Lautaro Rivero es uno de los nombres que más sorprendieron en la reciente convocatoria de Lionel Scaloni para la selección argentina. El defensor central, de 21 años, ha tenido un ascenso meteórico en su carrera, marcado por el esfuerzo, la resiliencia y el compromiso con su sueño de ser futbolista profesional.
Rivero comenzó su camino en los potreros de Moreno, Buenos Aires, y dio sus primeros pasos en clubes barriales como Los Halcones y Villa Luro Norte. En 2018, se incorporó a las divisiones inferiores de River Plate, donde inicialmente jugó como carrilero por izquierda. Su altura y potencia lo llevaron a consolidarse como defensor central.

Durante su adolescencia, Rivero trabajó vendiendo alfajores, flores y cuadernos en la vía pública para ayudar a su familia y sostener su formación deportiva. En una publicación en redes sociales, compartió una imagen de aquella etapa, que se viralizó y generó admiración por su historia de superación.
En 2024, ante la falta de oportunidades en River, fue cedido a préstamo a Central Córdoba de Santiago del Estero. Allí se convirtió en una pieza clave del equipo dirigido por Omar De Felippe, que logró una histórica consagración en la Copa Argentina tras vencer a Vélez por 1-0. Rivero fue titular en todos los partidos de la fase de grupos de la Copa Libertadores, incluyendo una victoria ante Flamengo en el Maracaná.
Su rendimiento llevó a River Plate a repescarlo para el Mundial de Clubes y extender su contrato hasta diciembre de 2028. Aunque no sumó minutos en ese certamen, comenzó a ganarse un lugar en el equipo titular durante el segundo semestre de 2025. Su debut oficial con la camiseta de River se produjo el 9 de agosto ante Independiente, y desde entonces ha mostrado un nivel destacado.
Rivero logró imponerse en la competencia interna frente a defensores de jerarquía como Paulo Díaz y Lucas Martínez Quarta. Fue titular en los dos partidos de cuartos de final de la Copa Libertadores ante Palmeiras y se consolidó como una de las figuras del equipo.
Lionel Scaloni decidió convocarlo por primera vez a la selección argentina para los amistosos de octubre en Estados Unidos. El equipo nacional enfrentará a Venezuela el viernes 10 en Miami y a Puerto Rico el lunes 13 en Chicago. Rivero no había participado previamente en categorías juveniles de la selección, lo que hace aún más significativa su inclusión.
Su historia representa un ejemplo de perseverancia y esfuerzo, y se ha convertido en una referencia para muchos jóvenes que sueñan con llegar al fútbol profesional.


