21/02/2026

Las obras sociales golpean la rentabilidad de las farmacias tucumanas

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La situación de las farmacias en Tucumán se ve fuertemente golpeada por las demoras en los pagos de las obras sociales, un problema que impacta de lleno en la rentabilidad del sector y en la cadena de suministro de medicamentos. Desde el Colegio de Farmacéuticos de Tucumán advirtieron que el contexto económico actual agrava aún más el escenario.

“No están siendo momentos fáciles para las farmacias. Vivimos en un contexto económico que nos afecta”, sostuvo Verónica Pastoriza, presidenta de la entidad, al referirse a la venta de medicamentos y a la relación con las prestadoras de salud. En particular, señaló que el conflicto con el PAMI es de alcance nacional: “Ya tenemos tres períodos vencidos y es algo que nos afecta mucho. Se trata de pacientes que consumen muchos medicamentos y el pago viene retrasado”.

Según explicó, esta situación no solo compromete la rentabilidad de las farmacias, sino que también complica el pago a las droguerías, tensionando toda la cadena comercial. Además, aclaró que las demoras no se limitan al PAMI, ya que otras obras sociales también registran atrasos. A pesar de ello, el servicio continúa brindándose con normalidad, aunque el sector espera una pronta regularización para evitar mayores dificultades financieras.

Venta ilegal: competencia desleal y riesgo sanitario

Otro de los puntos de preocupación es la proliferación de la venta ilegal de medicamentos, una práctica que —según Pastoriza— se ha naturalizado y representa tanto una competencia desleal como un riesgo para la salud pública.

Desde el Colegio denunciaron la comercialización de fármacos en kioscos y a través de internet, incluyendo anticonceptivos y psicofármacos. “Se ha naturalizado la venta ilegal y el consumo sin indicación”, advirtió la dirigente, remarcando que muchas personas adquieren estos productos sin prescripción profesional, lo que agrava los riesgos sanitarios y dificulta el control.

Abastecimiento normal, pero más consumo en salud mental

En contraste con estas dificultades, el abastecimiento de medicamentos en el circuito formal se mantiene estable y ya no se registran faltantes significativos. Sin embargo, se observa un cambio en los patrones de consumo, con un crecimiento en la demanda de fármacos vinculados a la salud mental.

“Como sociedad, estamos con muchos problemas de salud mental”, reflexionó Pastoriza, quien señaló que en numerosos casos existe consumo sin indicación médica. En ese sentido, subrayó la necesidad de fortalecer políticas públicas que promuevan la atención especializada y el acceso responsable a los medicamentos.

Reclamos del sector

El panorama combina tensiones económicas por las demoras en los pagos, desafíos regulatorios ante el comercio ilícito y preocupaciones sanitarias por el uso indebido de psicotrópicos.

Desde el Colegio de Farmacéuticos reclaman la normalización de los pagos de las obras sociales, mayor fiscalización contra la venta ilegal y estrategias integrales que aborden la creciente problemática de salud mental, con el objetivo de resguardar tanto la sustentabilidad del sector como la seguridad de los pacientes.

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