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Crimen del cadete: “salimos a robar, Cucu iba con el arma atrás, robamos la Wave y él le disparó al chico”

Los detenidos por el homicidio de Kevin Samuel Rueda se abstuvieron de declarar, pero la jefa de la investigación documentó que uno de ellos confesó el hecho

Por Tendencia de Noticias · 2026-08-31T21:24:16.237Z

Crimen del cadete: “salimos a robar, Cucu iba con el arma atrás, robamos la Wave y él le disparó al chico”

Los acusados por el crimen del cadete de policía Kevin Samuel Rueda quedaron imputados por el delito de homicidio en ocasión de robo y se les dictó prisión preventiva por 180 días.

Este lunes, Juan Manuel “Cucu” Carabajal e Isaías Rubén “El Rey” Delgado fueron presentados ante el juez Augusto Paz Almonacid tras haber sido detenidos entre el sábado y el domingo. Están acusados de haber perseguido al policía por avenida Colón y haberlo interceptado para robarle la moto, haberle disparado y luego huido con el botín. Rueda murió en el momento.

El fiscal Carlos Sale explicó que, en la investigación, fue de vital importancia lo que dijo Delgado ante la comisario Susana Montero. "Jefa, yo anduve con Cucu en la KTM. Él me pasó a buscar como a las 4:30 de mi casa y nos fuimos a robar. Yo manejaba, Cucu iba con el arma atrás y robamos la Wave. Y Cucu le disparó al chico".

Según Sale, la secuencia que llevó a la detención de Delgado y Carabajal se desarrolló de la siguiente manera: tras el crimen, se realizó un relevamiento de las cámaras de seguridad, que llevaron a los investigadores a reconstruir la huida de los delincuentes y a encontrar en Barrio Ampliación San Francisco, la moto naranja en que circulaban. “El vehículo estaba oculto entre la maleza, cubierto por una cortina beige y ramas, distintas ramas”, explicó el fiscal.

El investigador relató que, luego, se realizaron averiguaciones en un lavadero de avenida Colón al 2.100, cerca del lugar para saber si alguien había llevado esa moto a lavar. Dijo que, al llegar, fueron atendidos por el propio Delgado que, fingiendo colaborar, dijo que sí conocía a alguien que tenía una KTM naranja. Entonces, la Policía decide trasladarlo al destacamento policial, donde estaba haciendo base la comisario Susana Montero, a cargo de la investigación.

En ese lugar, agregó Sale, “comienza a haber un revuelo porque un miembro del equipo dice que encontraron la moto KTM tirada en un cañaveral”.

“Al escuchar esto, el señor Delgado se puso muy nervioso, pero muy nervioso y, como arrepentido y de manera espontánea, le dijo, ‘jefa, jefa, yo anduve con Cucu en la KTM. Él me pasó a buscar como a las 4:30 de mi casa y nos fuimos a robar. Yo manejaba, Cucu iba con el arma atrás y robamos la Wave. Y Cucu le disparó al chico’”. explicó Sale. El fiscal preguntó si la declaración había sido espontánea y ordenó que quedara documentada.

El investigador dijo que, de esa manera, Cucu entró en el radar. La Brigada de Investigaciones obtuvo el dato de que la novia de Carabajal tenía un abuelo con una propiedad en la localidad rural de Los Juárez, en el departamento de Leales. Varios equipos policiales se trasladaron allí para buscarlo.

Cerca de las 17 del domingo, en la Ruta Provincial 306, altura del kilómetro 60, los efectivos divisaron a una pareja con el rostro cubierto a bordo de una motocicleta Gilera Smash. Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron escapar ingresando a un cañaveral arado. Debido a las irregularidades del terreno, perdieron el control de la moto y cayeron. Intentaron continuar la huida a pie y opusieron resistencia física, pero finalmente fueron reducidos y Carabajal fue detenido.

En la audiencia, ambos se negaron a declarar. Sin embargo, Delgado pidió la palabra para decir “niego el hecho de que se me acusa y a mí nunca me han llevado como testigo a la base de la Brigada de investigaciones”. Su abogado, José del Río, denunció que la Policía golpeó a su cliente y que tiene lesiones visibles en distintas partes del cuerpo. Carabajal, por consejo de su abogado, José Luis Robles, se abstuvo de hablar.

El juez Paz Almonacid entendió que, a raíz del peligro de fuga y de entorpecimiento del proceso, ambos debían quedar bajo prisión preventiva por el máximo tiempo que permite la ley, es decir, 180 días.