Sociedad
La Asociación Tucumana de Vuelo a Vela ya tiene personería jurídica y prepara su escuela de vuelo
El grupo que reactivó este deporte en La Ramada formalizó la entidad tras años de trabajo y ahora avanza hacia la formación de nuevos pilotos.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-12T00:03:02.939Z

El 11 de agosto quedó oficialmente registrada la personería jurídica de la Asociación Civil Tucumana de Vuelo a Vela, un trámite que corona el proceso que devolvió esta disciplina a los cielos de La Ramada tras años de inactividad. La entidad reúne hoy a 25 socios, opera tres planeadores y ya superó los 600 lanzamientos por torno, mientras avanza en el proyecto de poner en marcha una escuela de vuelo a vela.
El renacer tuvo su origen en una idea que insistía en las charlas de tres amigos con pasado aeronáutico: E milio Pilot, referente de la aeroaplicación y la aviación comercial; Gonzalo Blasco, piloto tanto de avión como de planeador; y Luciano Medina, formado durante casi una década en Tres Arroyos antes de instalarse en Tucumán en 2010. Hacia fines de 2021 la posibilidad se volvió concreta cuando el trío ubicó un planeador HB-1 en el Club de Planeadores Esperanza, junto a un torno artesanal de los años 70 que también terminó viajando a la provincia.
Sin manuales ni experiencia previa en la puesta a punto del sistema, el grupo probó y ajustó cada procedimiento a fuerza de ensayo —incluso recurrieron a una camioneta para calcular a qué velocidad corría el cable y cuánta resistencia soportaba— hasta lograr los primeros lanzamientos en La Ramada. La actividad, al principio privada, se abrió luego a nuevos pilotos y alumnos, lo que impulsó la formación de instructores: en 2023 Medina completó su curso de instructor en Esperanza y, un año después, una expedición de alrededor de 24 horas permitió sumar un biplaza.
El crecimiento también exigió infraestructura y organización propias. Después de operar durante años en la pista y el hangar de Aeroservicios Piloto, la empresa ligada a Emilio Pilot que sostuvo los primeros vuelos, el grupo levantó su propio hangar con aportes privados, todavía con la terminación del piso pendiente. En paralelo avanzó la conformación institucional, impulsada por Pablo Grandval —alumno PPL y actual tesorero—: los trámites arrancaron a fines de noviembre de 2025 y desembocaron en la personería jurídica obtenida este martes, un marco que ahora encuadra a los 25 socios de la entidad, una decena de los cuales participa activamente de la operación.
Con la formalización resuelta, los próximos pasos apuntan a presentar la documentación ante ANAC, sumar un cuarto planeador y poner en marcha la escuela de vuelo a vela. La asociación también se propone recuperar la faceta deportiva de la actividad y evalúa participar este año en los campeonatos regionales, un objetivo que había quedado en segundo plano mientras el grupo ponía a punto los planeadores, formaba pilotos y terminaba la infraestructura. Lo que empezó como una idea recurrente entre tres amigos terminó dando forma a un proyecto colectivo que hoy aspira a reposicionar a Tucumán en el vuelo a vela nacional, con la vista puesta en la futura escuela y en volver a competir.