Lois Boisson está escribiendo una historia inesperada y apasionante en Roland Garros. Con apenas 22 años y ubicada en el puesto 361 del ranking mundial, la tenista francesa accedió a las semifinales del Grand Slam parisino tras haber recibido una invitación especial para el cuadro principal. Es la primera jugadora local en alcanzar esta instancia desde Marion Bartoli en 2011 y la más joven desde Amélie Mauresmo en 1999.
Su irrupción en el torneo ha captado la atención del público y también de las grandes figuras del circuito. Uno de ellos fue el número uno del mundo, Jannik Sinner, quien la eligió como compañera de entrenamiento antes de su propio partido. Debido a la lluvia matutina, el italiano necesitaba entrenarse bajo techo y le pidió a Boisson que lo acompañara. “Estaba nerviosa porque no quería cometer ningún error”, confesó la joven, que no dudó en aceptar la propuesta.
El impacto del entrenamiento fue inmediato. Boisson venció luego a la sexta preclasificada, Mirra Andreeva, y siguió firme en su sorprendente camino. Sinner también celebró su triunfo sobre Aleksandr Búblik, estirando su racha de victorias en torneos grandes a 19 partidos. Tras el encuentro, elogió a su ocasional compañera: “Es increíble. Francia necesitaba algo así: una jugadora especial, con gran mentalidad. Es muy fuerte físicamente y su estilo de juego es distinto, con mucho efecto y altura en sus tiros. Se merece este momento”.
Boisson, sin embargo, no se conforma con lo conseguido: “Mi sueño es ganar Roland Garros, no llegar a semifinales”, aseguró. Para acercarse a ese objetivo, deberá superar en semifinales a la estadounidense Coco Gauff, segunda cabeza de serie. El encuentro se disputará hoy, jueves, en el tercer turno de la jornada, no antes de las 16:10.
En tanto, Sinner se medirá mañana con Novak Djokovic, buscando avanzar hacia su tercer título de Grand Slam consecutivo. Ambos, desde diferentes lugares, siguen alimentando la emoción del público en la capital francesa.

