno», remarcaron desde el palco.

La movilización se produjo en un contexto adverso para la CGT, luego de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo revocara la cautelar que había frenado el núcleo de la reforma laboral. Aun así, la central logró una importante convocatoria en las inmediaciones de la Casa Rosada, en una demostración de fuerza frente al oficialismo y también ante los sectores que le reclaman una postura más firme.

«Se terminó la paciencia»

Uno de los discursos más encendidos fue el de Octavio Argüello, referente de Camioneros. «Tenemos que decir basta a este gobierno corrupto y explotador. Lo tenemos que hacer en unidad. Convocamos a todos los trabajadores, a todo el pueblo en su conjunto; vayamos a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia, señor Presidente», lanzó ante la multitud.

Sus palabras alimentaron las versiones sobre un posible nuevo paro general, aunque finalmente no hubo anuncio oficial.

Pablo Moyano presiona por nuevas medidas

En la previa del acto, Pablo Moyano endureció aún más el tono contra la gestión nacional. El dirigente camionero aseguró que la protesta reflejó el profundo malestar social por la inflación, el desempleo y el cierre de empresas.

«No hay un futuro que una familia pueda proyectar. Todo este desastre económico que está llevando el Presidente y su banda está produciendo esta marcha«, afirmó.

Además, pidió que la protesta no quede en una sola jornada y reveló que dentro de la central existe un fuerte debate sobre la posibilidad de convocar a un nuevo paro nacional.

Moyano también cargó con dureza contra la reforma laboral, a la que definió como un intento de «blanquear la esclavitud«, y cuestionó a gobernadores y legisladores peronistas que acompañaron iniciativas del oficialismo.

Con un discurso combativo, la CGT volvió a posicionarse como uno de los principales focos de resistencia al programa económico del Gobierno. La pulseada con la Casa Rosada promete sumar nuevos capítulos en los próximos meses.

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