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Concepción FC impugna el título de Dep. Graneros y amenaza con llegar al Consejo Federal
El "Cuervo" reclama la nulidad de la reanudación ante el Cocodrilo por presuntas irregularidades en el manejo del certamen, y no descarta escalar el planteo a instancias nacionales si la Liga Tucumana no le da la razón.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-26T02:47:16.780Z

La final de la Liga Tucumana de Fútbol se mudó de la cancha a los tribunales deportivos. Aunque el marcador quedó 2 a 0 a favor de Deportivo Graneros en la reanudación jugada el viernes 21 de agosto en el estadio La Ciudadela, Concepción FC no dio el capítulo por cerrado: días después del pitazo final presentó ante el Tribunal de Disciplina Deportiva y el Comité Ejecutivo de la Liga Tucumana una impugnación formal por la que reclama la nulidad del resultado y de todo lo actuado en ese partido, que —remarca la institución de la Perla del Sur— disputó bajo protesta expresa, asentada en la planilla oficial ante el árbitro. El reclamo llegó dentro de las 48 horas que exige el reglamento del certamen para este tipo de planteos.
Para entender el enojo hay que remontarse al 17 de agosto, cuando el partido original se cortó en el entretiempo en la cancha de Deportivo Aguilares con el marcador igualado en cero. Ante más de siete mil espectadores, un principio de pelea entre jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes camino a los vestuarios escaló hasta obligar al árbitro Pablo Pereira —tras dialogar con los capitanes Pablo Lencina y Pedro Villarreal— a suspender el cotejo por falta de garantías. La escena se completó con gas pimienta, bengalas, una invasión de simpatizantes al campo y una posterior represión policial con balas de goma para poder desalojar el estadio. Aquella vez trascendió que la decisión había sido arbitral; la nueva presentación de Concepción, en cambio, pone el foco en otro responsable y sostiene que quien en los hechos ordenó frenar el encuentro fue el tesorero de la Liga, Ricardo Elías, funcionario que, según el propio estatuto de la entidad, carece de facultades para disponer una suspensión, atribución reservada al Comité Ejecutivo actuando en pleno.
El escrito no se agota en ese planteo. Cuestiona también la legitimidad de quien fijó las condiciones para completar los 45 minutos pendientes: fue la Secretaría de la Liga, de carácter administrativo, la que determinó que la reanudación se jugara a puertas cerradas, sin público en las tribunas y con un límite de un solo medio acreditado por club, de hasta cuatro personas, sin espacio para radios, transmisiones por streaming ni redes sociales, pese a que ese tipo de resoluciones, según el propio reglamento del torneo, le compete exclusivamente al Comité Ejecutivo. Concepción remarca, además, que el comunicado que fijó esas condiciones nunca llevó la firma de ninguna autoridad responsable, y agrega un tercer frente de sospecha: pone en duda la vigencia del Colegio de Árbitros que designó al juez de la reanudación, cuyo mandato, según denuncia el club, estaría vencido.
El capítulo más sensible del reclamo tiene nombre propio. El delantero Axel González había recibido el impacto de una bala de goma cerca de un ojo durante los incidentes de Aguilares y debió ser hospitalizado, con un diagnóstico posterior de trauma ocular grave que ordenaba dos semanas de reposo domiciliario. Con ese certificado en la mano, Concepción pidió por escrito que la final no se retomara hasta su recuperación; la Liga, sin embargo, llevó el partido adelante apenas tres días después, sin una nueva evaluación médica que habilitara su regreso. La sensación de desigualdad se profundizó también en el campo de juego: Concepción encaró buena parte del complemento con un hombre menos, después de que una sanción derivada de los incidentes previos dejara afuera a su arquero titular, Pedro Villarreal, mientras Graneros sentenciaba el resultado con goles de Vásquez y Mercado.
En el petitorio, el club pide de manera directa que se anule la reanudación y su resultado; en forma subsidiaria, que no se homologue el título hasta que el Tribunal resuelva de fondo el expediente, y no descarta exigir que el partido se repita en condiciones que garanticen igualdad entre ambos planteles. También adelantó que, si la Liga no le da la razón, escalará el reclamo al Consejo Federal del Fútbol Argentino. La presentación cae, además, sobre un terreno ya cargado de sospechas: días antes, la propia dirigencia de Concepción había denunciado que el Tribunal de Penas venía favoreciendo sistemáticamente a Graneros a lo largo de todo el campeonato, mientras que Carlos Funez llegó a acusar al árbitro de la final de haberles pedido a los jugadores del "Cuervo" que no jugaran con dureza porque el resultado debía quedar del lado de Graneros. Con la corona todavía bajo revisión formal, el fútbol tucumano deberá esperar a que, esta vez, la última palabra la tengan los tribunales y no la cancha.