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Sólo 2 de 10 jóvenes quieren ser sus propios jefes
La idea que intenta instalar el Gobierno de Javier Milei de una juventud que elige trabajar por su cuenta y prefiere no tomar empleos formales cae ante la evidencia.
Por Redaccion LV7 · 2026-08-06T04:24:01.089Z

La idea que intenta instalar el Gobierno de Javier Milei de una juventud que elige trabajar por su cuenta y prefiere no tomar empleos formales cae ante la evidencia. Un estudio de la Secretaría de Investigación y Vinculación Tecnológica de la Universidad de Avellaneda realizó un pesquisa que muestra que sólo 2 de cada 10 de los jóvenes quieren ser sus propios jefes. Bajo el titulo de “Radiografía de los jóvenes argentinos entre 18 y 24 años”, el trabajo precisa, entre otros puntos, que “el emprendedurismo no es aspiración: es salida”. Grafican allí que “solo 19 por ciento quiere “ser su propio jefe”: no es el sueño dominante. Pero crece cuando el bolsillo aprieta 25 por ciento entre quienes no cubren los gastos”. De acuerdo a los datos de la casa de estudios, “donde falta el empleo aparece el emprender; asociar trabajo a algo que da pasión es privilegio de quien ya llega a fin de mes”. Vale decir que el 53 por ciento de los consultados eligen “estabilidad y equilibrio” en materia de trabajo, lo que contrasta bastante con la mirada oficial respecto al fenómeno del trabajo “libre” en aplicaciones o en servicios de internet. El “metro cuadrado” y el “desenganche” político El informe de UNDAV identifica que el malestar en este segmento joven “lo producen los problemas del propio metro cuadrado. Lo que estresa a esta generación es la situación laboral o económica personal (37 por ciento) y los estudios lo siguen (30 por ciento); el contexto del país queda en 4,7 por ciento como primera fuente y 21 por ciento lo ubica último. El enojo sí se dirige al país (39 por ciento), pero no es lo que organiza su vida cotidiana”. En paralelo, se refleja que los jóvenes está políticamente “desenganchados, aunque informados”. Puesto en números, solo 13,5 por ciento se informa o participa activamente; 31,7 por ciento mira desde afuera; 33,1 por ciento dice “me da igual, no cambia nada” y 8,8 por ciento expresa hartazgo. “El malestar se procesa en otra esfera, desalineada de la grieta partidaria”, argumentan. Dentro de ese espectro, casi la mitad se identifica con las ideas de Milei (46 por ciento), pero la relación con la política es de distancia: al 33 por ciento le da igual y el 32 por ciento mira desde afuera. “Solo 1 de cada 7 participa o se informa activamente. La identidad libertaria convive con la desconexión, no con la militancia”, expresó UNDAV. El enojo y el empleo Cuatro de cada diez jovenes, según las cifras de UNDAV, están fuera del empleo y tres de cada diez fuera del sistema educativo. Entre quienes sí trabajan, el freelance (19 por ciento) casi iguala a la relación de dependencia (22 por ciento). Por otra parte, “la situación nacional es la principal fuente de enojo de esta generación. Pero cuando se les pregunta qué los estresó el último mes, el país casi no aparece: el estrés viene de la propia economía y de los estudios”. Aún así, “la esperanza no se mueve: siete de cada diez se imaginan mejor en 5 años, ganen lo que ganen. La precariedad no les quita el optimismo. Lo que sí se derrumba es la certeza. A medida que baja el ingreso, se multiplica el que directamente no puede imaginar su futuro: no responde “peor”, responde nada". Milei y el “vago” El 46 por ciento se identifica con las ideas de Milei. “Pero la política casi no entra al feed: “política y opinión” es apenas el 7,7 por ciento de lo que aparece primero. No son una generación libertaria, son una generación con un sistema de valores a la que el resto de las identidades políticas no les habla", expresa UNDAV. Por último, un dato muy interesante: “el rival del que se esfuerza ya no es “el vago”. Ahora son los influencers y las apuestas online: figuras que ganan sin trabajar en el sentido tradicional".