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Después de más de 45 años, el tren vuelve a transportar azúcar desde un ingenio tucumano
La Compañía Azucarera Los Balcanes pone nuevamente en funcionamiento el desvío ferroviario del Ingenio Cruz Alta para enviar azúcar a los puertos de Campana y Rosario. La infraestructura permitirá movilizar unas 60.000 toneladas anuales. Durante esta mañana se hará la reinauguración oficial.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-28T10:52:04.866Z

La industria azucarera tucumana recupera esta semana una escena que durante décadas había quedado asociada al pasado: vagones cargados con azúcar partiendo desde un ingenio. La central ferroviaria del Ingenio Cruz Alta, inactiva desde hacía más de 45 años, volvió a conectar la producción de la planta con la red ferroviaria nacional.
El sistema permitirá trasladar azúcar crudo, a granel y en big bags, hacia los puertos de Campana y Rosario. De acuerdo con la compañía, tendrá una capacidad promedio de 60.000 toneladas por año y facilitará el despacho de grandes volúmenes desde el propio complejo industrial.
El proyecto incluyó la construcción de más de dos kilómetros de vías nuevas, preparadas para recibir formaciones de diez vagones de trocha ancha. También se ejecutaron más de 1.000 metros cúbicos de terraplenes, una plataforma de carga de más de 4.500 metros cuadrados, pavimentos de hormigón, dos aparatos de vía y un nuevo sistema de seguridad. La ingeniería estuvo a cargo de IETSA.
La incorporación del ferrocarril responde a una necesidad central de la actividad: trasladar la producción hacia los puertos de exportación con una infraestructura adecuada para cargas de gran volumen. La carga directa en el ingenio suma una opción para las operaciones de larga distancia y apunta a mejorar el desempeño general de la cadena de distribución.
La primera formación tuvo además un significado histórico para la provincia. Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva de Los Balcanes, relacionó el acontecimiento con la trayectoria de la industria azucarera tucumana y con el cierre de ingenios iniciado en 1966, un proceso que generó profundas consecuencias económicas y sociales. “Hoy es un día especial para la memoria de Tucumán. Recordamos con dolor el cierre de los ingenios y sus profundas consecuencias para miles de familias, pero también elegimos mirar nuestro presente y lo que somos capaces de construir hacia adelante”, expresó.
La empresaria señaló que el Ingenio Cruz Alta volvió a cargar azúcar desde su propia central para enviarla por tren hasta el puerto y cumplir con sus compromisos de exportación. “Donde alguna vez hubo dolor, hoy queremos seguir generando trabajo, producción y oportunidades”, afirmó. Luego sintetizó su visión sobre el momento: “Recordamos nuestra historia. Trabajamos en el presente. Y seguimos construyendo el mañana de la industria azucarera”.
El vínculo entre el ferrocarril y la producción azucarera tiene una importancia particular en Tucumán. Durante décadas, las vías acompañaron el crecimiento de los ingenios y de las localidades que se desarrollaron a su alrededor. La recuperación del desvío de Cruz Alta retoma esa relación histórica, aunque adaptada a las exigencias actuales de la producción y el comercio exterior.
Para Los Balcanes, el objetivo será consolidar el uso de esta infraestructura como parte de su esquema de distribución. La capacidad prevista, la conexión con los puertos y las obras realizadas permitirán evaluar su aporte a la competitividad del ingenio y a la expansión de las exportaciones azucareras tucumanas.