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El peronismo tucumano, entre una furia canina, una cuestionada devoción y un nostálgico refugio

El peronismo tucumano mantiene su protagonismo en la provincia, aunque por la particularidad de sus comentarios y actividades. Las metáforas caninas, los reencuentros nostálgicos y las alarmas eclesiásticas marcaron la agenda justicialista de los últimos días.

Por Tendencia de Noticias · 2026-09-01T14:14:08.465Z

El peronismo tucumano, entre una furia canina, una cuestionada devoción y un nostálgico refugio

La grieta en el peronismo local alcanzó decibeles insólitos y bajó al terreno de los calificativos zoológicos. Luego de ser consultado por la prensa, Osvaldo Jaldo calificó a los dirigentes cercanos a Juan Manzur de “caniches” que son mandados a “ladrar”.

La descalificación, lejos de quedar en el mundo anecdótico, fue retrucada por el diputado Pablo Yedlin con otro comentario rabioso. “El único perro faldero que tiene Milei es Osvaldo Jaldo. No lo digo yo, lo dice toda la Argentina”, contestó en El Avispero. Acto seguido, el dirigente manzurista recordó que el caniche era el perro “preferido” de Juan Domingo Perón.

Actividades devotas con tintes heréticos

Manzur no frena su recorrido territorial en la Capital y sumó una nueva actividad, esta vez junto a la agrupación "La 9 de Julio". Sin embargo, el centro de atención de la foto no estuvo en los militantes ni en las consignas, sino en dos figuras que posaron con sotana.

Los presuntos sacerdotes llamaron la atención de la comunidad católica local, que no escatimó cuestionamientos sobre la legitimidad sacerdotal de los acompañantes. "Trucho, trucho, trucho", sintetizó con insistencia un eclesiástico. Un detalle de vestuario bastante difícil de persignar.

Corazón contento, lleno de alegría

En medio de la rabia peronista, Lules fue el epicentro de un clima de pura nostalgia. La intendenta Marta Albarracín abrió las puertas del municipio para recibir a Julieta, Rosario y Benito Noble Ortega, hijos y nieto de Ramón "Palito" Ortega.

“¡Bienvenidos a Lules! Esperamos que disfruten de nuestra ciudad y se lleven los mejores recuerdos”, celebró la jefa municipal en sus redes. La visita no fue solo turística: los descendientes recorrieron los rincones vinculados a la infancia del exgobernador y cantautor. Una postal con un guiño a la historia viva del peronismo tucumano. Entre caniches que ladran y bendiciones bajo la lupa, el peronismo tucumano no da tregua en su carrera de desgastes. Afuera de la capital, en Lules, prefieren refugiarse de la rabia en la mística del pasado.