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En un día histórico, el azúcar volvió a viajar en tren desde Cruz Alta

La recuperación del desvío en Colombres permite despachar la producción hacia los puertos y reducir costos. Autoridades, empresarios y trabajadores participaron de la inauguración.

Por Tendencia de Noticias · 2026-08-28T19:38:19.654Z

En un día histórico, el azúcar volvió a viajar en tren desde Cruz Alta

Pasaron 45 años desde la última vez que el pitido de un tren sonó en Colombres. Esta mañana, ese sonido cargado de nostalgia anunció la recuperación de una conexión que llevaba décadas en silencio. Con la reactivación del desvío ferroviario del ingenio Cruz Alta, la producción azucarera vuelve a encontrar sobre los rieles una salida hacia los puertos, con menores costos de transporte.

El acto de presentación de las vías se hizo en la fábrica perteneciente a la Compañía Azucarera Los Balcanes ubicada en la comuna de Colombres. El vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, celebró la puesta en marcha del ferrocarril y puso el foco en las dificultades que enfrenta la producción tucumana para llegar a sus mercados. “No basta con producir. A esa producción hay que hacerla llegar a nuevos destinos, a exportarla, a sacarla”, sostuvo. En su discurso vinculó la pérdida del ferrocarril y el cierre de los ingenios con las limitaciones que sufrió la provincia para crecer.

Acevedo agradeció a Los Balcanes y a Ledesma por la recuperación de la conexión y planteó un reclamo por la infraestructura del norte argentino. “Ustedes están haciendo quizás lo que el Estado debía hacer y no lo está haciendo”, expresó. También advirtió sobre la falta de mantenimiento de las rutas y defendió la articulación regional y el trabajo entre los sectores público y privado.

Catalina Rocchia Ferro, directora de Compañía Azucarera Los Balcanes, retomó la relación histórica entre el ferrocarril y la actividad azucarera. En su intervención recordó la llegada del tren a Tucumán en 1876, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, y la denominación de “ramal azucarado” que, según explicó, recibió aquella conexión.

La empresaria señaló, además, que hacía más de 70 años que el ingenio Cruz Alta no cargaba su producción directamente en un tren. También destacó el trabajo conjunto con Ledesma y agradeció a los profesionales, trabajadores y representantes del sector público que participaron en la recuperación de la infraestructura. “Tucumán es, fue y será caña de azúcar. Hoy estamos haciendo historia de nuevo”, expresó.

Una salida directa para la producción

Fernando Del Pino, gerente de Operación de Ledesma en Tucumán, explicó el impacto económico de la reactivación. La distancia con los puertos convierte al flete en un componente importante de los costos de exportación y, por eso, la carga ferroviaria desde el propio ingenio representa una mejora. “Nosotros necesitamos para generar recursos, para que esto prospere, ser competitivos, sobre todo exportando”, sostuvo. Hasta ahora, detalló, el azúcar se trasladaba en camiones hacia los puertos o debía realizar un recorrido previo por carretera para ser cargada en otra estación.

La posibilidad de pasar de la producción al vagón reduce esos movimientos intermedios, pero el proyecto contempla otro paso. Del Pino indicó que la primera etapa incluyó la construcción de un depósito para almacenar azúcar crudo a granel y que la obra se completará con una cinta transportadora y una balanza de carga. Ese equipamiento permitirá colocar el azúcar directamente a granel en los vagones, sin recurrir a los grandes bolsones conocidos como big bags, y obtener un ahorro adicional.

El secretario de Producción, Eduardo Castro, consideró que la recuperación del desvío representa un avance para la principal economía regional de Tucumán. También consideró que la experiencia podría extenderse a otras industrias de la provincia. “No tengo dudas que los industriales van a copiar este modelo para poder sacar la producción”, afirmó, y mencionó al azúcar, el limón y otras actividades. Su expectativa es que este tipo de inversiones impulse mejoras en el transporte, un costo que, según remarcó, tiene un peso considerable en la actividad productiva.

El regreso, desde el trabajo cotidiano

Para Antonio Bustos, de 61 años, la reactivación trajo una tarea nueva. El trabajador, que también maneja un autoelevador, recibió una capacitación para operar el equipo con el que se desplazan los vagones dentro del establecimiento. Haber visto al tren dejar de funcionar y presenciar ahora su regreso le dio una dimensión personal a la jornada. “Es un adelanto para Colombres y para el ingenio”, resumió. La emoción, contó, estuvo acompañada por el desafío de aprender a realizar esas maniobras.

El ingeniero Dante Frías, a cargo del sector de calderas, lleva alrededor de 19 meses en la empresa y observó el regreso ferroviario como una señal sobre las perspectivas de la actividad. Lo definió como la recuperación de “una salida rápida y económica de la producción del interior del país hacia los puertos y hacia el exterior”. Desde su lugar de trabajador, agregó: “Eso es bueno, te marca el futuro”.

La imagen que resumió la jornada se produjo mientras Acevedo daba su discurso. El sonido de la locomotora obligó a realizar una pausa: el tren ingresó al establecimiento, enganchó los vagones ya cargados y comenzó su recorrido hacia los puertos que conectan a la Argentina con el mundo. Después de décadas de vías inactivas, una nueva etapa de la industria azucarera tucumana vuelve a escribirse sobre rieles.