Sociedad

El mensaje de José Antonio Díaz por el Día del Párroco: gratitud y pedido de oración

En el marco de la festividad de San Juan María Vianney el obispo diocesano invitó a toda la comunidad a valorar profundamente el ministerio pastoral solicitando oraciones especiales para que los presbíteros logren mantener intacta la frescura de su vocación al servicio de la salvación de todos los f

Por Tendencia de Noticias · 2026-08-04T12:17:29.925Z

El mensaje de José Antonio Díaz por el Día del Párroco: gratitud y pedido de oración

Cada 4 de agosto la Iglesia Católica conmemora a San Juan María Vianney, mundialmente conocido como el Santo Cura de Ars, fecha que fue elegida institucionalmente para celebrar el Día del Párroco en honor a su incansable dedicación y entrega. En este contexto tan especial para la comunidad religiosa, el Obispo José Antonio Díaz aprovechó la oportunidad para enviar un cálido mensaje de agradecimiento dirigido a todos los sacerdotes de la diócesis y del mundo entero por su fundamental tarea diaria.

Al reflexionar sobre la importancia del ejercicio pastoral, el prelado destacó el enorme valor que tienen los religiosos para la salvación espiritual de las personas. Según sus palabras, los curas no solamente cumplen el rol de absolver los pecados o alimentar a los creyentes a través del sacramento de la Eucaristía, sino que también renuevan el espíritu de los ciudadanos mediante sus sabios consejos y su inquebrantable presencia en medio de las adversidades que le toca atravesar a cada familia.

𝟎𝟒 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐨𝐬𝐭𝐨 - 𝐃𝐢́𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐚𝐧 𝐉𝐮𝐚𝐧 𝐌𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐕𝐢𝐚𝐧𝐧𝐞𝐲, 𝐞𝐥 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐂𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐀𝐫𝐬, 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐨𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐞𝐬 𝐲 𝐩𝐚́𝐫𝐫𝐨𝐜𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨. Agradecemos el ejercicio del ministerio sacerdotal a todos los sacerdotes de nuestra Diócesis y del mundo. Monseñor José Antonio Díaz nos invita a valorar este ejercicio tan necesario para nuestra salvación. 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐝𝐢́𝐚 𝐪𝐮𝐞𝐫𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐬𝐚𝐜𝐞𝐫𝐝𝐨𝐭𝐞𝐬❗❗

En esa misma línea, José Antonio Díaz subrayó que el sacerdote asume una misión dinámica y vital ya que camina por delante de su comunidad para guiar, se ubica en el medio para acompañar y también va desde atrás alentando a los creyentes en los momentos más difíciles. Frente a estos enormes desafíos cotidianos, la autoridad eclesiástica pidió a la sociedad que rece especialmente por ellos en su día para que puedan sostener su sagrada labor con absoluta fidelidad, encomendando finalmente esta gran misión a la protección de la Santísima Virgen.