El presidente Javier Milei firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para concretar la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque la medida entraría en vigencia de inmediato, el Congreso deberá ratificarla, enfrentándose a un escenario de división en las principales fuerzas políticas.
La incorporación de Argentina a la OMS fue establecida en 1948 mediante la Ley N° 13.211. Sin embargo, constitucionalistas advirtieron que la salida implica un proceso más complejo al tratarse de un acuerdo internacional, el cual requiere la aprobación de las dos terceras partes del Congreso.
Desde la Casa Rosada, se afirmó que con el DNU bastaría para concretar la desvinculación, pero expertos señalaron que, aunque la Constitución de la OMS no especifica cómo denunciar su membresía, sería necesario el respaldo parlamentario.
En el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) ya se anticipó un debate interno para fijar postura, mientras el senador Martín Lousteau mostró una postura crítica. Por su parte, en el PRO aún no se ha definido una posición unificada, aunque el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, rechazó la medida.
A nivel legislativo, la diputada Margarita Stolbizer presentó un proyecto de resolución que insta al Poder Ejecutivo a revertir la decisión. Argumentó que la participación en la OMS ha sido clave para enfrentar desafíos sanitarios y acceder a conocimientos y recursos científicos fundamentales.
El presidente Milei justificó la salida por considerar que la OMS «fue promotora de la cuarentena cavernícola» durante la pandemia de COVID-19, medida que calificó como un «delito de lesa humanidad».
El DNU, una herramienta recurrente en el actual gobierno, ya ha enfrentado dificultades en el Congreso. El Ejecutivo deberá ahora medir fuerzas nuevamente para lograr su aprobación en medio de un contexto de sesiones extraordinarias cargado de debates.

