El Ejecutivo oficializó este martes nuevos incrementos en las tarifas de energía eléctrica y gas natural, que comenzarán a regir desde este mes. Según las resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, los aumentos superan la inflación y afectan tanto a usuarios residenciales como comerciales.
En el caso de la electricidad, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) autorizó un ajuste del 2,82% para todos los usuarios del área de concesión de Edenor y Edesur, que abarca la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.
En paralelo, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) dispuso un incremento promedio del 6,45% en las tarifas del gas natural por redes, con variaciones según la región. En Tucumán, el ajuste será del 6,35%.
Estas medidas forman parte de la política del Gobierno de Javier Milei, que prorrogó por un año más la emergencia energética nacional. En los considerandos de las resoluciones se justifica la necesidad de “continuar con la corrección de los precios relativos de la economía”, incluyendo los valores del gas y la energía eléctrica.
El Gobierno también remarcó que los aumentos buscan reducir gradualmente los subsidios estatales y mantener la rentabilidad de las distribuidoras mediante mecanismos de actualización mensual, dentro de un esquema tarifario a cinco años.
En el caso del gas, el nuevo recargo se aplicará por cada metro cúbico facturado, según la subzona tarifaria. Los porcentajes van desde el 6,20% al 6,52% sobre el precio en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), con leves diferencias según la distribuidora y la región.
La suba impactará en miles de usuarios de todo el país y se suma a una serie de ajustes en servicios esenciales, en medio de un contexto económico marcado por la inflación y la retracción del consumo.

