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Batalla campal en los vestuarios: se suspendió la final de la Liga Tucumana
Aguilares fue escenario de una gresca entre jugadores, dirigentes y personas ajenas a los planteles que obligó al árbitro Pablo Pereira a cortar el partido con el marcador igualado en cero. El Tribunal de Disciplina deberá ahora definir responsabilidades y el destino de los 45 minutos que quedaron p
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-17T23:08:45.301Z

La Liga Tucumana de Fútbol volvió a quedar en el centro de la polémica: la final del Torneo Apertura entre Deportivo Graneros y Concepción FC se suspendió en el estadio de Deportivo Aguilares luego de que una batalla campal estallara en el ingreso a los vestuarios, justo cuando ambos planteles se retiraban con el marcador en cero al cabo del primer tiempo. Lo que debía ser la coronación del nuevo formato liguista terminó, otra vez, con la policía como protagonista y el título en el aire.
El foco de los disturbios se ubicó en un sector que, en teoría, estaba vedado para cualquiera ajeno a las delegaciones: allí se mezclaron futbolistas, cuerpos técnicos, dirigentes y un número indeterminado de personas sin autorización, en una gresca que desbordó el operativo de seguridad y demoró varios minutos el reinicio de las acciones. El colegiado Pablo Pereira, lejos de arriesgarse, frenó todo hasta contar con señales concretas de que la situación estaba controlada, y llamó a los capitanes —Pablo Lencina por el "Cocodrilo" y Pedro Villarreal por el "Cuervo"— para sondear si existían condiciones de retomar el complemento.
La espera no alcanzó para bajar la tensión en los alrededores del campo de juego, así que la terna arbitral, de acuerdo con la Policía, resolvió no arriesgar la integridad de nadie y decretó la suspensión definitiva del cotejo. Más de 7.000 personas habían colmado las instalaciones del "Don Agustín Fernández" para presenciar definición del Apertura, una cifra que terminó jugando en contra a la hora de controlar los desbordes.
Ahora la pelota queda del lado del Tribunal de Disciplina de la Liga Tucumana, que deberá cruzar los partes policiales con los informes arbitrales para reconstruir qué pasó minuto a minuto y quién habilitó el ingreso de terceros a una zona restringida. De esa revisión saldrán tanto el destino deportivo del encuentro —si se retoman los 45 minutos pendientes o se define de otra manera— como las eventuales sanciones a las instituciones, en un fútbol provincial que acumula, cotejo tras cotejo, capítulos de violencia en sus instancias decisivas.