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Los Pumas 7s: un año de importantes novedades, de cara al gran objetivo
Tan frenético es el seven que a veces se vuelve cruel. En Burdeos, Los Pumas 7s estuvieron a unos metros de dar vuelta el partido contra Nueva Zelanda
Por Redaccion LV7 · 2026-06-09T03:35:54.714Z

Meterse en cuartos de final, dejar fuera de acción a Sudáfrica y darse una oportunidad cabal de ir por el SVNS World Championship por primera vez en su historia. Polémica y quejas con el referí mediante, esos metros que lo separaron del try resultaron una distancia mucho mayor. De tener la chance de ir por todo a quedarse con las manos vacías. De allí el desconsuelo del rookie Pedro de Haro, tomándose la cabeza y mirando el suelo. De allí la protesta de Matteo Graziano contra el árbitro en señal de frustración. Luego de finalizar segundos en Hong Kong y terceros en Valladolid, los Pumas 7s llegaron al tercero y último de los certámenes que definieron al campeón anual con fundadas expectativas de luchar por el título. Debían finalizar tres puestos por arriba de Sudáfrica, el mejor equipo de la temporada por lejos. Pero el diablo metió la cola. Pese a ser cabeza de serie, la Argentina quedó emparejada con Nueva Zelanda, otra potencia, y Francia, que arrastraba una mala temporada pero era local (los dos serían finalistas). Los nervios y la presión jugaron su parte, y quedaron eliminados en cuartos de final por ser el peor de los terceros. “Todavía duele esa derrota, obviamente. Todas duelen, y la de Nueva Zelanda en particular, porque estábamos a nada de quedarnos con todo y al final terminamos lejos”, confesó el entrenador Santiago Gómez Cora en diálogo con LA NACION, antes de embarcar de regreso al país. “Estuvimos a cinco puntos de pelear por la Liga, dejar afuera a Sudáfrica y Francia, pero cuando tensás un poquito con un equipo nuevo, quedás expuesto a esta situación. Sabíamos que estábamos para ser competitivos, pero no mucho más”. Sudáfrica pasó con lo justo, y el cuarto puesto final les bastó para consagrarse bicampeones del circuito. Esta vez con justicia: fueron los mejores de la temporada, con cinco títulos en nueve etapas. La Argentina, que había sido el mejor equipo en 2024 y 2025, pero se quedó sin nada en la definición, no pudo revertir la historia a su favor. El quinto puesto termina por ser un reflejo fiel de lo que fue la campaña. Por primera vez desde la temporada 2019/20 los Pumas 7s no ganaron ninguna etapa. Datos que, no obstante, no deben tomarse como un retroceso. Para que el análisis de la temporada de Pumas 7s se ajuste a la verdad, conviene retrotraerse al fin de la campaña anterior. Después de dominar el Circuito de manera casi absoluta las dos temporadas anteriores, la Argentina sufrió una sangría importante de jugadores , como nunca había ocurrido en los 12 años que Santiago Gómez lleva al frente de la selección. Las bajas incluyeron una figura como Matías Osadczuk, jugadores clave en la estructura como Germán Schulz, Tobías Wade, Agustín Fraga y Alejo Lavayén, más el joven Facundo Pueyrredón. Esto obligó al entrenador a reformular la estrategia. Si en los años anteriores apostó por ir por todo en cada torneo para que el equipo se acostumbrara a ganar, ahora priorizó foguear a los jugadores elegidos para el recambio. A Santino Zangara y Gregorio Pérez Pardo, en su segundo año con el equipo, pero poca participación en la cancha, se sumaron los debutantes Pedro de Haro, Martiniano Arrieta, Juan Patricio Batac y Sebastián Dubuc. El entrenador podría haber optado por ir dándoles rodaje de a poco al lado de Marcos Moneta y Luciano González como anchos de espada y basto. Uno fue el goleador de la temporada con 47 conquistas (igualando un récord personal) y el otro fue incluido en el septeto ideal. Un grupo de experimentados siempre rendidores constituyen la columna vertebral del equipo: Santiago Álvarez, Matteo Graciano, Joaquín Pellandini, Santiago Mare y Santiago Vera Feld. Sin embargo, el formato de la competencia, con seis certámenes iniciales donde no había nada en juego y una definición reservada a las últimos tres etapas, revirtió la metodología de años anteriores y apostó, primero, por darles muchos minutos a los más nuevos y dosificar los esfuerzos de los más experimentados. Resulta lógico, entonces, que los resultados hayan tardado en llegar. En las primeras seis etapas, los Pumas 7s apenas accedieron a semifinales en dos oportunidades: en Ciudad del Cabo y en Nueva York. Terminó la instancia regular sexto entre ocho equipos. Lo que se observó en ese lapso fue que había jugadores con condiciones, pero el equipo todavía no funcionaba como tal. Si se mantenía competitivo era por el brillo de sus individualidades. Pero no había cohesión y en los momentos críticos flaqueaban, una de las virtudes de los dos años anteriores. Pero la Argentina hizo clic en el momento indicado. El bronce en Nueva York abrió una ilusión de cara a la definición. Y en la primera prueba, el equipo dio la talla. En Hong Kong, aun con toda la adversidad que implica el largo viaje y el cambio de huso horario (si bien ganaron allí un año atrás, esto ocurrió un