La reforma política en Tucumán podría ser uno de los primeros temas en la agenda de la Legislatura provincial, según adelantaron fuentes cercanas al oficialismo. La iniciativa, impulsada por el gobernador Osvaldo Jaldo, busca modificar el actual sistema electoral y establecer límites a la Ley de Acople, uno de los aspectos más cuestionados del esquema político tucumano.
El debate en el oficialismo
Si bien dentro del Partido Justicialista (PJ) existen distintas posturas sobre la reforma, la conducción de la Legislatura, bajo el liderazgo del vicepresidente primero Sergio Mansilla, estaría alineada con la idea de avanzar en cambios significativos.
El Gobierno provincial sostiene que la reforma es necesaria para mejorar la representatividad y la transparencia del sistema electoral, evitando la proliferación desmedida de listas y facilitando la votación de los ciudadanos.
Expectativa en la oposición
Desde la oposición, sectores de Juntos por el Cambio y otras fuerzas han expresado su apoyo a la idea de reducir el número de acoples, aunque advierten que estarán atentos a los detalles del proyecto y su implementación.
El debate sobre la reforma política en Tucumán ha sido una constante en los últimos años, pero hasta ahora no se han concretado modificaciones profundas. Con esta nueva iniciativa en el centro de la agenda legislativa, se abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el futuro del sistema electoral tucumano.

