En medio de un complejo escenario político, Mauricio Macri ha sido obligado a interrumpir su descanso en Villa La Angostura para encabezar una cumbre del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. La reunión, que ha sido convocada como «un encuentro más», ha dejado expuestas las crecientes tensiones dentro del partido y la incertidumbre frente a una posible alianza con el Gobierno de Javier Milei.
Se ha enfatizado la necesidad de coordinación parlamentaria entre el PRO y La Libertad Avanza, mientras se ha confirmado que el macrismo apoyará la suspensión de las PASO y parte de la agenda legislativa del Ejecutivo. Sin embargo, el encuentro también ha sido marcado por los reproches a Patricia Bullrich y Luis Juez, quienes han sido señalados por sus movimientos políticos recientes.
El enojo con Juez y la recomposición del bloque en el Senado
Antes del inicio formal de la reunión, Macri ha recibido en su despacho a Luis Juez, quien recientemente ha dejado la presidencia del Frente PRO en el Senado. Su coqueteo con Milei y su posterior marcha atrás han sido considerados como una maniobra de «transfuguismo político». A pesar de su molestia, el expresidente ha decidido escuchar los argumentos del senador cordobés, quien ha reiterado su permanencia en el bloque.
Más tarde, la nueva conducción del PRO en la Cámara Alta ha sido confirmada. Alfredo De Angelis ha sido elegido como presidente del bloque, acompañado por Martín Goerling como vicepresidente. Esta reorganización ha sido vista como un intento de reforzar la disciplina interna ante las crecientes deserciones dentro del partido.
La estrategia electoral y la amenaza libertaria en la Ciudad
Uno de los puntos centrales de la reunión ha sido la situación en la Ciudad de Buenos Aires. Jorge Macri ha alertado sobre el avance de Karina Milei en el distrito, lo que ha sido interpretado como una amenaza directa a su liderazgo. Se ha planteado la posibilidad de suspender las PASO y adelantar las elecciones porteñas a mayo, en un intento de contrarrestar la influencia de los libertarios. Sin embargo, esta estrategia solo será viable si el oficialismo porteño logra consolidar un candidato competitivo.
El conflicto interno ha sido profundizado por Patricia Bullrich, quien ha oficializado la salida de tres legisladores del PRO para sumarse al bloque libertario en la Legislatura porteña. La foto del anuncio ha sido difundida minutos antes del inicio de la cumbre del PRO, lo que ha sido percibido como un golpe directo a la conducción de Macri.

La relación con Milei y el dilema del PRO
Mientras en el PRO se ha valorado el rumbo económico del Gobierno, se ha reconocido que Milei no tiene urgencia en sellar un acuerdo electoral. La estabilidad económica, que se espera que continúe en 2025, ha sido considerada como el principal activo del oficialismo, lo que le otorga mayor poder de negociación.
A pesar de la incertidumbre, Macri ha optado por una estrategia de paciencia y contención. La tensión con el Gobierno ha sido desescalada mientras se evalúan las condiciones para un eventual pacto electoral.
En las próximas semanas, los movimientos dentro del PRO y La Libertad Avanza seguirán siendo observados con atención. Mientras Milei refuerza su control sobre la política nacional, Macri busca evitar que su partido se desmorone. El poder, como se dice en la política, no se explica, se ejerce.

